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		<title>Gestion colectiva de conocimientos - Contribuciones del usuario [es]</title>
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		<subtitle>Contribuciones del usuario</subtitle>
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		<id>http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=474</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
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				<updated>2011-03-23T23:12:29Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Rsaneugenio: /* Construir  teoría desde la práctica */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así que, en nuestras prácticas sociales, nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras). La creación prácticas legítimas se refiere a poder encontrar un brecha que te permite actuar, teniendo en cuenta los objetivos de la organización, tus propios objetivos como trabajador y los propios objetivos de los sujetos por los cuales estas interviniendo. Esta brecha puede generar prácticas superadoras que no sólo intervengan en el problema concreto del sujeto sino que generen un cambio en la manera de proyectarse frente a la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ACERCA DE LOS INTERESES INSTITUCIONALES Y DE LOS ACTORES ==&lt;br /&gt;
=== Tensión entre la estructura institucional y  los intereses de los distintos actores de las prácticas ===&lt;br /&gt;
Entre los miembros del equipo de trabajo pueden existir discordancias a la hora de determinar dónde se asienta la validez de las acciones que se generan, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces la negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios) se lleva a cabo de manera tácita y no existe institucionalmente un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque tiene como resultado la superioridad de los intereses de la institución por sobre los de los de algunos miembros del equipo y los de los destinatarios de la práctica. Los intereses de los miembros del equipo de trabajo también pueden quedar relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.&lt;br /&gt;
	 &lt;br /&gt;
=== Superar los espacios individuales de poder y construir alternativas de la práctica para mejorarla ===&lt;br /&gt;
En la medida en que los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, se establece proceso de negociación que puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro; b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de establecer acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces se establece una primacía de los intereses de un actor sobre otro. En este contexto no sólo intervienen los intereses del equipo de profesionales sino también juegan los de los destinatarios. De esta manera prevalecen espacios individuales de poder sobre el objetivo principal de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Efectivamente en ocasiones se da la primacía de los intereses de una actor social por sobre los de otro, sin embargo, es necesario considerar espacios colectivos que permitan generar nuevas ideas, aportes, reflexiones, etc.; surgiendo además la interrogante de ¿Quién lo define?, debiéndose construir nuevas alternativas de practica que contribuyan al mejoramiento de la intervención y al beneficio directo de nuestros usuarios/as.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Explicitar los intereses de los distintos actores para mejorar la práctica ===&lt;br /&gt;
Hacer explícita la tensión entre los intereses de los distintos actores podría constituirse en el primer paso para la construcción de un espacio necesario -en el que los interesen se transparenten para dar lugar a un proceso de negociación- para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma. Una práctica legítima depende de la forma en que realmente se lleva a cabo y de cómo se tienen en cuenta los intereses de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto pudiese llevarse a cabo a través de la cración de mesas de diálogo, en donde se genere el espacio para la exposición del sentir de los actores, lo cual sirva de base para la cosntrucción de nuevas alternativas de práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creemos que es necesario este espacio de diálogo, pero nuestra experiencia nos refleja que solo el espacio no basta sino se emplea una metodología que ayude a promover la confianza necesaria para la explicitación de los intereses de los distintos actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Identificar intereses comunes en la construcción de la práctica ===&lt;br /&gt;
¿Cómo se construyen prácticas legítimas? ¿Qué son practicas legítimas? Construir prácticas legítimas tiene que ver con la identificación de los intereses comunes que se ponen en juego entre todos los participantes. 	Conocer los diversos intereses es clave para construir la práctica, ya que necesitamos que cada uno ocupe su lugar y aporte su saber. Los intereses comunes son un lugar de intersección y es el espacio que posibilita trabajar juntos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada grupo humano tiene sus propios intereses, pero a la vez están unidos por intereses comunes, los cuales deben ser conocidos y visualizados por todos los miembros, puesto que esto permitirá intercatuar constructivamente, intercambiar conocimientos y experiencias y desde allí construir colectivamente la práctica, debiendo ser respetado cada conocimiento y aporte que los miembros realizan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Los objetivos de la práctica se deben priorizar frente a posiciones individuales ===&lt;br /&gt;
El objetivo común de la práctica hacia el cual todo el equipo de trabajo tiene que apuntar debe dejar de lado subjetividades u observaciones individualistas. El objetivo se tiene que encontrar por encima del afán de sobresalir de manera personal e individual frente a destinatarios. Es importante no pensar que se sabe todo lo que se necesita, ignorando que la práctica es un aprender diario.&lt;br /&gt;
En nuestra práctica los objetivos son consensuados y además se comprometen formalmente a través de convenios, por lo que no cabe ninguna posibilidad de que las acciones de la práctica y las de los profesionales, se aparten de la consecución de aquellos. Lo que sucede, sin embargo, es que existen profesionales que se destacan por su ejercicio y compromiso, sin tener ellos la intención de sobre salir o cambiar las orientaciones de la práctica. Lo que es bueno, toda vez que las acciones se hacen eficientes y eficaces en el logro de los objetivos, esto incrementa la calidad y eleva los estándares de atención a los usuarios. Los mismos usuarios, a veces, perciben las diferencias de trato, de compromiso, de  disposición, de escucha, de acompañamiento, de confianza y estímulo de las propias capacidades que le transmite el profesional o el técnico, en contraste con otras experiencias de falta de interés, indiferencia y escasa estimulación que el profesional o el técnico ejerce en su atención al usuario.&lt;br /&gt;
Volviendo, entonces, a lo anterior, respecto de que la práctica nos introduce en un aprendizaje permanente, es necesario disponerse a aprender también, de los destinatarios. ¿Podríamos trabajar más la idea de un juego dialéctico, frente al cual es posible encontrarnos cada vez que analizamos la interacción de profesionales y técnicos, con los destnatarios?. Si la interacción es sana, el destinatario puede reconocer méritos en el profesional o en el técnico, puede asignarle autoridad cómo guía, como acompañante en sus dificultades las cuales debe resolver y lo va a destacar de manera natural, al margen de las intenciones profesionales o técnicas. La sabiduría popular sabe reconocer, en una interacción sana, cuando alguien se destaca en su quehacer. También sabe reconocer cuando la interacción es insana y a veces se estimulan debilidades humanas que enredan la interacción, surgen manipulaciones, victimización y obstaculizan procesos importantes de crecimiento personal y social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este punto es muy importante considerar espacios para el cuidado de equipo, en donde podamos determinar que nos pasa a nosotros al momento de intervenir, con nuestros prejuicios, con el sufrimiento del otro,etc. Por esto, este espacio debiese propender a que se pueda reflejar actitudes de sí mismo y del otro, criticar de manera constructiva, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de legitimidad institucional ===&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad institucional se relaciona con el grado de congruencia o acuerdo entre lo que los destinatarios ven o esperan de la organización/institución/programa, y lo que la propia organización ve o espera, o proyecta de sí misma. Esta falta de coincidencia puede redundar en una mayor o menor legitimidad institucional, es decir, una mayor o menor adherencia a la propuesta de trabajo, o mayor o menor participación de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el mismo sentido, la legitimidad institucional se relaciona con el modo en que una organización valida su hacer institucional: respetando o adhiriendo en primer lugar a los deseos o necesidades de los destinatarios, o bien, definiendo objetivos y estrategias de trabajo/evaluación independientemente de las necesidades o deseos de los destinatarios. Esta disyuntiva alude directamente a las instancias de negociación entre los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los intereses de los equipos de trabajo y de gestión institucional no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, en estas condiciones surgen algunos interrogantes: ¿puede ser válida una propuesta de intervención independientemente de lo que piensen o sientan los destinatarios? ¿Sólo se valida la gestión institucional en la medida que las acciones o programas que se impulsen adhieran -en primer lugar- a los deseos o intereses de los destinatarios? ¿Cómo intervienen en la resolución de estas disyuntivas los equipos de trabajo? ¿Cómo juegan las estrategias de gestión institucional en la construcción de la legitimidad? La legitimidad institucional es una construcción que se relaciona -de este modo- con la capacidad de negociación de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, surge la interrogante de como se logra construir la legitimidad cuando existen contextos de obligatoriedad, en donde hay medidas judiciales que originan el ingreso al centro para recibir atención, lo que conlleva a la interrogante de ¿Es posible negociar en este contexto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es de total importancia este punto ya que la construcción de la realidad depende de la apropiación de la problemática, considerando las interrogantes y soluciones de todas las partes involucradas, para que la intervención sea adecuada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== NECESIDADES DE LOS DESTINATARIOS ==&lt;br /&gt;
=== Realizar intervenciones de acuerdo a las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Para poder hacer un trabajo de intervención se requiere indagar en las necesidades e intereses de la población. Esto se vuelve complejo en instituciones en las que existen diferentes culturas entre los destinatarios (diversas creencias, ideales, prioridades de vida, escala de valores) y lugares de origen (campo o ciudad, región o departamento del país). En muchas oportunidades dichas diferencias entran en tensión con el nuevo contexto familiar e incluso con las perspectivas puestas en práctica por los mismos profesionales de la institución. Por este motivo, los planes de intervención deben ser particularizados para cada usuario y deben partir de las necesidades específicas evidenciadas a partir de una valoración diagnóstica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De acuerdo a lo anterior, es de total relevancia adecuar la intervención a la realidad en que nos encontramos para construir el futuro de nuestros usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Pueden los destinatarios conocer lo que necesitan? ===&lt;br /&gt;
¿Pueden los destinatarios conocer totalmente lo que necesitan? ¿Existen necesidades que, aunque no se vean a primera vista, son tan o más importantes que las que ellos manifiestan? ¿Pueden distinguir lo que es urgente para ellos de lo que realmente es importante? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios tienen que enfrentar una serie de carencias y necesidades que les impiden tomar las decisiones que los acercan a los objetivos de la práctica. Frente a esta situación, los miembros de la institución pueden tener la capacidad de ver lo que los otros no ven y ayudar a reconocer los recorridos acordes a lo que se busca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No siempre es fácil conectar con las verdaderas  y/o necesidades. Las instituciones están atravesadas por características del contexto socio-cultural y político en el que se mueven.&lt;br /&gt;
Vivimos un tiempo donde no solamente seguimos sufriendo los coletazos de la dictadura sino que se perpetúan metodologías autoritarias propias de aquella ideología. Tanto en el ámbito educativo, como en el político o el religioso encontramos muchas veces pequeños o grandes rasgos de despotismo. Lo grave no es tanto el sistema propuesto cuanto la huella que va dejando en nosotros y la internalización que hacemos de ta,les modos de relación. Así sucede que muchas veces quienes ejercitan en las organizaciones roles de educación con un supuesto cariz contra-hegemónico, en el fondo repiten, hacia los destinatarios, esquemas de abordaje de la realidad o características estigmatizantes de la mirada y con visos de alienación. Lo mismo sucede en los supuestos destinatarios cuando se sitúan ellos mismos en el lugar de victimarios siendo en realidad víctimas del entorno social en el que viven.&lt;br /&gt;
Para pulir los razgos de alienación en los esquemas de intervención, ayuda que los grupos de trabajo cuenten con algún tipo de asesor externo que pueda mantener cierta distancia óptima en la mirada sobre la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los profesionales pueden reconocer las necesidades de los destinatarios, ayudar a identificarlas y resolverlas. En este horizonte la legitimidad de la práctica está asegurada. En este caso, el equipo empieza &amp;quot;solo&amp;quot;, pero termina &amp;quot;junto&amp;quot; a los otros. Este recorrido legítima la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar las experiencias de los destinatarios y la de los miembros de la institución ===&lt;br /&gt;
No queremos poner todo el peso del rumbo de la organización en los destinatarios (si bien es el fundamental) porque la experiencia de los que conforman la organización también cuenta. Quedarnos únicamente con la voz del destinatario puede ser peligroso, ya que muchas veces no es conveniente porque no siempre se enmarca en una lógica que tenga en cuenta el interés colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuevamente nos hace sentido la importancia de la negociación, puesto que tanto las experiencias de los destinatarios como la de los miembros del centro, deben ser consideradas,analizadas, con el fin de generar acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, se vuelve a destacar la relevancia de la co-construcción, manteniendo un equilibrio entre los deseos del usuario y el manejo técnico del profesional, para lograr una intervención óptima que considera ambas perspectivas, tal como es la intervención con el modelo narrativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra práctica consideramos que lo dicho sobre el destinatario también es aplicable a quienes llevan adelante la organización. Aveces subyacen intereses personales o modos de ver la realidad que no condicen con los fines de la misma. Es por ello que consideramos importante la fluidez en el diálogo y el conocimiento mutuo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD A PARTIR DEL APRENDIZAJE QUE POSIBILITA PRÁCTICA ==&lt;br /&gt;
=== Construir  teoría desde la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica social será posible cuando un marco teórico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervención, realizando capacitaciones y construyendo teoría a partir de la práctica. La legitimación va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego un saber que reemplace al anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideramos que es importante tener un marco teórico como base para apoyarnos frente a la intervención psicosocial que se realiza con los niños, niñas y adolescentes de nuestro proyecto. Además, el quehacer profesional diario permite obtener diversos aprendizajes, que son retroalimentados en equipo y desde allí generar nuevas teorías que reflejen el trabajo realizado, la forma de intervención y las diversas posibilidades de acción frente a situaciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El marco teórico eriquece la visión de persona que subyace en los fines de la institución, de ahí se derivan los lineamientos que ayudarán a construir una práctica orgánica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar conocimiento desde la práctica ===&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios no conocen sus propios intereses y necesidades. Cuando esto sucede, la práctica –junto a la confrontación y la toma de conciencia del grupo de trabajo - se convierte en una herramienta que permite identificar problemas y ayuda a resolverlos. La legitimación tiene que ver con la posibilidad de obtener aprendizajes a partir de las prácticas. Hay legitimidad cuando los participantes y el equipo que interviene generan conocimiento desde la propia experiencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí será importante lo que el usuario tenga que decir respecto a lo que aprendió durante su proceso y tratamiento. Además, sería necesario e importante considerar lo que los profesionales aprendieron de la intervención con cada usuario y así poder ampliar la mirada acerca de un problema determinado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de nuevos saberes y aprendizajes ===&lt;br /&gt;
En todo espacio de trabajo hay construcción de nuevos saberes y aprendizajes para quienes lo integran, principalmente cuando hay una actitud de escucha y apertura a diferentes miradas sobre el objeto de conocimiento. El  &amp;quot;saber popular&amp;quot; construido a partir de la experiencia concreta enriquece permanentemente y ayuda a agudizar el &amp;quot;sentido común&amp;quot;. La construcción colectiva del conocimiento no siempre se desarrolla fácilmente. A veces se generan resistencias frente a lo nuevo por parte de los destinatarios o del equipo. Las instancias de evaluación compartida son un buen espacio para resolver estas diferencias, intentando que las situaciones dilemáticas se transformen en problemáticas a las que se les pueda buscar una solución consensuada. De esta manera se construyen nuevos saberes y aprendizajes, tanto por las conclusiones a las que se arriba sobre la temática abordada, como durante el proceso de intercambio que enriquece a las personas individual y grupalmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber tiene que llevar al protagonismo y a la participación. Una participación que se establezca desde la experiencia, la pregunta, la duda y la certeza. Como dijo Paulo Freire una de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiados seguros de nuestras certezas. Con esta actitud de apertura, tratando de comprendernos, de entendernos, de modificar nuestros puntos de vista y de reconocer las diferencias, se podrán construir nuevos saberes en un proceso de aprendizaje colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra experiencia hemos incorporado espacios ludicos y recreativos para los actores en donde se facilita la expresión de las vivencias, sentimientos y quereres.Esto genera un crecimiento personal que redunda en beneficio propio y de los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El trabajo en grupo en la construcción de saberes ====&lt;br /&gt;
El trabajo en grupo es importante para construir saberes y aprendizajes. No es sencillo conformar un “grupo”. Es diferente a una suma de individualidades que se reúnen en torno a una mesa. Requiere organizadores externos, tarea, roles y mutua representación interna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber popular es uno y el profesional es otro. Esto lleva a la construcción de roles y a lugares distintos dentro del grupo.  Surgen las preguntas: ¿en qué lugar me veo? ¿en qué lugar veo al otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo anterior declara la importancia del trabajo en equipo, donde cada miembro se hace participe del trabajo específico a su función, de acuerdo al objetivo que el equipo quiera logra, con el fin de realizar una intervención hermenéutica con el usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los saberes que sustentan el quehacer profesional por lo general se encuentran implícitos en las prácticas específicas, desde nuestra propia historia e intereses; combinándose los distintos saberes que cada miembro del grupo trae consigo. Por lo tanto, reviste una vital importancia el trabajo en grupo, en donde estén definidas las funciones, roles y tareas que el equipo desea lograr.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ajustar la práctica a partir de las modificaciones del contexto ===&lt;br /&gt;
Muchas veces a los equipos técnicos les cuesta capitalizar las lecciones aprendidas. Una práctica que no sufre ajustes es una práctica inocua. La realidad es cambiante, sufre transformaciones por diversas razones y es menester estar atentos, con todos los sentidos puestos en las amenazas y oportunidades que los escenarios ponen a nuestros pies. Los destinatarios y los cuerpos técnicos tienen que ser capaces de ir a la par con la vigilancia de contexto, a fin que puedan siempre responder oportunamente a los desafíos que la práctica se propone. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El diagnóstico como tarea previa a la intervención ===&lt;br /&gt;
La legitimidad también está relacionada con cuánto conocemos el escenario sobre el que tenemos intención de trabajar y en qué proporción de dicha realidad podemos incidir y contribuir a su transformación. Cuando realmente nos tomamos el trabajo de levantar diagnósticos iniciales o líneas de base, tenemos más oportunidad de pautar una intervención acorde con las necesidades en ciernes. En algunas oportunidades no hay dinero para realizar estas tareas previas, de manera que consultamos indirectamente la realidad y creemos que como técnicos podemos saber &amp;quot;lo que la gente necesita&amp;quot;. Resulta por ello muy complejo conciliar nuestros saberes como técnicos y lo que la realidad nos ofrece como necesidad imperiosa a atender.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claramente el trabajo debe cimentarse en un diagnóstico de necesidades que permita conocer la realidad en que se encuentra inserto el usuario y así visualizar el abánico de posibles soluciones, recursos,fortalezas y oportunidades con que cuenta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda intervecnión debe sustentarse en un diagnóstico claro y acorde a las necesidades de nuestros usuarios/as, puesto que esto permite elaborar un plan de intervención realista y concreto, teniendo como base las problemáticas, necesidades, fortalezas y debilidades con que el niño/a y su familia cuentan; y asi comprender e internalizar la realidad con la que debemos trabajar, sus complejidades y redes con las que contamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA	==&lt;br /&gt;
=== Apropiación de la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica se puede vincular al sentido de pertenencia desarrollado por los participantes. Si bien este es un proceso en construcción, el protagonismo de los destinatarios puede establecer un constante espacio de legitimidad. Es decir que, si la práctica ha instalado una necesidad o una inquietud que vaya por encima de la organización que la genera, esta se vuelve legítima y es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida. En estas condiciones, aunque la práctica finalice y/o el presupuesto se agote, la misma gente buscará luego de la experiencia algún tipo de reconstrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De lo contrario, cuando la “legitimación” de las prácticas se da a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan, los proyectos no se desarrollan con participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación y compromiso ===&lt;br /&gt;
Para que pueda lograrse un cambio real y significativo en la vida de una persona, este debe surgir desde el interior hacia el exterior. Se pueden realizar actividades que modifiquen el contexto y lograr un impacto que no perdurará en el largo plazo. Es por eso que existe la necesidad de que los participantes se involucren y sean  los protagonistas de su propio cambio. La legitimidad se gana no sólo con la participación física, sino –y sobre todo- interna –es decir con el convencimiento de los destinatarios acerca del proyecto.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en una práctica aparecen intereses diversos por parte de los actores involucrados, esto debe ser fuente de una reflexión que indudablemente enriquece la práctica, da la posibilidad de repensarse y de buscar alternativas que contribuyan a los intereses de todos. A su vez, estas acciones en las que los miembros sienten que son tenidos en cuenta y que sus apreciaciones son importantes, inciden en los índices de permanencia y participación. Los cuales aún así se ven afectados en la medida en que los actores no hayan podido hacer un proceso interior que les ayude a clarificar sus motivaciones. Sin este proceso resulta dificil y confuso un verdadero discernimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para lograr que los/as participantes se involucren en el proceso de intervención de una manera comprometida, y así transformarlos en los gestores de sus propios cambios, es necesario hacerlos participes desde el inicio, respetando su historia, sus tiempos, brindádoles una buena acogida basada en el respeto y la tolerancia, puesto que cada cual trae consigo historias de vida y multiplicidad de problemáticas, adecuando los planes de intervención a sus necesidades y no basando los diagnósticos e intervenciones en lo que el profesional quiere o considera necesario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación y el sentido de pertenencia aseguran resultados ===&lt;br /&gt;
La participación (activa, protagónica, sensible, trascendente) de los destinatarios es la mejor medida para indicar si la propuesta alcanzó la legitimidad esperada. Es una suerte de péndulo. Al inicio de una intervención la legitimidad es la que más está en entredicho; pero luego, conforme avanza por buen derrotero, se internalizan discursos y acciones que permiten la apropiación y el sentido de pertenencia en niveles que aseguran los resultados finales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación suele ser más fácil y feliz en la medida en que los imaginarios grupales se van haciendo comunes. El conocimiento grupal ayuda a vencer barreras y prejuicios y a desinhibirse. Las organizaciones que logran favorecer una mutua representación interna en sus integrantes suelen generar un mayor grado de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Falta de participación y pérdida de legitimidad ===&lt;br /&gt;
Es difícil legitimar una práctica si la comunidad con la cual se trabaja no responde, ya sea porque no la ven necesaria, no consideran importante su participación o simplemente la creen importante pero esperan que otras personas asuman la responsabilidad. No se puede hablar de legitimidad si las personas a las que la práctica se dirige no  participan de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, se suscita también mayor o menor participación por parte de los usuarios, lo que va de la mano a las necesidades, intereses y prioridades que cada usuario establece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo dicho anteriormente, se visualiza la necesidad de que desde el inicio se incorpore al usuario en el proceso de intervención, tomando en cuenta sus opiniones y necesidades, plasmando esto en el diagnóstico y plan de intervención, reflejándoles la necesidad e importancia del porque se requiere de su apoyo para generar cambios en la dinámica familiar y así contribuir al proceso terapéutico, haciénolos protagonistas de sus propios cambios, lo cual motivara su adherencia y compromiso de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación continua por parte del equipo ===&lt;br /&gt;
Una práctica que no tiene continuidad para cumplir sus objetivos no es legítima.  Debe haber un hilo conductor seguido por los actores en cada paso. Esta continuidad se logra con la generación  creciente y sostenida de la energía puesta en la tarea. Puede haber retrocesos, pero las tareas deben ser encauzadas a la mayor brevedad. La presencia permanente del equipo es una fuente de seguridad insustituible. Sin prisa, sin pausa y sin desmayos emotivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ESTABLECER ESPACIOS DE NEGOCIACIÓN ==&lt;br /&gt;
=== Desarrollar prácticas en las que no prevalezcan unos intereses sobre otros ===&lt;br /&gt;
Para que una práctica pueda ir construyendo legitimidad debe abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan, entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, diálogo y negociación entre los distintos actores. La generación de espacios y las actitudes negociadoras acerca de  aquellos aspectos contradictorios y paradojales de las prácticas, deben ser revisados y repensados permanentemente para poder ser resueltos. Esta es una posibilidad no sólo de modificar el hecho de que unos intereses prevalezcan sobre los otros, sino también de negociar y consensuar prácticas democráticas que beneficien a todos los protagonistas del proyecto. En otras palabras se tiene que tener en  cuenta la  negociación y la mediación en la  práctica social para una mejor convivencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La dinámica laboral en que nos desenvolvemos, nos lleva a tener siempre presente la negociación y la mediación frente a situaciones complejas que afrontamos, las cuales deben ser dialogadas y concensuadas por los diversos actores involucrados, teniendo como base el respeto y la tolerancia, no realizando juicios a priori o intentando anteponer intereses propios por sobre el otro, puesto que esto perjudica la negociación o mediación que desea realizarse, incidiendo negativamente en los objetivos trazados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Dificultad de negociar e imposición de criterios ===&lt;br /&gt;
De acuerdo a ciertos contextos en los que se desarrollan las prácticas (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas) la negociación no siempre resuelve las cuestiones que se presentan. La experiencia de algunas prácticas demuestra que si bien no se puede ser inamovible en las propias ideas, muchas veces es difícil o imposible negociar (lo cual impide seguir adelante con el proyecto). En este contexto una de las alternativas que se presenta es la imposición de criterios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra experiencia nos ayuda a ver que es muy importante en este caso el rol que cumple el líder. Sin perder  la apertura, una actitud clara y firme ayuda a mantener los principios y objetivos de la institución.Esto genera seguridad y a la vez una definición mas acotada del rol que debe ocupar cada actor.Consideramos también que los destinatarios no son solo los jóvenes a quienes servimos, sino también los actores.Un actor que se siente acompañado, puede acompañar a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Necesidad de una actitud abierta para negociar ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de las prácticas sociales tiene muchos aspectos a tener en cuenta. Por un lado está la necesidad de negociar los intereses institucionales y los intereses de los destinatarios. Esta capacidad de negociación es fundamental para el alcance de los objetivos, pues requiere de una actitud abierta, capaz de ponerse en el lugar del otro y de entender sus puntos de vista, así como de dar a conocer los propios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se parte de una actitud abierta para la negociación se establece un avance en el proceso, pues -además de los intereses- lo que también está en juego es la emocionalidad, la motivación y la historia de los sujetos participantes. Cuando se logra esta negociación de intereses se puede sostener la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para negociar se debe comprender que es lo que le pasa o necesita el otro, para esto debe mantenerse una actitud empática, respetuosa y tolerante, con apertura de mente, lo cual contribuirá al éxito que se desea alcanzar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y OBJETIVOS COMUNES ==&lt;br /&gt;
=== Dificultades presentadas frente a la falta de objetivos comunes ===&lt;br /&gt;
La legitimación de la práctica social se ve desdibujada en virtud de que no existen relaciones en el interior de la institución que  funcionen con objetivos comunes.  La especificidad de las distintas profesiones no genera enriquecimiento mutuo y, en estas condiciones -cuando hay que resolver situaciones complejas- no existe implicación común. La situación mencionada -de tensión interna institucional- conlleva a que no se establezcan estrategias de intervención frente a los problemas a resolver que, frente a dicha falta de mediación,  se pueden recrudecer. En otras situaciones, dicha ausencia, puede impulsar una sobre exigencia de los participantes de la organización en los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar y evaluar objetivos comunes a partir de las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Es indispensable el encuentro con el destinatario, ya que si este no se realiza los objetivos de las acciones ejecutadas no pueden ser evaluados. Las evaluaciones tienen que dar cuenta de esta participación en pos de ponerla como un pilar fundamental a la hora de generar una actividad. El destinatario debería tener un papel activo desde el momento en que la práctica es planificada hasta su posible evaluación -reconociendo el objetivo de la misma para poder contribuir a los logros esperados. Es por esto que, teniendo en cuenta esta visión, los objetivos de la organización y de los que en ella trabajan van a permitir constituir prácticas legítimas que puedan superar actividades “inconscientes” o  puramente asistenciales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para llegar a lo anteriormente dicho es esencial generar estrategias que posibiliten conocer  la visión de los destinatarios, ya que de lo contrario se sigue adelante de acuerdo a los principios de la organización y de sus trabajadores y no se consideran  aquellos que son fundamentales para los beneficiarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido la legitimidad de las prácticas está ligada al trabajo conjunto entre el equipo de profesionales y el público destinatario, ya que de esta manera  se podrán considerar las necesidades, gustos y preferencias de los destinatarios y no solamente del equipo profesional y de la institución. Más allá de que es importante dejar en claro los lineamientos y objetivos que la institucion se propone, se vuelve fundamental brindar el apoyo necesario para el cumplimiento de las actividades planificadas en conjunto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A través de la intervención nos encontramos con el otro, en un espacio íntimo y de confianza. Por esto es fundamental considerar las opiniones y necesidades del usuario, y no basar el trabajo e intervención solo en las preferencias y/o necesidades del equipo profesional o institución, para lograr esto debe contemplarse la opinión del usuario a través de pautas de evaluación, que nos permita conocer su sentir, con la finalidad de realizar un trabajo centrado en ellos y en sus problemáticos y/o necesidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reformular objetivos junto a los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Una práctica va a constituirse legítima cuando se hayan formulado y/o reformulado sus objetivos junto a los destinatarios. Estos objetivos tienen que encajar dentro de los objetivos institucionales y el equipo profesional los tiene que conocer e interiorizar para su ejecución. Estos objetivos guiarán toda la práctica. Por otro lado, durante  todo el proceso de la práctica,  conjuntamente con los destinatarios, se tendrán que revisar los avances así como reformular nuevos cuando los anteriores se hayan cumplido, no se ajustan a la realidad o frente a cambios en la misma. El análisis que realizan los destinatarios de las situaciones problemáticas que viven, sus causas y consecuencias, así como el planteamiento de objetivos y nuevas metodologías como  alternativas de solución, legitiman la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La práctica es legítima además si lo que hacemos con participación de los destinatarios y las destinatarias ayuda a transformar su realidad, su vida, su comunidad. Y a mejorar situaciones problemáticas, por ende que sean procesos que la misma comunidad o grupo busque seguir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El factor tiempo como condicionante, el ritmo de vida instalado por el sistema capitalista que no promueve o dificulta la posibilidad de generar espacios de encuentro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un condicionante grande para seguir procesos es el factor tiempo que atraviesa toda la tarea (sobre todo en los espacios de voluntariado). El proceso como equipo requiere de tiempo y ese factor suele ser una tensión en el interior de las organizaciones.&lt;br /&gt;
Muchas veces sucede que el ánimo por responder a situaciones problemáticas embarca a las organizaciones en tareas que después cuesta sostener en el tiempo dado que sus integrantes están cruzados por otra cantidad de actividades.&lt;br /&gt;
No siempre es fácil, pero se puede mantener un tiempo de evaluación y proyección periódica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mirada externa desde un asesor que ayude a analizar con más distancia la práctica y objetivar lo que ocurre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre “lo real” y “lo imaginario” se sitúan las expectativas de quienes ejecutan el proyecto. Estas expectativas están teñidas de necesidades que no siempre responden a los cuestionamientos de los destinatarios, sino que se enraízan en necesidades propias del equipo. En nuestra organización pasó que un joven que estudiaba guitarra había progresado mucho en su técnica y muchos nos habíamos entusiasmado en ayudarlo a seguir el conservatorio. Finalmente nos dimos cuenta que él había dicho que sí,  más por seguir nuestras expectativas de haber hecho “progresar” a un joven en su proyecto de vida, que por su deseo de hacerlo.&lt;br /&gt;
Es atendiendo a la realidad de que quienes efectivizan una propuesta se encuentran atravesados por un sinnúmero de variables, que nos parece necesario sumar la presencia de alguien que sea capaz de observar la práctica con cierta distancia objetiva y pueda marcar a qué tipo de necesidades van respondiendo las acciones. Un asesor que genere espacios de reflexión  y de cuestionamiento para repensar la práctica e ir probando distintas estrategias que respondan mejor a las nuevas situaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cuestión cultural como condicionante&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El entorno cultural tiene sus variables y características propias. A las organizaciones que pretenden generar un espacio de resistencia a ciertos valores deshumanizantes suele sucederles que con el correr de los tiempos, y al afinar la mirada, se encuentran cómo muchas de esas matrices perviven en el interior de sus propuestas.&lt;br /&gt;
El entorno cultural introyecta, por ejemplo, un modo de participación no activa o asistencialista o factible sólo para algunos (por ej los que portan la voz son varones y las chicas no participan). En los casos en que se rompe este esquema, también se da por una cuestión cultural (por ej. una chica que se hace oír tiene una competencia cultural más amplia. Tiene seguridad).&lt;br /&gt;
El desafío hacia adentro de las organizaciones es ir viendo hasta qué punto la propuesta alternativa es sólo superficial o va intentando progresivamente sacar las consecuencias lógicas de su pensamiento ideológico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cambios auténticos desde uno mismo y la importancia del entorno&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Necesidad de no colocar en un esquema tan rígido la relación entre equipo y destinatarios, de tal manera que se pueda entender un proceso más integral en los cambios en la medida en que todos los miembros del proyecto son sujetos de transformaciones en el ida y vuelta de los aportes de todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos somos actores involucrados, aun cuando los pibes puedan ser el centro de la organización. &lt;br /&gt;
La terminología “destinatarios” tiene su pro y su contra, pero tiene el límite de ser un poco rígido en lo que hace al proceso de cambio. Todos cambiamos en este proceso.&lt;br /&gt;
Nadie cambia a nadie. Cada uno cambia, aunque ese cambio sea favorecido por el clima del entorno.&lt;br /&gt;
¿Quién es el destinatario de qué? Porque en alguna medida todos somos destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciertamente la decisión de cambio es personal, aún cuando el entorno influye, no obstante hay decisiones a veces no concientes y el cambio ocurre. Entonces desde esta perspectiva los entornos, las estrategias se intencionan para que ocurra algo y esas intenciones son dirigidas, se destinan. En consecuencia nuestras prácticas intencionan resultados y estos son dirigidos, los destinatarios no tienen intención premeditada de influir en nosotros, es el encuentro humano el que por sobre cualquier intención, en un acercamiento, un reconocimiento de un otro genera nuevas realidades en las cuales aprendimos todos, claramente. Un aprendizaje significativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Importancia de favorecer espacios comunes de toma de decisiones y evaluación que legitimen una participación auténtica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las trampas en que las organizaciones suelen caer es intentar generar participación de todos sus integrantes mientras que las decisiones son tomadas por unos pocos. La participación real se encuentra íntimamente ligada a la posibilidad de sentirse parte en la toma de  decisiones.&lt;br /&gt;
Por eso se necesita crear al interior de los grupos, espacios para que circule la palabra (especialmente de los destinatarios para los que fue pensada la práctica) en donde ellos intervengan para la toma de decisiones que hacen a las actividades y proyectos. Esta dinámica los anima a hacerse oír, los involucra directamente, los compromete y aumenta la participación y legitima la palabra personal.&lt;br /&gt;
En nuestra organización fue de mucho provecho (aunque inicialmente resistida por muchos de los adolescentes) la práctica periódica de asamblea en la que decidir juntos de qué hablar y qué resolver. Muchas veces las decisiones en conjunto motivaron mayor participación en las tareas consecuentes.&lt;br /&gt;
Necesariamente esto trae aparejado hacer el ejercicio de aprender a escuchar al otro. Esto resulta clave para “sintonizar” los intereses de todos los actores involucrados. Lo mismo sucede con las evaluaciones pertinentes en las que medir los&lt;br /&gt;
resultados de las actividades y proyectos propuestos, valorar los logros, identificar las dificultades y revisar y modificar aquello que permita avances, considerando estas instancias como parte de un proceso de aprendizaje para todos. Donde tiene lugar un aprendizaje significativo, hay cambio y  hay crecimiento. &lt;br /&gt;
Si se toma esta herramienta como práctica cotidiana fortalecerá al grupo, y le dará la posibilidad de generar acciones que promuevan el “encuentro con el afuera” (las demás instituciones, los padres,  la mirada social, la comunidad frente a los pibes) en donde puedan pensarse acciones comunes que propicien transformaciones en un ámbito más amplio.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Rsaneugenio</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=473</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=473"/>
				<updated>2011-03-23T22:59:31Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Rsaneugenio: /* Participación y compromiso */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así que, en nuestras prácticas sociales, nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras). La creación prácticas legítimas se refiere a poder encontrar un brecha que te permite actuar, teniendo en cuenta los objetivos de la organización, tus propios objetivos como trabajador y los propios objetivos de los sujetos por los cuales estas interviniendo. Esta brecha puede generar prácticas superadoras que no sólo intervengan en el problema concreto del sujeto sino que generen un cambio en la manera de proyectarse frente a la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ACERCA DE LOS INTERESES INSTITUCIONALES Y DE LOS ACTORES ==&lt;br /&gt;
=== Tensión entre la estructura institucional y  los intereses de los distintos actores de las prácticas ===&lt;br /&gt;
Entre los miembros del equipo de trabajo pueden existir discordancias a la hora de determinar dónde se asienta la validez de las acciones que se generan, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces la negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios) se lleva a cabo de manera tácita y no existe institucionalmente un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque tiene como resultado la superioridad de los intereses de la institución por sobre los de los de algunos miembros del equipo y los de los destinatarios de la práctica. Los intereses de los miembros del equipo de trabajo también pueden quedar relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.&lt;br /&gt;
	 &lt;br /&gt;
=== Superar los espacios individuales de poder y construir alternativas de la práctica para mejorarla ===&lt;br /&gt;
En la medida en que los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, se establece proceso de negociación que puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro; b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de establecer acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces se establece una primacía de los intereses de un actor sobre otro. En este contexto no sólo intervienen los intereses del equipo de profesionales sino también juegan los de los destinatarios. De esta manera prevalecen espacios individuales de poder sobre el objetivo principal de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Efectivamente en ocasiones se da la primacía de los intereses de una actor social por sobre los de otro, sin embargo, es necesario considerar espacios colectivos que permitan generar nuevas ideas, aportes, reflexiones, etc.; surgiendo además la interrogante de ¿Quién lo define?, debiéndose construir nuevas alternativas de practica que contribuyan al mejoramiento de la intervención y al beneficio directo de nuestros usuarios/as.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Explicitar los intereses de los distintos actores para mejorar la práctica ===&lt;br /&gt;
Hacer explícita la tensión entre los intereses de los distintos actores podría constituirse en el primer paso para la construcción de un espacio necesario -en el que los interesen se transparenten para dar lugar a un proceso de negociación- para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma. Una práctica legítima depende de la forma en que realmente se lleva a cabo y de cómo se tienen en cuenta los intereses de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto pudiese llevarse a cabo a través de la cración de mesas de diálogo, en donde se genere el espacio para la exposición del sentir de los actores, lo cual sirva de base para la cosntrucción de nuevas alternativas de práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creemos que es necesario este espacio de diálogo, pero nuestra experiencia nos refleja que solo el espacio no basta sino se emplea una metodología que ayude a promover la confianza necesaria para la explicitación de los intereses de los distintos actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Identificar intereses comunes en la construcción de la práctica ===&lt;br /&gt;
¿Cómo se construyen prácticas legítimas? ¿Qué son practicas legítimas? Construir prácticas legítimas tiene que ver con la identificación de los intereses comunes que se ponen en juego entre todos los participantes. 	Conocer los diversos intereses es clave para construir la práctica, ya que necesitamos que cada uno ocupe su lugar y aporte su saber. Los intereses comunes son un lugar de intersección y es el espacio que posibilita trabajar juntos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada grupo humano tiene sus propios intereses, pero a la vez están unidos por intereses comunes, los cuales deben ser conocidos y visualizados por todos los miembros, puesto que esto permitirá intercatuar constructivamente, intercambiar conocimientos y experiencias y desde allí construir colectivamente la práctica, debiendo ser respetado cada conocimiento y aporte que los miembros realizan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Los objetivos de la práctica se deben priorizar frente a posiciones individuales ===&lt;br /&gt;
El objetivo común de la práctica hacia el cual todo el equipo de trabajo tiene que apuntar debe dejar de lado subjetividades u observaciones individualistas. El objetivo se tiene que encontrar por encima del afán de sobresalir de manera personal e individual frente a destinatarios. Es importante no pensar que se sabe todo lo que se necesita, ignorando que la práctica es un aprender diario.&lt;br /&gt;
En nuestra práctica los objetivos son consensuados y además se comprometen formalmente a través de convenios, por lo que no cabe ninguna posibilidad de que las acciones de la práctica y las de los profesionales, se aparten de la consecución de aquellos. Lo que sucede, sin embargo, es que existen profesionales que se destacan por su ejercicio y compromiso, sin tener ellos la intención de sobre salir o cambiar las orientaciones de la práctica. Lo que es bueno, toda vez que las acciones se hacen eficientes y eficaces en el logro de los objetivos, esto incrementa la calidad y eleva los estándares de atención a los usuarios. Los mismos usuarios, a veces, perciben las diferencias de trato, de compromiso, de  disposición, de escucha, de acompañamiento, de confianza y estímulo de las propias capacidades que le transmite el profesional o el técnico, en contraste con otras experiencias de falta de interés, indiferencia y escasa estimulación que el profesional o el técnico ejerce en su atención al usuario.&lt;br /&gt;
Volviendo, entonces, a lo anterior, respecto de que la práctica nos introduce en un aprendizaje permanente, es necesario disponerse a aprender también, de los destinatarios. ¿Podríamos trabajar más la idea de un juego dialéctico, frente al cual es posible encontrarnos cada vez que analizamos la interacción de profesionales y técnicos, con los destnatarios?. Si la interacción es sana, el destinatario puede reconocer méritos en el profesional o en el técnico, puede asignarle autoridad cómo guía, como acompañante en sus dificultades las cuales debe resolver y lo va a destacar de manera natural, al margen de las intenciones profesionales o técnicas. La sabiduría popular sabe reconocer, en una interacción sana, cuando alguien se destaca en su quehacer. También sabe reconocer cuando la interacción es insana y a veces se estimulan debilidades humanas que enredan la interacción, surgen manipulaciones, victimización y obstaculizan procesos importantes de crecimiento personal y social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este punto es muy importante considerar espacios para el cuidado de equipo, en donde podamos determinar que nos pasa a nosotros al momento de intervenir, con nuestros prejuicios, con el sufrimiento del otro,etc. Por esto, este espacio debiese propender a que se pueda reflejar actitudes de sí mismo y del otro, criticar de manera constructiva, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de legitimidad institucional ===&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad institucional se relaciona con el grado de congruencia o acuerdo entre lo que los destinatarios ven o esperan de la organización/institución/programa, y lo que la propia organización ve o espera, o proyecta de sí misma. Esta falta de coincidencia puede redundar en una mayor o menor legitimidad institucional, es decir, una mayor o menor adherencia a la propuesta de trabajo, o mayor o menor participación de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el mismo sentido, la legitimidad institucional se relaciona con el modo en que una organización valida su hacer institucional: respetando o adhiriendo en primer lugar a los deseos o necesidades de los destinatarios, o bien, definiendo objetivos y estrategias de trabajo/evaluación independientemente de las necesidades o deseos de los destinatarios. Esta disyuntiva alude directamente a las instancias de negociación entre los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los intereses de los equipos de trabajo y de gestión institucional no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, en estas condiciones surgen algunos interrogantes: ¿puede ser válida una propuesta de intervención independientemente de lo que piensen o sientan los destinatarios? ¿Sólo se valida la gestión institucional en la medida que las acciones o programas que se impulsen adhieran -en primer lugar- a los deseos o intereses de los destinatarios? ¿Cómo intervienen en la resolución de estas disyuntivas los equipos de trabajo? ¿Cómo juegan las estrategias de gestión institucional en la construcción de la legitimidad? La legitimidad institucional es una construcción que se relaciona -de este modo- con la capacidad de negociación de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, surge la interrogante de como se logra construir la legitimidad cuando existen contextos de obligatoriedad, en donde hay medidas judiciales que originan el ingreso al centro para recibir atención, lo que conlleva a la interrogante de ¿Es posible negociar en este contexto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es de total importancia este punto ya que la construcción de la realidad depende de la apropiación de la problemática, considerando las interrogantes y soluciones de todas las partes involucradas, para que la intervención sea adecuada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== NECESIDADES DE LOS DESTINATARIOS ==&lt;br /&gt;
=== Realizar intervenciones de acuerdo a las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Para poder hacer un trabajo de intervención se requiere indagar en las necesidades e intereses de la población. Esto se vuelve complejo en instituciones en las que existen diferentes culturas entre los destinatarios (diversas creencias, ideales, prioridades de vida, escala de valores) y lugares de origen (campo o ciudad, región o departamento del país). En muchas oportunidades dichas diferencias entran en tensión con el nuevo contexto familiar e incluso con las perspectivas puestas en práctica por los mismos profesionales de la institución. Por este motivo, los planes de intervención deben ser particularizados para cada usuario y deben partir de las necesidades específicas evidenciadas a partir de una valoración diagnóstica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De acuerdo a lo anterior, es de total relevancia adecuar la intervención a la realidad en que nos encontramos para construir el futuro de nuestros usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Pueden los destinatarios conocer lo que necesitan? ===&lt;br /&gt;
¿Pueden los destinatarios conocer totalmente lo que necesitan? ¿Existen necesidades que, aunque no se vean a primera vista, son tan o más importantes que las que ellos manifiestan? ¿Pueden distinguir lo que es urgente para ellos de lo que realmente es importante? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios tienen que enfrentar una serie de carencias y necesidades que les impiden tomar las decisiones que los acercan a los objetivos de la práctica. Frente a esta situación, los miembros de la institución pueden tener la capacidad de ver lo que los otros no ven y ayudar a reconocer los recorridos acordes a lo que se busca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No siempre es fácil conectar con las verdaderas  y/o necesidades. Las instituciones están atravesadas por características del contexto socio-cultural y político en el que se mueven.&lt;br /&gt;
Vivimos un tiempo donde no solamente seguimos sufriendo los coletazos de la dictadura sino que se perpetúan metodologías autoritarias propias de aquella ideología. Tanto en el ámbito educativo, como en el político o el religioso encontramos muchas veces pequeños o grandes rasgos de despotismo. Lo grave no es tanto el sistema propuesto cuanto la huella que va dejando en nosotros y la internalización que hacemos de ta,les modos de relación. Así sucede que muchas veces quienes ejercitan en las organizaciones roles de educación con un supuesto cariz contra-hegemónico, en el fondo repiten, hacia los destinatarios, esquemas de abordaje de la realidad o características estigmatizantes de la mirada y con visos de alienación. Lo mismo sucede en los supuestos destinatarios cuando se sitúan ellos mismos en el lugar de victimarios siendo en realidad víctimas del entorno social en el que viven.&lt;br /&gt;
Para pulir los razgos de alienación en los esquemas de intervención, ayuda que los grupos de trabajo cuenten con algún tipo de asesor externo que pueda mantener cierta distancia óptima en la mirada sobre la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los profesionales pueden reconocer las necesidades de los destinatarios, ayudar a identificarlas y resolverlas. En este horizonte la legitimidad de la práctica está asegurada. En este caso, el equipo empieza &amp;quot;solo&amp;quot;, pero termina &amp;quot;junto&amp;quot; a los otros. Este recorrido legítima la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar las experiencias de los destinatarios y la de los miembros de la institución ===&lt;br /&gt;
No queremos poner todo el peso del rumbo de la organización en los destinatarios (si bien es el fundamental) porque la experiencia de los que conforman la organización también cuenta. Quedarnos únicamente con la voz del destinatario puede ser peligroso, ya que muchas veces no es conveniente porque no siempre se enmarca en una lógica que tenga en cuenta el interés colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuevamente nos hace sentido la importancia de la negociación, puesto que tanto las experiencias de los destinatarios como la de los miembros del centro, deben ser consideradas,analizadas, con el fin de generar acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, se vuelve a destacar la relevancia de la co-construcción, manteniendo un equilibrio entre los deseos del usuario y el manejo técnico del profesional, para lograr una intervención óptima que considera ambas perspectivas, tal como es la intervención con el modelo narrativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra práctica consideramos que lo dicho sobre el destinatario también es aplicable a quienes llevan adelante la organización. Aveces subyacen intereses personales o modos de ver la realidad que no condicen con los fines de la misma. Es por ello que consideramos importante la fluidez en el diálogo y el conocimiento mutuo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD A PARTIR DEL APRENDIZAJE QUE POSIBILITA PRÁCTICA ==&lt;br /&gt;
=== Construir  teoría desde la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica social será posible cuando un marco teórico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervención, realizando capacitaciones y construyendo teoría a partir de la práctica. La legitimación va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego un saber que reemplace al anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideramos que es importante tener un marco teórico como base para apoyarnos frente a la intervención psicosocial que se realiza con los niños, niñas y adolescentes de nuestro proyecto. Además, el quehacer profesional diario permite obtener diversos aprendizajes, que son retroalimentados en equipo y desde allí generar nuevas teorías que reflejen el trabajo realizado, la forma de intervención y las diversas posibilidades de acción frente a situaciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar conocimiento desde la práctica ===&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios no conocen sus propios intereses y necesidades. Cuando esto sucede, la práctica –junto a la confrontación y la toma de conciencia del grupo de trabajo - se convierte en una herramienta que permite identificar problemas y ayuda a resolverlos. La legitimación tiene que ver con la posibilidad de obtener aprendizajes a partir de las prácticas. Hay legitimidad cuando los participantes y el equipo que interviene generan conocimiento desde la propia experiencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí será importante lo que el usuario tenga que decir respecto a lo que aprendió durante su proceso y tratamiento. Además, sería necesario e importante considerar lo que los profesionales aprendieron de la intervención con cada usuario y así poder ampliar la mirada acerca de un problema determinado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de nuevos saberes y aprendizajes ===&lt;br /&gt;
En todo espacio de trabajo hay construcción de nuevos saberes y aprendizajes para quienes lo integran, principalmente cuando hay una actitud de escucha y apertura a diferentes miradas sobre el objeto de conocimiento. El  &amp;quot;saber popular&amp;quot; construido a partir de la experiencia concreta enriquece permanentemente y ayuda a agudizar el &amp;quot;sentido común&amp;quot;. La construcción colectiva del conocimiento no siempre se desarrolla fácilmente. A veces se generan resistencias frente a lo nuevo por parte de los destinatarios o del equipo. Las instancias de evaluación compartida son un buen espacio para resolver estas diferencias, intentando que las situaciones dilemáticas se transformen en problemáticas a las que se les pueda buscar una solución consensuada. De esta manera se construyen nuevos saberes y aprendizajes, tanto por las conclusiones a las que se arriba sobre la temática abordada, como durante el proceso de intercambio que enriquece a las personas individual y grupalmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber tiene que llevar al protagonismo y a la participación. Una participación que se establezca desde la experiencia, la pregunta, la duda y la certeza. Como dijo Paulo Freire una de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiados seguros de nuestras certezas. Con esta actitud de apertura, tratando de comprendernos, de entendernos, de modificar nuestros puntos de vista y de reconocer las diferencias, se podrán construir nuevos saberes en un proceso de aprendizaje colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra experiencia hemos incorporado espacios ludicos y recreativos para los actores en donde se facilita la expresión de las vivencias, sentimientos y quereres.Esto genera un crecimiento personal que redunda en beneficio propio y de los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El trabajo en grupo en la construcción de saberes ====&lt;br /&gt;
El trabajo en grupo es importante para construir saberes y aprendizajes. No es sencillo conformar un “grupo”. Es diferente a una suma de individualidades que se reúnen en torno a una mesa. Requiere organizadores externos, tarea, roles y mutua representación interna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber popular es uno y el profesional es otro. Esto lleva a la construcción de roles y a lugares distintos dentro del grupo.  Surgen las preguntas: ¿en qué lugar me veo? ¿en qué lugar veo al otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo anterior declara la importancia del trabajo en equipo, donde cada miembro se hace participe del trabajo específico a su función, de acuerdo al objetivo que el equipo quiera logra, con el fin de realizar una intervención hermenéutica con el usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los saberes que sustentan el quehacer profesional por lo general se encuentran implícitos en las prácticas específicas, desde nuestra propia historia e intereses; combinándose los distintos saberes que cada miembro del grupo trae consigo. Por lo tanto, reviste una vital importancia el trabajo en grupo, en donde estén definidas las funciones, roles y tareas que el equipo desea lograr.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ajustar la práctica a partir de las modificaciones del contexto ===&lt;br /&gt;
Muchas veces a los equipos técnicos les cuesta capitalizar las lecciones aprendidas. Una práctica que no sufre ajustes es una práctica inocua. La realidad es cambiante, sufre transformaciones por diversas razones y es menester estar atentos, con todos los sentidos puestos en las amenazas y oportunidades que los escenarios ponen a nuestros pies. Los destinatarios y los cuerpos técnicos tienen que ser capaces de ir a la par con la vigilancia de contexto, a fin que puedan siempre responder oportunamente a los desafíos que la práctica se propone. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El diagnóstico como tarea previa a la intervención ===&lt;br /&gt;
La legitimidad también está relacionada con cuánto conocemos el escenario sobre el que tenemos intención de trabajar y en qué proporción de dicha realidad podemos incidir y contribuir a su transformación. Cuando realmente nos tomamos el trabajo de levantar diagnósticos iniciales o líneas de base, tenemos más oportunidad de pautar una intervención acorde con las necesidades en ciernes. En algunas oportunidades no hay dinero para realizar estas tareas previas, de manera que consultamos indirectamente la realidad y creemos que como técnicos podemos saber &amp;quot;lo que la gente necesita&amp;quot;. Resulta por ello muy complejo conciliar nuestros saberes como técnicos y lo que la realidad nos ofrece como necesidad imperiosa a atender.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claramente el trabajo debe cimentarse en un diagnóstico de necesidades que permita conocer la realidad en que se encuentra inserto el usuario y así visualizar el abánico de posibles soluciones, recursos,fortalezas y oportunidades con que cuenta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda intervecnión debe sustentarse en un diagnóstico claro y acorde a las necesidades de nuestros usuarios/as, puesto que esto permite elaborar un plan de intervención realista y concreto, teniendo como base las problemáticas, necesidades, fortalezas y debilidades con que el niño/a y su familia cuentan; y asi comprender e internalizar la realidad con la que debemos trabajar, sus complejidades y redes con las que contamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA	==&lt;br /&gt;
=== Apropiación de la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica se puede vincular al sentido de pertenencia desarrollado por los participantes. Si bien este es un proceso en construcción, el protagonismo de los destinatarios puede establecer un constante espacio de legitimidad. Es decir que, si la práctica ha instalado una necesidad o una inquietud que vaya por encima de la organización que la genera, esta se vuelve legítima y es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida. En estas condiciones, aunque la práctica finalice y/o el presupuesto se agote, la misma gente buscará luego de la experiencia algún tipo de reconstrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De lo contrario, cuando la “legitimación” de las prácticas se da a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan, los proyectos no se desarrollan con participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación y compromiso ===&lt;br /&gt;
Para que pueda lograrse un cambio real y significativo en la vida de una persona, este debe surgir desde el interior hacia el exterior. Se pueden realizar actividades que modifiquen el contexto y lograr un impacto que no perdurará en el largo plazo. Es por eso que existe la necesidad de que los participantes se involucren y sean  los protagonistas de su propio cambio. La legitimidad se gana no sólo con la participación física, sino –y sobre todo- interna –es decir con el convencimiento de los destinatarios acerca del proyecto.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en una práctica aparecen intereses diversos por parte de los actores involucrados, esto debe ser fuente de una reflexión que indudablemente enriquece la práctica, da la posibilidad de repensarse y de buscar alternativas que contribuyan a los intereses de todos. A su vez, estas acciones en las que los miembros sienten que son tenidos en cuenta y que sus apreciaciones son importantes, inciden en los índices de permanencia y participación. Los cuales aún así se ven afectados en la medida en que los actores no hayan podido hacer un proceso interior que les ayude a clarificar sus motivaciones. Sin este proceso resulta dificil y confuso un verdadero discernimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para lograr que los/as participantes se involucren en el proceso de intervención de una manera comprometida, y así transformarlos en los gestores de sus propios cambios, es necesario hacerlos participes desde el inicio, respetando su historia, sus tiempos, brindádoles una buena acogida basada en el respeto y la tolerancia, puesto que cada cual trae consigo historias de vida y multiplicidad de problemáticas, adecuando los planes de intervención a sus necesidades y no basando los diagnósticos e intervenciones en lo que el profesional quiere o considera necesario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación y el sentido de pertenencia aseguran resultados ===&lt;br /&gt;
La participación (activa, protagónica, sensible, trascendente) de los destinatarios es la mejor medida para indicar si la propuesta alcanzó la legitimidad esperada. Es una suerte de péndulo. Al inicio de una intervención la legitimidad es la que más está en entredicho; pero luego, conforme avanza por buen derrotero, se internalizan discursos y acciones que permiten la apropiación y el sentido de pertenencia en niveles que aseguran los resultados finales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación suele ser más fácil y feliz en la medida en que los imaginarios grupales se van haciendo comunes. El conocimiento grupal ayuda a vencer barreras y prejuicios y a desinhibirse. Las organizaciones que logran favorecer una mutua representación interna en sus integrantes suelen generar un mayor grado de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Falta de participación y pérdida de legitimidad ===&lt;br /&gt;
Es difícil legitimar una práctica si la comunidad con la cual se trabaja no responde, ya sea porque no la ven necesaria, no consideran importante su participación o simplemente la creen importante pero esperan que otras personas asuman la responsabilidad. No se puede hablar de legitimidad si las personas a las que la práctica se dirige no  participan de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, se suscita también mayor o menor participación por parte de los usuarios, lo que va de la mano a las necesidades, intereses y prioridades que cada usuario establece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo dicho anteriormente, se visualiza la necesidad de que desde el inicio se incorpore al usuario en el proceso de intervención, tomando en cuenta sus opiniones y necesidades, plasmando esto en el diagnóstico y plan de intervención, reflejándoles la necesidad e importancia del porque se requiere de su apoyo para generar cambios en la dinámica familiar y así contribuir al proceso terapéutico, haciénolos protagonistas de sus propios cambios, lo cual motivara su adherencia y compromiso de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación continua por parte del equipo ===&lt;br /&gt;
Una práctica que no tiene continuidad para cumplir sus objetivos no es legítima.  Debe haber un hilo conductor seguido por los actores en cada paso. Esta continuidad se logra con la generación  creciente y sostenida de la energía puesta en la tarea. Puede haber retrocesos, pero las tareas deben ser encauzadas a la mayor brevedad. La presencia permanente del equipo es una fuente de seguridad insustituible. Sin prisa, sin pausa y sin desmayos emotivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ESTABLECER ESPACIOS DE NEGOCIACIÓN ==&lt;br /&gt;
=== Desarrollar prácticas en las que no prevalezcan unos intereses sobre otros ===&lt;br /&gt;
Para que una práctica pueda ir construyendo legitimidad debe abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan, entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, diálogo y negociación entre los distintos actores. La generación de espacios y las actitudes negociadoras acerca de  aquellos aspectos contradictorios y paradojales de las prácticas, deben ser revisados y repensados permanentemente para poder ser resueltos. Esta es una posibilidad no sólo de modificar el hecho de que unos intereses prevalezcan sobre los otros, sino también de negociar y consensuar prácticas democráticas que beneficien a todos los protagonistas del proyecto. En otras palabras se tiene que tener en  cuenta la  negociación y la mediación en la  práctica social para una mejor convivencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La dinámica laboral en que nos desenvolvemos, nos lleva a tener siempre presente la negociación y la mediación frente a situaciones complejas que afrontamos, las cuales deben ser dialogadas y concensuadas por los diversos actores involucrados, teniendo como base el respeto y la tolerancia, no realizando juicios a priori o intentando anteponer intereses propios por sobre el otro, puesto que esto perjudica la negociación o mediación que desea realizarse, incidiendo negativamente en los objetivos trazados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Dificultad de negociar e imposición de criterios ===&lt;br /&gt;
De acuerdo a ciertos contextos en los que se desarrollan las prácticas (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas) la negociación no siempre resuelve las cuestiones que se presentan. La experiencia de algunas prácticas demuestra que si bien no se puede ser inamovible en las propias ideas, muchas veces es difícil o imposible negociar (lo cual impide seguir adelante con el proyecto). En este contexto una de las alternativas que se presenta es la imposición de criterios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra experiencia nos ayuda a ver que es muy importante en este caso el rol que cumple el líder. Sin perder  la apertura, una actitud clara y firme ayuda a mantener los principios y objetivos de la institución.Esto genera seguridad y a la vez una definición mas acotada del rol que debe ocupar cada actor.Consideramos también que los destinatarios no son solo los jóvenes a quienes servimos, sino también los actores.Un actor que se siente acompañado, puede acompañar a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Necesidad de una actitud abierta para negociar ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de las prácticas sociales tiene muchos aspectos a tener en cuenta. Por un lado está la necesidad de negociar los intereses institucionales y los intereses de los destinatarios. Esta capacidad de negociación es fundamental para el alcance de los objetivos, pues requiere de una actitud abierta, capaz de ponerse en el lugar del otro y de entender sus puntos de vista, así como de dar a conocer los propios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se parte de una actitud abierta para la negociación se establece un avance en el proceso, pues -además de los intereses- lo que también está en juego es la emocionalidad, la motivación y la historia de los sujetos participantes. Cuando se logra esta negociación de intereses se puede sostener la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para negociar se debe comprender que es lo que le pasa o necesita el otro, para esto debe mantenerse una actitud empática, respetuosa y tolerante, con apertura de mente, lo cual contribuirá al éxito que se desea alcanzar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y OBJETIVOS COMUNES ==&lt;br /&gt;
=== Dificultades presentadas frente a la falta de objetivos comunes ===&lt;br /&gt;
La legitimación de la práctica social se ve desdibujada en virtud de que no existen relaciones en el interior de la institución que  funcionen con objetivos comunes.  La especificidad de las distintas profesiones no genera enriquecimiento mutuo y, en estas condiciones -cuando hay que resolver situaciones complejas- no existe implicación común. La situación mencionada -de tensión interna institucional- conlleva a que no se establezcan estrategias de intervención frente a los problemas a resolver que, frente a dicha falta de mediación,  se pueden recrudecer. En otras situaciones, dicha ausencia, puede impulsar una sobre exigencia de los participantes de la organización en los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar y evaluar objetivos comunes a partir de las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Es indispensable el encuentro con el destinatario, ya que si este no se realiza los objetivos de las acciones ejecutadas no pueden ser evaluados. Las evaluaciones tienen que dar cuenta de esta participación en pos de ponerla como un pilar fundamental a la hora de generar una actividad. El destinatario debería tener un papel activo desde el momento en que la práctica es planificada hasta su posible evaluación -reconociendo el objetivo de la misma para poder contribuir a los logros esperados. Es por esto que, teniendo en cuenta esta visión, los objetivos de la organización y de los que en ella trabajan van a permitir constituir prácticas legítimas que puedan superar actividades “inconscientes” o  puramente asistenciales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para llegar a lo anteriormente dicho es esencial generar estrategias que posibiliten conocer  la visión de los destinatarios, ya que de lo contrario se sigue adelante de acuerdo a los principios de la organización y de sus trabajadores y no se consideran  aquellos que son fundamentales para los beneficiarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido la legitimidad de las prácticas está ligada al trabajo conjunto entre el equipo de profesionales y el público destinatario, ya que de esta manera  se podrán considerar las necesidades, gustos y preferencias de los destinatarios y no solamente del equipo profesional y de la institución. Más allá de que es importante dejar en claro los lineamientos y objetivos que la institucion se propone, se vuelve fundamental brindar el apoyo necesario para el cumplimiento de las actividades planificadas en conjunto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A través de la intervención nos encontramos con el otro, en un espacio íntimo y de confianza. Por esto es fundamental considerar las opiniones y necesidades del usuario, y no basar el trabajo e intervención solo en las preferencias y/o necesidades del equipo profesional o institución, para lograr esto debe contemplarse la opinión del usuario a través de pautas de evaluación, que nos permita conocer su sentir, con la finalidad de realizar un trabajo centrado en ellos y en sus problemáticos y/o necesidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reformular objetivos junto a los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Una práctica va a constituirse legítima cuando se hayan formulado y/o reformulado sus objetivos junto a los destinatarios. Estos objetivos tienen que encajar dentro de los objetivos institucionales y el equipo profesional los tiene que conocer e interiorizar para su ejecución. Estos objetivos guiarán toda la práctica. Por otro lado, durante  todo el proceso de la práctica,  conjuntamente con los destinatarios, se tendrán que revisar los avances así como reformular nuevos cuando los anteriores se hayan cumplido, no se ajustan a la realidad o frente a cambios en la misma. El análisis que realizan los destinatarios de las situaciones problemáticas que viven, sus causas y consecuencias, así como el planteamiento de objetivos y nuevas metodologías como  alternativas de solución, legitiman la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La práctica es legítima además si lo que hacemos con participación de los destinatarios y las destinatarias ayuda a transformar su realidad, su vida, su comunidad. Y a mejorar situaciones problemáticas, por ende que sean procesos que la misma comunidad o grupo busque seguir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El factor tiempo como condicionante, el ritmo de vida instalado por el sistema capitalista que no promueve o dificulta la posibilidad de generar espacios de encuentro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un condicionante grande para seguir procesos es el factor tiempo que atraviesa toda la tarea (sobre todo en los espacios de voluntariado). El proceso como equipo requiere de tiempo y ese factor suele ser una tensión en el interior de las organizaciones.&lt;br /&gt;
Muchas veces sucede que el ánimo por responder a situaciones problemáticas embarca a las organizaciones en tareas que después cuesta sostener en el tiempo dado que sus integrantes están cruzados por otra cantidad de actividades.&lt;br /&gt;
No siempre es fácil, pero se puede mantener un tiempo de evaluación y proyección periódica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mirada externa desde un asesor que ayude a analizar con más distancia la práctica y objetivar lo que ocurre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre “lo real” y “lo imaginario” se sitúan las expectativas de quienes ejecutan el proyecto. Estas expectativas están teñidas de necesidades que no siempre responden a los cuestionamientos de los destinatarios, sino que se enraízan en necesidades propias del equipo. En nuestra organización pasó que un joven que estudiaba guitarra había progresado mucho en su técnica y muchos nos habíamos entusiasmado en ayudarlo a seguir el conservatorio. Finalmente nos dimos cuenta que él había dicho que sí,  más por seguir nuestras expectativas de haber hecho “progresar” a un joven en su proyecto de vida, que por su deseo de hacerlo.&lt;br /&gt;
Es atendiendo a la realidad de que quienes efectivizan una propuesta se encuentran atravesados por un sinnúmero de variables, que nos parece necesario sumar la presencia de alguien que sea capaz de observar la práctica con cierta distancia objetiva y pueda marcar a qué tipo de necesidades van respondiendo las acciones. Un asesor que genere espacios de reflexión  y de cuestionamiento para repensar la práctica e ir probando distintas estrategias que respondan mejor a las nuevas situaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cuestión cultural como condicionante&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El entorno cultural tiene sus variables y características propias. A las organizaciones que pretenden generar un espacio de resistencia a ciertos valores deshumanizantes suele sucederles que con el correr de los tiempos, y al afinar la mirada, se encuentran cómo muchas de esas matrices perviven en el interior de sus propuestas.&lt;br /&gt;
El entorno cultural introyecta, por ejemplo, un modo de participación no activa o asistencialista o factible sólo para algunos (por ej los que portan la voz son varones y las chicas no participan). En los casos en que se rompe este esquema, también se da por una cuestión cultural (por ej. una chica que se hace oír tiene una competencia cultural más amplia. Tiene seguridad).&lt;br /&gt;
El desafío hacia adentro de las organizaciones es ir viendo hasta qué punto la propuesta alternativa es sólo superficial o va intentando progresivamente sacar las consecuencias lógicas de su pensamiento ideológico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cambios auténticos desde uno mismo y la importancia del entorno&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Necesidad de no colocar en un esquema tan rígido la relación entre equipo y destinatarios, de tal manera que se pueda entender un proceso más integral en los cambios en la medida en que todos los miembros del proyecto son sujetos de transformaciones en el ida y vuelta de los aportes de todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos somos actores involucrados, aun cuando los pibes puedan ser el centro de la organización. &lt;br /&gt;
La terminología “destinatarios” tiene su pro y su contra, pero tiene el límite de ser un poco rígido en lo que hace al proceso de cambio. Todos cambiamos en este proceso.&lt;br /&gt;
Nadie cambia a nadie. Cada uno cambia, aunque ese cambio sea favorecido por el clima del entorno.&lt;br /&gt;
¿Quién es el destinatario de qué? Porque en alguna medida todos somos destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciertamente la decisión de cambio es personal, aún cuando el entorno influye, no obstante hay decisiones a veces no concientes y el cambio ocurre. Entonces desde esta perspectiva los entornos, las estrategias se intencionan para que ocurra algo y esas intenciones son dirigidas, se destinan. En consecuencia nuestras prácticas intencionan resultados y estos son dirigidos, los destinatarios no tienen intención premeditada de influir en nosotros, es el encuentro humano el que por sobre cualquier intención, en un acercamiento, un reconocimiento de un otro genera nuevas realidades en las cuales aprendimos todos, claramente. Un aprendizaje significativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Importancia de favorecer espacios comunes de toma de decisiones y evaluación que legitimen una participación auténtica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las trampas en que las organizaciones suelen caer es intentar generar participación de todos sus integrantes mientras que las decisiones son tomadas por unos pocos. La participación real se encuentra íntimamente ligada a la posibilidad de sentirse parte en la toma de  decisiones.&lt;br /&gt;
Por eso se necesita crear al interior de los grupos, espacios para que circule la palabra (especialmente de los destinatarios para los que fue pensada la práctica) en donde ellos intervengan para la toma de decisiones que hacen a las actividades y proyectos. Esta dinámica los anima a hacerse oír, los involucra directamente, los compromete y aumenta la participación y legitima la palabra personal.&lt;br /&gt;
En nuestra organización fue de mucho provecho (aunque inicialmente resistida por muchos de los adolescentes) la práctica periódica de asamblea en la que decidir juntos de qué hablar y qué resolver. Muchas veces las decisiones en conjunto motivaron mayor participación en las tareas consecuentes.&lt;br /&gt;
Necesariamente esto trae aparejado hacer el ejercicio de aprender a escuchar al otro. Esto resulta clave para “sintonizar” los intereses de todos los actores involucrados. Lo mismo sucede con las evaluaciones pertinentes en las que medir los&lt;br /&gt;
resultados de las actividades y proyectos propuestos, valorar los logros, identificar las dificultades y revisar y modificar aquello que permita avances, considerando estas instancias como parte de un proceso de aprendizaje para todos. Donde tiene lugar un aprendizaje significativo, hay cambio y  hay crecimiento. &lt;br /&gt;
Si se toma esta herramienta como práctica cotidiana fortalecerá al grupo, y le dará la posibilidad de generar acciones que promuevan el “encuentro con el afuera” (las demás instituciones, los padres,  la mirada social, la comunidad frente a los pibes) en donde puedan pensarse acciones comunes que propicien transformaciones en un ámbito más amplio.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Rsaneugenio</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=472</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
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				<updated>2011-03-23T22:57:13Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Rsaneugenio: /* Participación y compromiso */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así que, en nuestras prácticas sociales, nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras). La creación prácticas legítimas se refiere a poder encontrar un brecha que te permite actuar, teniendo en cuenta los objetivos de la organización, tus propios objetivos como trabajador y los propios objetivos de los sujetos por los cuales estas interviniendo. Esta brecha puede generar prácticas superadoras que no sólo intervengan en el problema concreto del sujeto sino que generen un cambio en la manera de proyectarse frente a la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ACERCA DE LOS INTERESES INSTITUCIONALES Y DE LOS ACTORES ==&lt;br /&gt;
=== Tensión entre la estructura institucional y  los intereses de los distintos actores de las prácticas ===&lt;br /&gt;
Entre los miembros del equipo de trabajo pueden existir discordancias a la hora de determinar dónde se asienta la validez de las acciones que se generan, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces la negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios) se lleva a cabo de manera tácita y no existe institucionalmente un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque tiene como resultado la superioridad de los intereses de la institución por sobre los de los de algunos miembros del equipo y los de los destinatarios de la práctica. Los intereses de los miembros del equipo de trabajo también pueden quedar relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.&lt;br /&gt;
	 &lt;br /&gt;
=== Superar los espacios individuales de poder y construir alternativas de la práctica para mejorarla ===&lt;br /&gt;
En la medida en que los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, se establece proceso de negociación que puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro; b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de establecer acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces se establece una primacía de los intereses de un actor sobre otro. En este contexto no sólo intervienen los intereses del equipo de profesionales sino también juegan los de los destinatarios. De esta manera prevalecen espacios individuales de poder sobre el objetivo principal de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Efectivamente en ocasiones se da la primacía de los intereses de una actor social por sobre los de otro, sin embargo, es necesario considerar espacios colectivos que permitan generar nuevas ideas, aportes, reflexiones, etc.; surgiendo además la interrogante de ¿Quién lo define?, debiéndose construir nuevas alternativas de practica que contribuyan al mejoramiento de la intervención y al beneficio directo de nuestros usuarios/as.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Explicitar los intereses de los distintos actores para mejorar la práctica ===&lt;br /&gt;
Hacer explícita la tensión entre los intereses de los distintos actores podría constituirse en el primer paso para la construcción de un espacio necesario -en el que los interesen se transparenten para dar lugar a un proceso de negociación- para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma. Una práctica legítima depende de la forma en que realmente se lleva a cabo y de cómo se tienen en cuenta los intereses de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto pudiese llevarse a cabo a través de la cración de mesas de diálogo, en donde se genere el espacio para la exposición del sentir de los actores, lo cual sirva de base para la cosntrucción de nuevas alternativas de práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creemos que es necesario este espacio de diálogo, pero nuestra experiencia nos refleja que solo el espacio no basta sino se emplea una metodología que ayude a promover la confianza necesaria para la explicitación de los intereses de los distintos actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Identificar intereses comunes en la construcción de la práctica ===&lt;br /&gt;
¿Cómo se construyen prácticas legítimas? ¿Qué son practicas legítimas? Construir prácticas legítimas tiene que ver con la identificación de los intereses comunes que se ponen en juego entre todos los participantes. 	Conocer los diversos intereses es clave para construir la práctica, ya que necesitamos que cada uno ocupe su lugar y aporte su saber. Los intereses comunes son un lugar de intersección y es el espacio que posibilita trabajar juntos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada grupo humano tiene sus propios intereses, pero a la vez están unidos por intereses comunes, los cuales deben ser conocidos y visualizados por todos los miembros, puesto que esto permitirá intercatuar constructivamente, intercambiar conocimientos y experiencias y desde allí construir colectivamente la práctica, debiendo ser respetado cada conocimiento y aporte que los miembros realizan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Los objetivos de la práctica se deben priorizar frente a posiciones individuales ===&lt;br /&gt;
El objetivo común de la práctica hacia el cual todo el equipo de trabajo tiene que apuntar debe dejar de lado subjetividades u observaciones individualistas. El objetivo se tiene que encontrar por encima del afán de sobresalir de manera personal e individual frente a destinatarios. Es importante no pensar que se sabe todo lo que se necesita, ignorando que la práctica es un aprender diario.&lt;br /&gt;
En nuestra práctica los objetivos son consensuados y además se comprometen formalmente a través de convenios, por lo que no cabe ninguna posibilidad de que las acciones de la práctica y las de los profesionales, se aparten de la consecución de aquellos. Lo que sucede, sin embargo, es que existen profesionales que se destacan por su ejercicio y compromiso, sin tener ellos la intención de sobre salir o cambiar las orientaciones de la práctica. Lo que es bueno, toda vez que las acciones se hacen eficientes y eficaces en el logro de los objetivos, esto incrementa la calidad y eleva los estándares de atención a los usuarios. Los mismos usuarios, a veces, perciben las diferencias de trato, de compromiso, de  disposición, de escucha, de acompañamiento, de confianza y estímulo de las propias capacidades que le transmite el profesional o el técnico, en contraste con otras experiencias de falta de interés, indiferencia y escasa estimulación que el profesional o el técnico ejerce en su atención al usuario.&lt;br /&gt;
Volviendo, entonces, a lo anterior, respecto de que la práctica nos introduce en un aprendizaje permanente, es necesario disponerse a aprender también, de los destinatarios. ¿Podríamos trabajar más la idea de un juego dialéctico, frente al cual es posible encontrarnos cada vez que analizamos la interacción de profesionales y técnicos, con los destnatarios?. Si la interacción es sana, el destinatario puede reconocer méritos en el profesional o en el técnico, puede asignarle autoridad cómo guía, como acompañante en sus dificultades las cuales debe resolver y lo va a destacar de manera natural, al margen de las intenciones profesionales o técnicas. La sabiduría popular sabe reconocer, en una interacción sana, cuando alguien se destaca en su quehacer. También sabe reconocer cuando la interacción es insana y a veces se estimulan debilidades humanas que enredan la interacción, surgen manipulaciones, victimización y obstaculizan procesos importantes de crecimiento personal y social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este punto es muy importante considerar espacios para el cuidado de equipo, en donde podamos determinar que nos pasa a nosotros al momento de intervenir, con nuestros prejuicios, con el sufrimiento del otro,etc. Por esto, este espacio debiese propender a que se pueda reflejar actitudes de sí mismo y del otro, criticar de manera constructiva, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de legitimidad institucional ===&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad institucional se relaciona con el grado de congruencia o acuerdo entre lo que los destinatarios ven o esperan de la organización/institución/programa, y lo que la propia organización ve o espera, o proyecta de sí misma. Esta falta de coincidencia puede redundar en una mayor o menor legitimidad institucional, es decir, una mayor o menor adherencia a la propuesta de trabajo, o mayor o menor participación de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el mismo sentido, la legitimidad institucional se relaciona con el modo en que una organización valida su hacer institucional: respetando o adhiriendo en primer lugar a los deseos o necesidades de los destinatarios, o bien, definiendo objetivos y estrategias de trabajo/evaluación independientemente de las necesidades o deseos de los destinatarios. Esta disyuntiva alude directamente a las instancias de negociación entre los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los intereses de los equipos de trabajo y de gestión institucional no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, en estas condiciones surgen algunos interrogantes: ¿puede ser válida una propuesta de intervención independientemente de lo que piensen o sientan los destinatarios? ¿Sólo se valida la gestión institucional en la medida que las acciones o programas que se impulsen adhieran -en primer lugar- a los deseos o intereses de los destinatarios? ¿Cómo intervienen en la resolución de estas disyuntivas los equipos de trabajo? ¿Cómo juegan las estrategias de gestión institucional en la construcción de la legitimidad? La legitimidad institucional es una construcción que se relaciona -de este modo- con la capacidad de negociación de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, surge la interrogante de como se logra construir la legitimidad cuando existen contextos de obligatoriedad, en donde hay medidas judiciales que originan el ingreso al centro para recibir atención, lo que conlleva a la interrogante de ¿Es posible negociar en este contexto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es de total importancia este punto ya que la construcción de la realidad depende de la apropiación de la problemática, considerando las interrogantes y soluciones de todas las partes involucradas, para que la intervención sea adecuada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== NECESIDADES DE LOS DESTINATARIOS ==&lt;br /&gt;
=== Realizar intervenciones de acuerdo a las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Para poder hacer un trabajo de intervención se requiere indagar en las necesidades e intereses de la población. Esto se vuelve complejo en instituciones en las que existen diferentes culturas entre los destinatarios (diversas creencias, ideales, prioridades de vida, escala de valores) y lugares de origen (campo o ciudad, región o departamento del país). En muchas oportunidades dichas diferencias entran en tensión con el nuevo contexto familiar e incluso con las perspectivas puestas en práctica por los mismos profesionales de la institución. Por este motivo, los planes de intervención deben ser particularizados para cada usuario y deben partir de las necesidades específicas evidenciadas a partir de una valoración diagnóstica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De acuerdo a lo anterior, es de total relevancia adecuar la intervención a la realidad en que nos encontramos para construir el futuro de nuestros usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Pueden los destinatarios conocer lo que necesitan? ===&lt;br /&gt;
¿Pueden los destinatarios conocer totalmente lo que necesitan? ¿Existen necesidades que, aunque no se vean a primera vista, son tan o más importantes que las que ellos manifiestan? ¿Pueden distinguir lo que es urgente para ellos de lo que realmente es importante? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios tienen que enfrentar una serie de carencias y necesidades que les impiden tomar las decisiones que los acercan a los objetivos de la práctica. Frente a esta situación, los miembros de la institución pueden tener la capacidad de ver lo que los otros no ven y ayudar a reconocer los recorridos acordes a lo que se busca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No siempre es fácil conectar con las verdaderas  y/o necesidades. Las instituciones están atravesadas por características del contexto socio-cultural y político en el que se mueven.&lt;br /&gt;
Vivimos un tiempo donde no solamente seguimos sufriendo los coletazos de la dictadura sino que se perpetúan metodologías autoritarias propias de aquella ideología. Tanto en el ámbito educativo, como en el político o el religioso encontramos muchas veces pequeños o grandes rasgos de despotismo. Lo grave no es tanto el sistema propuesto cuanto la huella que va dejando en nosotros y la internalización que hacemos de ta,les modos de relación. Así sucede que muchas veces quienes ejercitan en las organizaciones roles de educación con un supuesto cariz contra-hegemónico, en el fondo repiten, hacia los destinatarios, esquemas de abordaje de la realidad o características estigmatizantes de la mirada y con visos de alienación. Lo mismo sucede en los supuestos destinatarios cuando se sitúan ellos mismos en el lugar de victimarios siendo en realidad víctimas del entorno social en el que viven.&lt;br /&gt;
Para pulir los razgos de alienación en los esquemas de intervención, ayuda que los grupos de trabajo cuenten con algún tipo de asesor externo que pueda mantener cierta distancia óptima en la mirada sobre la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los profesionales pueden reconocer las necesidades de los destinatarios, ayudar a identificarlas y resolverlas. En este horizonte la legitimidad de la práctica está asegurada. En este caso, el equipo empieza &amp;quot;solo&amp;quot;, pero termina &amp;quot;junto&amp;quot; a los otros. Este recorrido legítima la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar las experiencias de los destinatarios y la de los miembros de la institución ===&lt;br /&gt;
No queremos poner todo el peso del rumbo de la organización en los destinatarios (si bien es el fundamental) porque la experiencia de los que conforman la organización también cuenta. Quedarnos únicamente con la voz del destinatario puede ser peligroso, ya que muchas veces no es conveniente porque no siempre se enmarca en una lógica que tenga en cuenta el interés colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuevamente nos hace sentido la importancia de la negociación, puesto que tanto las experiencias de los destinatarios como la de los miembros del centro, deben ser consideradas,analizadas, con el fin de generar acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, se vuelve a destacar la relevancia de la co-construcción, manteniendo un equilibrio entre los deseos del usuario y el manejo técnico del profesional, para lograr una intervención óptima que considera ambas perspectivas, tal como es la intervención con el modelo narrativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra práctica consideramos que lo dicho sobre el destinatario también es aplicable a quienes llevan adelante la organización. Aveces subyacen intereses personales o modos de ver la realidad que no condicen con los fines de la misma. Es por ello que consideramos importante la fluidez en el diálogo y el conocimiento mutuo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD A PARTIR DEL APRENDIZAJE QUE POSIBILITA PRÁCTICA ==&lt;br /&gt;
=== Construir  teoría desde la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica social será posible cuando un marco teórico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervención, realizando capacitaciones y construyendo teoría a partir de la práctica. La legitimación va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego un saber que reemplace al anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideramos que es importante tener un marco teórico como base para apoyarnos frente a la intervención psicosocial que se realiza con los niños, niñas y adolescentes de nuestro proyecto. Además, el quehacer profesional diario permite obtener diversos aprendizajes, que son retroalimentados en equipo y desde allí generar nuevas teorías que reflejen el trabajo realizado, la forma de intervención y las diversas posibilidades de acción frente a situaciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar conocimiento desde la práctica ===&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios no conocen sus propios intereses y necesidades. Cuando esto sucede, la práctica –junto a la confrontación y la toma de conciencia del grupo de trabajo - se convierte en una herramienta que permite identificar problemas y ayuda a resolverlos. La legitimación tiene que ver con la posibilidad de obtener aprendizajes a partir de las prácticas. Hay legitimidad cuando los participantes y el equipo que interviene generan conocimiento desde la propia experiencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí será importante lo que el usuario tenga que decir respecto a lo que aprendió durante su proceso y tratamiento. Además, sería necesario e importante considerar lo que los profesionales aprendieron de la intervención con cada usuario y así poder ampliar la mirada acerca de un problema determinado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de nuevos saberes y aprendizajes ===&lt;br /&gt;
En todo espacio de trabajo hay construcción de nuevos saberes y aprendizajes para quienes lo integran, principalmente cuando hay una actitud de escucha y apertura a diferentes miradas sobre el objeto de conocimiento. El  &amp;quot;saber popular&amp;quot; construido a partir de la experiencia concreta enriquece permanentemente y ayuda a agudizar el &amp;quot;sentido común&amp;quot;. La construcción colectiva del conocimiento no siempre se desarrolla fácilmente. A veces se generan resistencias frente a lo nuevo por parte de los destinatarios o del equipo. Las instancias de evaluación compartida son un buen espacio para resolver estas diferencias, intentando que las situaciones dilemáticas se transformen en problemáticas a las que se les pueda buscar una solución consensuada. De esta manera se construyen nuevos saberes y aprendizajes, tanto por las conclusiones a las que se arriba sobre la temática abordada, como durante el proceso de intercambio que enriquece a las personas individual y grupalmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber tiene que llevar al protagonismo y a la participación. Una participación que se establezca desde la experiencia, la pregunta, la duda y la certeza. Como dijo Paulo Freire una de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiados seguros de nuestras certezas. Con esta actitud de apertura, tratando de comprendernos, de entendernos, de modificar nuestros puntos de vista y de reconocer las diferencias, se podrán construir nuevos saberes en un proceso de aprendizaje colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra experiencia hemos incorporado espacios ludicos y recreativos para los actores en donde se facilita la expresión de las vivencias, sentimientos y quereres.Esto genera un crecimiento personal que redunda en beneficio propio y de los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El trabajo en grupo en la construcción de saberes ====&lt;br /&gt;
El trabajo en grupo es importante para construir saberes y aprendizajes. No es sencillo conformar un “grupo”. Es diferente a una suma de individualidades que se reúnen en torno a una mesa. Requiere organizadores externos, tarea, roles y mutua representación interna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber popular es uno y el profesional es otro. Esto lleva a la construcción de roles y a lugares distintos dentro del grupo.  Surgen las preguntas: ¿en qué lugar me veo? ¿en qué lugar veo al otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo anterior declara la importancia del trabajo en equipo, donde cada miembro se hace participe del trabajo específico a su función, de acuerdo al objetivo que el equipo quiera logra, con el fin de realizar una intervención hermenéutica con el usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los saberes que sustentan el quehacer profesional por lo general se encuentran implícitos en las prácticas específicas, desde nuestra propia historia e intereses; combinándose los distintos saberes que cada miembro del grupo trae consigo. Por lo tanto, reviste una vital importancia el trabajo en grupo, en donde estén definidas las funciones, roles y tareas que el equipo desea lograr.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ajustar la práctica a partir de las modificaciones del contexto ===&lt;br /&gt;
Muchas veces a los equipos técnicos les cuesta capitalizar las lecciones aprendidas. Una práctica que no sufre ajustes es una práctica inocua. La realidad es cambiante, sufre transformaciones por diversas razones y es menester estar atentos, con todos los sentidos puestos en las amenazas y oportunidades que los escenarios ponen a nuestros pies. Los destinatarios y los cuerpos técnicos tienen que ser capaces de ir a la par con la vigilancia de contexto, a fin que puedan siempre responder oportunamente a los desafíos que la práctica se propone. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El diagnóstico como tarea previa a la intervención ===&lt;br /&gt;
La legitimidad también está relacionada con cuánto conocemos el escenario sobre el que tenemos intención de trabajar y en qué proporción de dicha realidad podemos incidir y contribuir a su transformación. Cuando realmente nos tomamos el trabajo de levantar diagnósticos iniciales o líneas de base, tenemos más oportunidad de pautar una intervención acorde con las necesidades en ciernes. En algunas oportunidades no hay dinero para realizar estas tareas previas, de manera que consultamos indirectamente la realidad y creemos que como técnicos podemos saber &amp;quot;lo que la gente necesita&amp;quot;. Resulta por ello muy complejo conciliar nuestros saberes como técnicos y lo que la realidad nos ofrece como necesidad imperiosa a atender.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claramente el trabajo debe cimentarse en un diagnóstico de necesidades que permita conocer la realidad en que se encuentra inserto el usuario y así visualizar el abánico de posibles soluciones, recursos,fortalezas y oportunidades con que cuenta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda intervecnión debe sustentarse en un diagnóstico claro y acorde a las necesidades de nuestros usuarios/as, puesto que esto permite elaborar un plan de intervención realista y concreto, teniendo como base las problemáticas, necesidades, fortalezas y debilidades con que el niño/a y su familia cuentan; y asi comprender e internalizar la realidad con la que debemos trabajar, sus complejidades y redes con las que contamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA	==&lt;br /&gt;
=== Apropiación de la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica se puede vincular al sentido de pertenencia desarrollado por los participantes. Si bien este es un proceso en construcción, el protagonismo de los destinatarios puede establecer un constante espacio de legitimidad. Es decir que, si la práctica ha instalado una necesidad o una inquietud que vaya por encima de la organización que la genera, esta se vuelve legítima y es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida. En estas condiciones, aunque la práctica finalice y/o el presupuesto se agote, la misma gente buscará luego de la experiencia algún tipo de reconstrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De lo contrario, cuando la “legitimación” de las prácticas se da a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan, los proyectos no se desarrollan con participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación y compromiso ===&lt;br /&gt;
Para que pueda lograrse un cambio real y significativo en la vida de una persona, este debe surgir desde el interior hacia el exterior. Se pueden realizar actividades que modifiquen el contexto y lograr un impacto que no perdurará en el largo plazo. Es por eso que existe la necesidad de que los participantes se involucren y sean  los protagonistas de su propio cambio. La legitimidad se gana no sólo con la participación física, sino –y sobre todo- interna –es decir con el convencimiento de los destinatarios acerca del proyecto.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en una práctica aparecen intereses diversos por parte de los actores involucrados, esto debe ser fuente de una reflexión que indudablemente enriquece la práctica, da la posibilidad de repensarse y de buscar alternativas que contribuyan a los intereses de todos. A su vez, estas acciones en las que los miembros sienten que son tenidos en cuenta y que sus apreciaciones son importantes, inciden en los índices de permanencia y participación. Los cuales aún así se ven afectados en la medida en que los actores no hayan podido hacer un proceso interior que les ayude a clarificar sus motivaciones. Sin este proceso resulta difisil y confuso un verdadero discernimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para lograr que los/as participantes se involucren en el proceso de intervención de una manera comprometida, y así transformarlos en los gestores de sus propios cambios, es necesario hacerlos participes desde el inicio, respetando su historia, sus tiempos, brindádoles una buena acogida basada en el respeto y la tolerancia, puesto que cada cual trae consigo historias de vida y multiplicidad de problemáticas, adecuando los planes de intervención a sus necesidades y no basando los diagnósticos e intervenciones en lo que el profesional quiere o considera necesario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación y el sentido de pertenencia aseguran resultados ===&lt;br /&gt;
La participación (activa, protagónica, sensible, trascendente) de los destinatarios es la mejor medida para indicar si la propuesta alcanzó la legitimidad esperada. Es una suerte de péndulo. Al inicio de una intervención la legitimidad es la que más está en entredicho; pero luego, conforme avanza por buen derrotero, se internalizan discursos y acciones que permiten la apropiación y el sentido de pertenencia en niveles que aseguran los resultados finales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación suele ser más fácil y feliz en la medida en que los imaginarios grupales se van haciendo comunes. El conocimiento grupal ayuda a vencer barreras y prejuicios y a desinhibirse. Las organizaciones que logran favorecer una mutua representación interna en sus integrantes suelen generar un mayor grado de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Falta de participación y pérdida de legitimidad ===&lt;br /&gt;
Es difícil legitimar una práctica si la comunidad con la cual se trabaja no responde, ya sea porque no la ven necesaria, no consideran importante su participación o simplemente la creen importante pero esperan que otras personas asuman la responsabilidad. No se puede hablar de legitimidad si las personas a las que la práctica se dirige no  participan de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, se suscita también mayor o menor participación por parte de los usuarios, lo que va de la mano a las necesidades, intereses y prioridades que cada usuario establece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo dicho anteriormente, se visualiza la necesidad de que desde el inicio se incorpore al usuario en el proceso de intervención, tomando en cuenta sus opiniones y necesidades, plasmando esto en el diagnóstico y plan de intervención, reflejándoles la necesidad e importancia del porque se requiere de su apoyo para generar cambios en la dinámica familiar y así contribuir al proceso terapéutico, haciénolos protagonistas de sus propios cambios, lo cual motivara su adherencia y compromiso de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación continua por parte del equipo ===&lt;br /&gt;
Una práctica que no tiene continuidad para cumplir sus objetivos no es legítima.  Debe haber un hilo conductor seguido por los actores en cada paso. Esta continuidad se logra con la generación  creciente y sostenida de la energía puesta en la tarea. Puede haber retrocesos, pero las tareas deben ser encauzadas a la mayor brevedad. La presencia permanente del equipo es una fuente de seguridad insustituible. Sin prisa, sin pausa y sin desmayos emotivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ESTABLECER ESPACIOS DE NEGOCIACIÓN ==&lt;br /&gt;
=== Desarrollar prácticas en las que no prevalezcan unos intereses sobre otros ===&lt;br /&gt;
Para que una práctica pueda ir construyendo legitimidad debe abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan, entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, diálogo y negociación entre los distintos actores. La generación de espacios y las actitudes negociadoras acerca de  aquellos aspectos contradictorios y paradojales de las prácticas, deben ser revisados y repensados permanentemente para poder ser resueltos. Esta es una posibilidad no sólo de modificar el hecho de que unos intereses prevalezcan sobre los otros, sino también de negociar y consensuar prácticas democráticas que beneficien a todos los protagonistas del proyecto. En otras palabras se tiene que tener en  cuenta la  negociación y la mediación en la  práctica social para una mejor convivencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La dinámica laboral en que nos desenvolvemos, nos lleva a tener siempre presente la negociación y la mediación frente a situaciones complejas que afrontamos, las cuales deben ser dialogadas y concensuadas por los diversos actores involucrados, teniendo como base el respeto y la tolerancia, no realizando juicios a priori o intentando anteponer intereses propios por sobre el otro, puesto que esto perjudica la negociación o mediación que desea realizarse, incidiendo negativamente en los objetivos trazados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Dificultad de negociar e imposición de criterios ===&lt;br /&gt;
De acuerdo a ciertos contextos en los que se desarrollan las prácticas (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas) la negociación no siempre resuelve las cuestiones que se presentan. La experiencia de algunas prácticas demuestra que si bien no se puede ser inamovible en las propias ideas, muchas veces es difícil o imposible negociar (lo cual impide seguir adelante con el proyecto). En este contexto una de las alternativas que se presenta es la imposición de criterios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra experiencia nos ayuda a ver que es muy importante en este caso el rol que cumple el líder. Sin perder  la apertura, una actitud clara y firme ayuda a mantener los principios y objetivos de la institución.Esto genera seguridad y a la vez una definición mas acotada del rol que debe ocupar cada actor.Consideramos también que los destinatarios no son solo los jóvenes a quienes servimos, sino también los actores.Un actor que se siente acompañado, puede acompañar a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Necesidad de una actitud abierta para negociar ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de las prácticas sociales tiene muchos aspectos a tener en cuenta. Por un lado está la necesidad de negociar los intereses institucionales y los intereses de los destinatarios. Esta capacidad de negociación es fundamental para el alcance de los objetivos, pues requiere de una actitud abierta, capaz de ponerse en el lugar del otro y de entender sus puntos de vista, así como de dar a conocer los propios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se parte de una actitud abierta para la negociación se establece un avance en el proceso, pues -además de los intereses- lo que también está en juego es la emocionalidad, la motivación y la historia de los sujetos participantes. Cuando se logra esta negociación de intereses se puede sostener la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para negociar se debe comprender que es lo que le pasa o necesita el otro, para esto debe mantenerse una actitud empática, respetuosa y tolerante, con apertura de mente, lo cual contribuirá al éxito que se desea alcanzar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y OBJETIVOS COMUNES ==&lt;br /&gt;
=== Dificultades presentadas frente a la falta de objetivos comunes ===&lt;br /&gt;
La legitimación de la práctica social se ve desdibujada en virtud de que no existen relaciones en el interior de la institución que  funcionen con objetivos comunes.  La especificidad de las distintas profesiones no genera enriquecimiento mutuo y, en estas condiciones -cuando hay que resolver situaciones complejas- no existe implicación común. La situación mencionada -de tensión interna institucional- conlleva a que no se establezcan estrategias de intervención frente a los problemas a resolver que, frente a dicha falta de mediación,  se pueden recrudecer. En otras situaciones, dicha ausencia, puede impulsar una sobre exigencia de los participantes de la organización en los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar y evaluar objetivos comunes a partir de las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Es indispensable el encuentro con el destinatario, ya que si este no se realiza los objetivos de las acciones ejecutadas no pueden ser evaluados. Las evaluaciones tienen que dar cuenta de esta participación en pos de ponerla como un pilar fundamental a la hora de generar una actividad. El destinatario debería tener un papel activo desde el momento en que la práctica es planificada hasta su posible evaluación -reconociendo el objetivo de la misma para poder contribuir a los logros esperados. Es por esto que, teniendo en cuenta esta visión, los objetivos de la organización y de los que en ella trabajan van a permitir constituir prácticas legítimas que puedan superar actividades “inconscientes” o  puramente asistenciales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para llegar a lo anteriormente dicho es esencial generar estrategias que posibiliten conocer  la visión de los destinatarios, ya que de lo contrario se sigue adelante de acuerdo a los principios de la organización y de sus trabajadores y no se consideran  aquellos que son fundamentales para los beneficiarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido la legitimidad de las prácticas está ligada al trabajo conjunto entre el equipo de profesionales y el público destinatario, ya que de esta manera  se podrán considerar las necesidades, gustos y preferencias de los destinatarios y no solamente del equipo profesional y de la institución. Más allá de que es importante dejar en claro los lineamientos y objetivos que la institucion se propone, se vuelve fundamental brindar el apoyo necesario para el cumplimiento de las actividades planificadas en conjunto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A través de la intervención nos encontramos con el otro, en un espacio íntimo y de confianza. Por esto es fundamental considerar las opiniones y necesidades del usuario, y no basar el trabajo e intervención solo en las preferencias y/o necesidades del equipo profesional o institución, para lograr esto debe contemplarse la opinión del usuario a través de pautas de evaluación, que nos permita conocer su sentir, con la finalidad de realizar un trabajo centrado en ellos y en sus problemáticos y/o necesidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reformular objetivos junto a los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Una práctica va a constituirse legítima cuando se hayan formulado y/o reformulado sus objetivos junto a los destinatarios. Estos objetivos tienen que encajar dentro de los objetivos institucionales y el equipo profesional los tiene que conocer e interiorizar para su ejecución. Estos objetivos guiarán toda la práctica. Por otro lado, durante  todo el proceso de la práctica,  conjuntamente con los destinatarios, se tendrán que revisar los avances así como reformular nuevos cuando los anteriores se hayan cumplido, no se ajustan a la realidad o frente a cambios en la misma. El análisis que realizan los destinatarios de las situaciones problemáticas que viven, sus causas y consecuencias, así como el planteamiento de objetivos y nuevas metodologías como  alternativas de solución, legitiman la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La práctica es legítima además si lo que hacemos con participación de los destinatarios y las destinatarias ayuda a transformar su realidad, su vida, su comunidad. Y a mejorar situaciones problemáticas, por ende que sean procesos que la misma comunidad o grupo busque seguir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El factor tiempo como condicionante, el ritmo de vida instalado por el sistema capitalista que no promueve o dificulta la posibilidad de generar espacios de encuentro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un condicionante grande para seguir procesos es el factor tiempo que atraviesa toda la tarea (sobre todo en los espacios de voluntariado). El proceso como equipo requiere de tiempo y ese factor suele ser una tensión en el interior de las organizaciones.&lt;br /&gt;
Muchas veces sucede que el ánimo por responder a situaciones problemáticas embarca a las organizaciones en tareas que después cuesta sostener en el tiempo dado que sus integrantes están cruzados por otra cantidad de actividades.&lt;br /&gt;
No siempre es fácil, pero se puede mantener un tiempo de evaluación y proyección periódica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mirada externa desde un asesor que ayude a analizar con más distancia la práctica y objetivar lo que ocurre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre “lo real” y “lo imaginario” se sitúan las expectativas de quienes ejecutan el proyecto. Estas expectativas están teñidas de necesidades que no siempre responden a los cuestionamientos de los destinatarios, sino que se enraízan en necesidades propias del equipo. En nuestra organización pasó que un joven que estudiaba guitarra había progresado mucho en su técnica y muchos nos habíamos entusiasmado en ayudarlo a seguir el conservatorio. Finalmente nos dimos cuenta que él había dicho que sí,  más por seguir nuestras expectativas de haber hecho “progresar” a un joven en su proyecto de vida, que por su deseo de hacerlo.&lt;br /&gt;
Es atendiendo a la realidad de que quienes efectivizan una propuesta se encuentran atravesados por un sinnúmero de variables, que nos parece necesario sumar la presencia de alguien que sea capaz de observar la práctica con cierta distancia objetiva y pueda marcar a qué tipo de necesidades van respondiendo las acciones. Un asesor que genere espacios de reflexión  y de cuestionamiento para repensar la práctica e ir probando distintas estrategias que respondan mejor a las nuevas situaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cuestión cultural como condicionante&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El entorno cultural tiene sus variables y características propias. A las organizaciones que pretenden generar un espacio de resistencia a ciertos valores deshumanizantes suele sucederles que con el correr de los tiempos, y al afinar la mirada, se encuentran cómo muchas de esas matrices perviven en el interior de sus propuestas.&lt;br /&gt;
El entorno cultural introyecta, por ejemplo, un modo de participación no activa o asistencialista o factible sólo para algunos (por ej los que portan la voz son varones y las chicas no participan). En los casos en que se rompe este esquema, también se da por una cuestión cultural (por ej. una chica que se hace oír tiene una competencia cultural más amplia. Tiene seguridad).&lt;br /&gt;
El desafío hacia adentro de las organizaciones es ir viendo hasta qué punto la propuesta alternativa es sólo superficial o va intentando progresivamente sacar las consecuencias lógicas de su pensamiento ideológico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cambios auténticos desde uno mismo y la importancia del entorno&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Necesidad de no colocar en un esquema tan rígido la relación entre equipo y destinatarios, de tal manera que se pueda entender un proceso más integral en los cambios en la medida en que todos los miembros del proyecto son sujetos de transformaciones en el ida y vuelta de los aportes de todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos somos actores involucrados, aun cuando los pibes puedan ser el centro de la organización. &lt;br /&gt;
La terminología “destinatarios” tiene su pro y su contra, pero tiene el límite de ser un poco rígido en lo que hace al proceso de cambio. Todos cambiamos en este proceso.&lt;br /&gt;
Nadie cambia a nadie. Cada uno cambia, aunque ese cambio sea favorecido por el clima del entorno.&lt;br /&gt;
¿Quién es el destinatario de qué? Porque en alguna medida todos somos destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciertamente la decisión de cambio es personal, aún cuando el entorno influye, no obstante hay decisiones a veces no concientes y el cambio ocurre. Entonces desde esta perspectiva los entornos, las estrategias se intencionan para que ocurra algo y esas intenciones son dirigidas, se destinan. En consecuencia nuestras prácticas intencionan resultados y estos son dirigidos, los destinatarios no tienen intención premeditada de influir en nosotros, es el encuentro humano el que por sobre cualquier intención, en un acercamiento, un reconocimiento de un otro genera nuevas realidades en las cuales aprendimos todos, claramente. Un aprendizaje significativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Importancia de favorecer espacios comunes de toma de decisiones y evaluación que legitimen una participación auténtica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las trampas en que las organizaciones suelen caer es intentar generar participación de todos sus integrantes mientras que las decisiones son tomadas por unos pocos. La participación real se encuentra íntimamente ligada a la posibilidad de sentirse parte en la toma de  decisiones.&lt;br /&gt;
Por eso se necesita crear al interior de los grupos, espacios para que circule la palabra (especialmente de los destinatarios para los que fue pensada la práctica) en donde ellos intervengan para la toma de decisiones que hacen a las actividades y proyectos. Esta dinámica los anima a hacerse oír, los involucra directamente, los compromete y aumenta la participación y legitima la palabra personal.&lt;br /&gt;
En nuestra organización fue de mucho provecho (aunque inicialmente resistida por muchos de los adolescentes) la práctica periódica de asamblea en la que decidir juntos de qué hablar y qué resolver. Muchas veces las decisiones en conjunto motivaron mayor participación en las tareas consecuentes.&lt;br /&gt;
Necesariamente esto trae aparejado hacer el ejercicio de aprender a escuchar al otro. Esto resulta clave para “sintonizar” los intereses de todos los actores involucrados. Lo mismo sucede con las evaluaciones pertinentes en las que medir los&lt;br /&gt;
resultados de las actividades y proyectos propuestos, valorar los logros, identificar las dificultades y revisar y modificar aquello que permita avances, considerando estas instancias como parte de un proceso de aprendizaje para todos. Donde tiene lugar un aprendizaje significativo, hay cambio y  hay crecimiento. &lt;br /&gt;
Si se toma esta herramienta como práctica cotidiana fortalecerá al grupo, y le dará la posibilidad de generar acciones que promuevan el “encuentro con el afuera” (las demás instituciones, los padres,  la mirada social, la comunidad frente a los pibes) en donde puedan pensarse acciones comunes que propicien transformaciones en un ámbito más amplio.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Rsaneugenio</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=471</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=471"/>
				<updated>2011-03-23T22:40:21Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Rsaneugenio: /* Considerar las experiencias de los destinatarios y la de los miembros de la institución */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así que, en nuestras prácticas sociales, nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras). La creación prácticas legítimas se refiere a poder encontrar un brecha que te permite actuar, teniendo en cuenta los objetivos de la organización, tus propios objetivos como trabajador y los propios objetivos de los sujetos por los cuales estas interviniendo. Esta brecha puede generar prácticas superadoras que no sólo intervengan en el problema concreto del sujeto sino que generen un cambio en la manera de proyectarse frente a la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ACERCA DE LOS INTERESES INSTITUCIONALES Y DE LOS ACTORES ==&lt;br /&gt;
=== Tensión entre la estructura institucional y  los intereses de los distintos actores de las prácticas ===&lt;br /&gt;
Entre los miembros del equipo de trabajo pueden existir discordancias a la hora de determinar dónde se asienta la validez de las acciones que se generan, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces la negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios) se lleva a cabo de manera tácita y no existe institucionalmente un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque tiene como resultado la superioridad de los intereses de la institución por sobre los de los de algunos miembros del equipo y los de los destinatarios de la práctica. Los intereses de los miembros del equipo de trabajo también pueden quedar relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.&lt;br /&gt;
	 &lt;br /&gt;
=== Superar los espacios individuales de poder y construir alternativas de la práctica para mejorarla ===&lt;br /&gt;
En la medida en que los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, se establece proceso de negociación que puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro; b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de establecer acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces se establece una primacía de los intereses de un actor sobre otro. En este contexto no sólo intervienen los intereses del equipo de profesionales sino también juegan los de los destinatarios. De esta manera prevalecen espacios individuales de poder sobre el objetivo principal de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Efectivamente en ocasiones se da la primacía de los intereses de una actor social por sobre los de otro, sin embargo, es necesario considerar espacios colectivos que permitan generar nuevas ideas, aportes, reflexiones, etc.; surgiendo además la interrogante de ¿Quién lo define?, debiéndose construir nuevas alternativas de practica que contribuyan al mejoramiento de la intervención y al beneficio directo de nuestros usuarios/as.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Explicitar los intereses de los distintos actores para mejorar la práctica ===&lt;br /&gt;
Hacer explícita la tensión entre los intereses de los distintos actores podría constituirse en el primer paso para la construcción de un espacio necesario -en el que los interesen se transparenten para dar lugar a un proceso de negociación- para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma. Una práctica legítima depende de la forma en que realmente se lleva a cabo y de cómo se tienen en cuenta los intereses de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto pudiese llevarse a cabo a través de la cración de mesas de diálogo, en donde se genere el espacio para la exposición del sentir de los actores, lo cual sirva de base para la cosntrucción de nuevas alternativas de práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creemos que es necesario este espacio de diálogo, pero nuestra experiencia nos refleja que solo el espacio no basta sino se emplea una metodología que ayude a promover la confianza necesaria para la explicitación de los intereses de los distintos actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Identificar intereses comunes en la construcción de la práctica ===&lt;br /&gt;
¿Cómo se construyen prácticas legítimas? ¿Qué son practicas legítimas? Construir prácticas legítimas tiene que ver con la identificación de los intereses comunes que se ponen en juego entre todos los participantes. 	Conocer los diversos intereses es clave para construir la práctica, ya que necesitamos que cada uno ocupe su lugar y aporte su saber. Los intereses comunes son un lugar de intersección y es el espacio que posibilita trabajar juntos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada grupo humano tiene sus propios intereses, pero a la vez están unidos por intereses comunes, los cuales deben ser conocidos y visualizados por todos los miembros, puesto que esto permitirá intercatuar constructivamente, intercambiar conocimientos y experiencias y desde allí construir colectivamente la práctica, debiendo ser respetado cada conocimiento y aporte que los miembros realizan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Los objetivos de la práctica se deben priorizar frente a posiciones individuales ===&lt;br /&gt;
El objetivo común de la práctica hacia el cual todo el equipo de trabajo tiene que apuntar debe dejar de lado subjetividades u observaciones individualistas. El objetivo se tiene que encontrar por encima del afán de sobresalir de manera personal e individual frente a destinatarios. Es importante no pensar que se sabe todo lo que se necesita, ignorando que la práctica es un aprender diario.&lt;br /&gt;
En nuestra práctica los objetivos son consensuados y además se comprometen formalmente a través de convenios, por lo que no cabe ninguna posibilidad de que las acciones de la práctica y las de los profesionales, se aparten de la consecución de aquellos. Lo que sucede, sin embargo, es que existen profesionales que se destacan por su ejercicio y compromiso, sin tener ellos la intención de sobre salir o cambiar las orientaciones de la práctica. Lo que es bueno, toda vez que las acciones se hacen eficientes y eficaces en el logro de los objetivos, esto incrementa la calidad y eleva los estándares de atención a los usuarios. Los mismos usuarios, a veces, perciben las diferencias de trato, de compromiso, de  disposición, de escucha, de acompañamiento, de confianza y estímulo de las propias capacidades que le transmite el profesional o el técnico, en contraste con otras experiencias de falta de interés, indiferencia y escasa estimulación que el profesional o el técnico ejerce en su atención al usuario.&lt;br /&gt;
Volviendo, entonces, a lo anterior, respecto de que la práctica nos introduce en un aprendizaje permanente, es necesario disponerse a aprender también, de los destinatarios. ¿Podríamos trabajar más la idea de un juego dialéctico, frente al cual es posible encontrarnos cada vez que analizamos la interacción de profesionales y técnicos, con los destnatarios?. Si la interacción es sana, el destinatario puede reconocer méritos en el profesional o en el técnico, puede asignarle autoridad cómo guía, como acompañante en sus dificultades las cuales debe resolver y lo va a destacar de manera natural, al margen de las intenciones profesionales o técnicas. La sabiduría popular sabe reconocer, en una interacción sana, cuando alguien se destaca en su quehacer. También sabe reconocer cuando la interacción es insana y a veces se estimulan debilidades humanas que enredan la interacción, surgen manipulaciones, victimización y obstaculizan procesos importantes de crecimiento personal y social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este punto es muy importante considerar espacios para el cuidado de equipo, en donde podamos determinar que nos pasa a nosotros al momento de intervenir, con nuestros prejuicios, con el sufrimiento del otro,etc. Por esto, este espacio debiese propender a que se pueda reflejar actitudes de sí mismo y del otro, criticar de manera constructiva, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de legitimidad institucional ===&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad institucional se relaciona con el grado de congruencia o acuerdo entre lo que los destinatarios ven o esperan de la organización/institución/programa, y lo que la propia organización ve o espera, o proyecta de sí misma. Esta falta de coincidencia puede redundar en una mayor o menor legitimidad institucional, es decir, una mayor o menor adherencia a la propuesta de trabajo, o mayor o menor participación de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el mismo sentido, la legitimidad institucional se relaciona con el modo en que una organización valida su hacer institucional: respetando o adhiriendo en primer lugar a los deseos o necesidades de los destinatarios, o bien, definiendo objetivos y estrategias de trabajo/evaluación independientemente de las necesidades o deseos de los destinatarios. Esta disyuntiva alude directamente a las instancias de negociación entre los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los intereses de los equipos de trabajo y de gestión institucional no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, en estas condiciones surgen algunos interrogantes: ¿puede ser válida una propuesta de intervención independientemente de lo que piensen o sientan los destinatarios? ¿Sólo se valida la gestión institucional en la medida que las acciones o programas que se impulsen adhieran -en primer lugar- a los deseos o intereses de los destinatarios? ¿Cómo intervienen en la resolución de estas disyuntivas los equipos de trabajo? ¿Cómo juegan las estrategias de gestión institucional en la construcción de la legitimidad? La legitimidad institucional es una construcción que se relaciona -de este modo- con la capacidad de negociación de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, surge la interrogante de como se logra construir la legitimidad cuando existen contextos de obligatoriedad, en donde hay medidas judiciales que originan el ingreso al centro para recibir atención, lo que conlleva a la interrogante de ¿Es posible negociar en este contexto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es de total importancia este punto ya que la construcción de la realidad depende de la apropiación de la problemática, considerando las interrogantes y soluciones de todas las partes involucradas, para que la intervención sea adecuada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== NECESIDADES DE LOS DESTINATARIOS ==&lt;br /&gt;
=== Realizar intervenciones de acuerdo a las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Para poder hacer un trabajo de intervención se requiere indagar en las necesidades e intereses de la población. Esto se vuelve complejo en instituciones en las que existen diferentes culturas entre los destinatarios (diversas creencias, ideales, prioridades de vida, escala de valores) y lugares de origen (campo o ciudad, región o departamento del país). En muchas oportunidades dichas diferencias entran en tensión con el nuevo contexto familiar e incluso con las perspectivas puestas en práctica por los mismos profesionales de la institución. Por este motivo, los planes de intervención deben ser particularizados para cada usuario y deben partir de las necesidades específicas evidenciadas a partir de una valoración diagnóstica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De acuerdo a lo anterior, es de total relevancia adecuar la intervención a la realidad en que nos encontramos para construir el futuro de nuestros usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Pueden los destinatarios conocer lo que necesitan? ===&lt;br /&gt;
¿Pueden los destinatarios conocer totalmente lo que necesitan? ¿Existen necesidades que, aunque no se vean a primera vista, son tan o más importantes que las que ellos manifiestan? ¿Pueden distinguir lo que es urgente para ellos de lo que realmente es importante? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios tienen que enfrentar una serie de carencias y necesidades que les impiden tomar las decisiones que los acercan a los objetivos de la práctica. Frente a esta situación, los miembros de la institución pueden tener la capacidad de ver lo que los otros no ven y ayudar a reconocer los recorridos acordes a lo que se busca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No siempre es fácil conectar con las verdaderas  y/o necesidades. Las instituciones están atravesadas por características del contexto socio-cultural y político en el que se mueven.&lt;br /&gt;
Vivimos un tiempo donde no solamente seguimos sufriendo los coletazos de la dictadura sino que se perpetúan metodologías autoritarias propias de aquella ideología. Tanto en el ámbito educativo, como en el político o el religioso encontramos muchas veces pequeños o grandes rasgos de despotismo. Lo grave no es tanto el sistema propuesto cuanto la huella que va dejando en nosotros y la internalización que hacemos de ta,les modos de relación. Así sucede que muchas veces quienes ejercitan en las organizaciones roles de educación con un supuesto cariz contra-hegemónico, en el fondo repiten, hacia los destinatarios, esquemas de abordaje de la realidad o características estigmatizantes de la mirada y con visos de alienación. Lo mismo sucede en los supuestos destinatarios cuando se sitúan ellos mismos en el lugar de victimarios siendo en realidad víctimas del entorno social en el que viven.&lt;br /&gt;
Para pulir los razgos de alienación en los esquemas de intervención, ayuda que los grupos de trabajo cuenten con algún tipo de asesor externo que pueda mantener cierta distancia óptima en la mirada sobre la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los profesionales pueden reconocer las necesidades de los destinatarios, ayudar a identificarlas y resolverlas. En este horizonte la legitimidad de la práctica está asegurada. En este caso, el equipo empieza &amp;quot;solo&amp;quot;, pero termina &amp;quot;junto&amp;quot; a los otros. Este recorrido legítima la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar las experiencias de los destinatarios y la de los miembros de la institución ===&lt;br /&gt;
No queremos poner todo el peso del rumbo de la organización en los destinatarios (si bien es el fundamental) porque la experiencia de los que conforman la organización también cuenta. Quedarnos únicamente con la voz del destinatario puede ser peligroso, ya que muchas veces no es conveniente porque no siempre se enmarca en una lógica que tenga en cuenta el interés colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuevamente nos hace sentido la importancia de la negociación, puesto que tanto las experiencias de los destinatarios como la de los miembros del centro, deben ser consideradas,analizadas, con el fin de generar acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, se vuelve a destacar la relevancia de la co-construcción, manteniendo un equilibrio entre los deseos del usuario y el manejo técnico del profesional, para lograr una intervención óptima que considera ambas perspectivas, tal como es la intervención con el modelo narrativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra práctica consideramos que lo dicho sobre el destinatario también es aplicable a quienes llevan adelante la organización. Aveces subyacen intereses personales o modos de ver la realidad que no condicen con los fines de la misma. Es por ello que consideramos importante la fluidez en el diálogo y el conocimiento mutuo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD A PARTIR DEL APRENDIZAJE QUE POSIBILITA PRÁCTICA ==&lt;br /&gt;
=== Construir  teoría desde la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica social será posible cuando un marco teórico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervención, realizando capacitaciones y construyendo teoría a partir de la práctica. La legitimación va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego un saber que reemplace al anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideramos que es importante tener un marco teórico como base para apoyarnos frente a la intervención psicosocial que se realiza con los niños, niñas y adolescentes de nuestro proyecto. Además, el quehacer profesional diario permite obtener diversos aprendizajes, que son retroalimentados en equipo y desde allí generar nuevas teorías que reflejen el trabajo realizado, la forma de intervención y las diversas posibilidades de acción frente a situaciones concretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar conocimiento desde la práctica ===&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios no conocen sus propios intereses y necesidades. Cuando esto sucede, la práctica –junto a la confrontación y la toma de conciencia del grupo de trabajo - se convierte en una herramienta que permite identificar problemas y ayuda a resolverlos. La legitimación tiene que ver con la posibilidad de obtener aprendizajes a partir de las prácticas. Hay legitimidad cuando los participantes y el equipo que interviene generan conocimiento desde la propia experiencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí será importante lo que el usuario tenga que decir respecto a lo que aprendió durante su proceso y tratamiento. Además, sería necesario e importante considerar lo que los profesionales aprendieron de la intervención con cada usuario y así poder ampliar la mirada acerca de un problema determinado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de nuevos saberes y aprendizajes ===&lt;br /&gt;
En todo espacio de trabajo hay construcción de nuevos saberes y aprendizajes para quienes lo integran, principalmente cuando hay una actitud de escucha y apertura a diferentes miradas sobre el objeto de conocimiento. El  &amp;quot;saber popular&amp;quot; construido a partir de la experiencia concreta enriquece permanentemente y ayuda a agudizar el &amp;quot;sentido común&amp;quot;. La construcción colectiva del conocimiento no siempre se desarrolla fácilmente. A veces se generan resistencias frente a lo nuevo por parte de los destinatarios o del equipo. Las instancias de evaluación compartida son un buen espacio para resolver estas diferencias, intentando que las situaciones dilemáticas se transformen en problemáticas a las que se les pueda buscar una solución consensuada. De esta manera se construyen nuevos saberes y aprendizajes, tanto por las conclusiones a las que se arriba sobre la temática abordada, como durante el proceso de intercambio que enriquece a las personas individual y grupalmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber tiene que llevar al protagonismo y a la participación. Una participación que se establezca desde la experiencia, la pregunta, la duda y la certeza. Como dijo Paulo Freire una de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiados seguros de nuestras certezas. Con esta actitud de apertura, tratando de comprendernos, de entendernos, de modificar nuestros puntos de vista y de reconocer las diferencias, se podrán construir nuevos saberes en un proceso de aprendizaje colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra experiencia hemos incorporado espacios ludicos y recreativos para los actores en donde se facilita la expresión de las vivencias, sentimientos y quereres.Esto genera un crecimiento personal que redunda en beneficio propio y de los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El trabajo en grupo en la construcción de saberes ====&lt;br /&gt;
El trabajo en grupo es importante para construir saberes y aprendizajes. No es sencillo conformar un “grupo”. Es diferente a una suma de individualidades que se reúnen en torno a una mesa. Requiere organizadores externos, tarea, roles y mutua representación interna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber popular es uno y el profesional es otro. Esto lleva a la construcción de roles y a lugares distintos dentro del grupo.  Surgen las preguntas: ¿en qué lugar me veo? ¿en qué lugar veo al otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo anterior declara la importancia del trabajo en equipo, donde cada miembro se hace participe del trabajo específico a su función, de acuerdo al objetivo que el equipo quiera logra, con el fin de realizar una intervención hermenéutica con el usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los saberes que sustentan el quehacer profesional por lo general se encuentran implícitos en las prácticas específicas, desde nuestra propia historia e intereses; combinándose los distintos saberes que cada miembro del grupo trae consigo. Por lo tanto, reviste una vital importancia el trabajo en grupo, en donde estén definidas las funciones, roles y tareas que el equipo desea lograr.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ajustar la práctica a partir de las modificaciones del contexto ===&lt;br /&gt;
Muchas veces a los equipos técnicos les cuesta capitalizar las lecciones aprendidas. Una práctica que no sufre ajustes es una práctica inocua. La realidad es cambiante, sufre transformaciones por diversas razones y es menester estar atentos, con todos los sentidos puestos en las amenazas y oportunidades que los escenarios ponen a nuestros pies. Los destinatarios y los cuerpos técnicos tienen que ser capaces de ir a la par con la vigilancia de contexto, a fin que puedan siempre responder oportunamente a los desafíos que la práctica se propone. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El diagnóstico como tarea previa a la intervención ===&lt;br /&gt;
La legitimidad también está relacionada con cuánto conocemos el escenario sobre el que tenemos intención de trabajar y en qué proporción de dicha realidad podemos incidir y contribuir a su transformación. Cuando realmente nos tomamos el trabajo de levantar diagnósticos iniciales o líneas de base, tenemos más oportunidad de pautar una intervención acorde con las necesidades en ciernes. En algunas oportunidades no hay dinero para realizar estas tareas previas, de manera que consultamos indirectamente la realidad y creemos que como técnicos podemos saber &amp;quot;lo que la gente necesita&amp;quot;. Resulta por ello muy complejo conciliar nuestros saberes como técnicos y lo que la realidad nos ofrece como necesidad imperiosa a atender.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claramente el trabajo debe cimentarse en un diagnóstico de necesidades que permita conocer la realidad en que se encuentra inserto el usuario y así visualizar el abánico de posibles soluciones, recursos,fortalezas y oportunidades con que cuenta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toda intervecnión debe sustentarse en un diagnóstico claro y acorde a las necesidades de nuestros usuarios/as, puesto que esto permite elaborar un plan de intervención realista y concreto, teniendo como base las problemáticas, necesidades, fortalezas y debilidades con que el niño/a y su familia cuentan; y asi comprender e internalizar la realidad con la que debemos trabajar, sus complejidades y redes con las que contamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA	==&lt;br /&gt;
=== Apropiación de la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica se puede vincular al sentido de pertenencia desarrollado por los participantes. Si bien este es un proceso en construcción, el protagonismo de los destinatarios puede establecer un constante espacio de legitimidad. Es decir que, si la práctica ha instalado una necesidad o una inquietud que vaya por encima de la organización que la genera, esta se vuelve legítima y es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida. En estas condiciones, aunque la práctica finalice y/o el presupuesto se agote, la misma gente buscará luego de la experiencia algún tipo de reconstrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De lo contrario, cuando la “legitimación” de las prácticas se da a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan, los proyectos no se desarrollan con participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación y compromiso ===&lt;br /&gt;
Para que pueda lograrse un cambio real y significativo en la vida de una persona, este debe surgir desde el interior hacia el exterior. Se pueden realizar actividades que modifiquen el contexto y lograr un impacto que no perdurará en el largo plazo. Es por eso que existe la necesidad de que los participantes se involucren y sean  los protagonistas de su propio cambio. La legitimidad se gana no sólo con la participación física, sino –y sobre todo- interna –es decir con el convencimiento de los destinatarios acerca del proyecto.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en una práctica aparecen intereses diversos por parte de los actores involucrados, esto debe ser fuente de una reflexión que indudablemente enriquece la práctica, da la posibilidad de repensarse y de buscar alternativas que contribuyan a los intereses de todos. A su vez, estas acciones en las que los miembros sienten que son tenidos en cuenta y que sus apreciaciones son importantes, inciden en los índices de permanencia y participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para lograr que los/as participantes se involucren en el proceso de intervención de una manera comprometida, y así transformarlos en los gestores de sus propios cambios, es necesario hacerlos participes desde el inicio, respetando su historia, sus tiempos, brindádoles una buena acogida basada en el respeto y la tolerancia, puesto que cada cual trae consigo historias de vida y multiplicidad de problemáticas, adecuando los planes de intervención a sus necesidades y no basando los diagnósticos e intervenciones en lo que el profesional quiere o considera necesario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación y el sentido de pertenencia aseguran resultados ===&lt;br /&gt;
La participación (activa, protagónica, sensible, trascendente) de los destinatarios es la mejor medida para indicar si la propuesta alcanzó la legitimidad esperada. Es una suerte de péndulo. Al inicio de una intervención la legitimidad es la que más está en entredicho; pero luego, conforme avanza por buen derrotero, se internalizan discursos y acciones que permiten la apropiación y el sentido de pertenencia en niveles que aseguran los resultados finales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La participación suele ser más fácil y feliz en la medida en que los imaginarios grupales se van haciendo comunes. El conocimiento grupal ayuda a vencer barreras y prejuicios y a desinhibirse. Las organizaciones que logran favorecer una mutua representación interna en sus integrantes suelen generar un mayor grado de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Falta de participación y pérdida de legitimidad ===&lt;br /&gt;
Es difícil legitimar una práctica si la comunidad con la cual se trabaja no responde, ya sea porque no la ven necesaria, no consideran importante su participación o simplemente la creen importante pero esperan que otras personas asuman la responsabilidad. No se puede hablar de legitimidad si las personas a las que la práctica se dirige no  participan de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, se suscita también mayor o menor participación por parte de los usuarios, lo que va de la mano a las necesidades, intereses y prioridades que cada usuario establece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo dicho anteriormente, se visualiza la necesidad de que desde el inicio se incorpore al usuario en el proceso de intervención, tomando en cuenta sus opiniones y necesidades, plasmando esto en el diagnóstico y plan de intervención, reflejándoles la necesidad e importancia del porque se requiere de su apoyo para generar cambios en la dinámica familiar y así contribuir al proceso terapéutico, haciénolos protagonistas de sus propios cambios, lo cual motivara su adherencia y compromiso de participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación continua por parte del equipo ===&lt;br /&gt;
Una práctica que no tiene continuidad para cumplir sus objetivos no es legítima.  Debe haber un hilo conductor seguido por los actores en cada paso. Esta continuidad se logra con la generación  creciente y sostenida de la energía puesta en la tarea. Puede haber retrocesos, pero las tareas deben ser encauzadas a la mayor brevedad. La presencia permanente del equipo es una fuente de seguridad insustituible. Sin prisa, sin pausa y sin desmayos emotivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ESTABLECER ESPACIOS DE NEGOCIACIÓN ==&lt;br /&gt;
=== Desarrollar prácticas en las que no prevalezcan unos intereses sobre otros ===&lt;br /&gt;
Para que una práctica pueda ir construyendo legitimidad debe abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan, entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, diálogo y negociación entre los distintos actores. La generación de espacios y las actitudes negociadoras acerca de  aquellos aspectos contradictorios y paradojales de las prácticas, deben ser revisados y repensados permanentemente para poder ser resueltos. Esta es una posibilidad no sólo de modificar el hecho de que unos intereses prevalezcan sobre los otros, sino también de negociar y consensuar prácticas democráticas que beneficien a todos los protagonistas del proyecto. En otras palabras se tiene que tener en  cuenta la  negociación y la mediación en la  práctica social para una mejor convivencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La dinámica laboral en que nos desenvolvemos, nos lleva a tener siempre presente la negociación y la mediación frente a situaciones complejas que afrontamos, las cuales deben ser dialogadas y concensuadas por los diversos actores involucrados, teniendo como base el respeto y la tolerancia, no realizando juicios a priori o intentando anteponer intereses propios por sobre el otro, puesto que esto perjudica la negociación o mediación que desea realizarse, incidiendo negativamente en los objetivos trazados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Dificultad de negociar e imposición de criterios ===&lt;br /&gt;
De acuerdo a ciertos contextos en los que se desarrollan las prácticas (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas) la negociación no siempre resuelve las cuestiones que se presentan. La experiencia de algunas prácticas demuestra que si bien no se puede ser inamovible en las propias ideas, muchas veces es difícil o imposible negociar (lo cual impide seguir adelante con el proyecto). En este contexto una de las alternativas que se presenta es la imposición de criterios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra experiencia nos ayuda a ver que es muy importante en este caso el rol que cumple el líder. Sin perder  la apertura, una actitud clara y firme ayuda a mantener los principios y objetivos de la institución.Esto genera seguridad y a la vez una definición mas acotada del rol que debe ocupar cada actor.Consideramos también que los destinatarios no son solo los jóvenes a quienes servimos, sino también los actores.Un actor que se siente acompañado, puede acompañar a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Necesidad de una actitud abierta para negociar ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de las prácticas sociales tiene muchos aspectos a tener en cuenta. Por un lado está la necesidad de negociar los intereses institucionales y los intereses de los destinatarios. Esta capacidad de negociación es fundamental para el alcance de los objetivos, pues requiere de una actitud abierta, capaz de ponerse en el lugar del otro y de entender sus puntos de vista, así como de dar a conocer los propios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se parte de una actitud abierta para la negociación se establece un avance en el proceso, pues -además de los intereses- lo que también está en juego es la emocionalidad, la motivación y la historia de los sujetos participantes. Cuando se logra esta negociación de intereses se puede sostener la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para negociar se debe comprender que es lo que le pasa o necesita el otro, para esto debe mantenerse una actitud empática, respetuosa y tolerante, con apertura de mente, lo cual contribuirá al éxito que se desea alcanzar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y OBJETIVOS COMUNES ==&lt;br /&gt;
=== Dificultades presentadas frente a la falta de objetivos comunes ===&lt;br /&gt;
La legitimación de la práctica social se ve desdibujada en virtud de que no existen relaciones en el interior de la institución que  funcionen con objetivos comunes.  La especificidad de las distintas profesiones no genera enriquecimiento mutuo y, en estas condiciones -cuando hay que resolver situaciones complejas- no existe implicación común. La situación mencionada -de tensión interna institucional- conlleva a que no se establezcan estrategias de intervención frente a los problemas a resolver que, frente a dicha falta de mediación,  se pueden recrudecer. En otras situaciones, dicha ausencia, puede impulsar una sobre exigencia de los participantes de la organización en los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar y evaluar objetivos comunes a partir de las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Es indispensable el encuentro con el destinatario, ya que si este no se realiza los objetivos de las acciones ejecutadas no pueden ser evaluados. Las evaluaciones tienen que dar cuenta de esta participación en pos de ponerla como un pilar fundamental a la hora de generar una actividad. El destinatario debería tener un papel activo desde el momento en que la práctica es planificada hasta su posible evaluación -reconociendo el objetivo de la misma para poder contribuir a los logros esperados. Es por esto que, teniendo en cuenta esta visión, los objetivos de la organización y de los que en ella trabajan van a permitir constituir prácticas legítimas que puedan superar actividades “inconscientes” o  puramente asistenciales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para llegar a lo anteriormente dicho es esencial generar estrategias que posibiliten conocer  la visión de los destinatarios, ya que de lo contrario se sigue adelante de acuerdo a los principios de la organización y de sus trabajadores y no se consideran  aquellos que son fundamentales para los beneficiarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido la legitimidad de las prácticas está ligada al trabajo conjunto entre el equipo de profesionales y el público destinatario, ya que de esta manera  se podrán considerar las necesidades, gustos y preferencias de los destinatarios y no solamente del equipo profesional y de la institución. Más allá de que es importante dejar en claro los lineamientos y objetivos que la institucion se propone, se vuelve fundamental brindar el apoyo necesario para el cumplimiento de las actividades planificadas en conjunto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A través de la intervención nos encontramos con el otro, en un espacio íntimo y de confianza. Por esto es fundamental considerar las opiniones y necesidades del usuario, y no basar el trabajo e intervención solo en las preferencias y/o necesidades del equipo profesional o institución, para lograr esto debe contemplarse la opinión del usuario a través de pautas de evaluación, que nos permita conocer su sentir, con la finalidad de realizar un trabajo centrado en ellos y en sus problemáticos y/o necesidades.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reformular objetivos junto a los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Una práctica va a constituirse legítima cuando se hayan formulado y/o reformulado sus objetivos junto a los destinatarios. Estos objetivos tienen que encajar dentro de los objetivos institucionales y el equipo profesional los tiene que conocer e interiorizar para su ejecución. Estos objetivos guiarán toda la práctica. Por otro lado, durante  todo el proceso de la práctica,  conjuntamente con los destinatarios, se tendrán que revisar los avances así como reformular nuevos cuando los anteriores se hayan cumplido, no se ajustan a la realidad o frente a cambios en la misma. El análisis que realizan los destinatarios de las situaciones problemáticas que viven, sus causas y consecuencias, así como el planteamiento de objetivos y nuevas metodologías como  alternativas de solución, legitiman la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La práctica es legítima además si lo que hacemos con participación de los destinatarios y las destinatarias ayuda a transformar su realidad, su vida, su comunidad. Y a mejorar situaciones problemáticas, por ende que sean procesos que la misma comunidad o grupo busque seguir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El factor tiempo como condicionante, el ritmo de vida instalado por el sistema capitalista que no promueve o dificulta la posibilidad de generar espacios de encuentro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un condicionante grande para seguir procesos es el factor tiempo que atraviesa toda la tarea (sobre todo en los espacios de voluntariado). El proceso como equipo requiere de tiempo y ese factor suele ser una tensión en el interior de las organizaciones.&lt;br /&gt;
Muchas veces sucede que el ánimo por responder a situaciones problemáticas embarca a las organizaciones en tareas que después cuesta sostener en el tiempo dado que sus integrantes están cruzados por otra cantidad de actividades.&lt;br /&gt;
No siempre es fácil, pero se puede mantener un tiempo de evaluación y proyección periódica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mirada externa desde un asesor que ayude a analizar con más distancia la práctica y objetivar lo que ocurre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre “lo real” y “lo imaginario” se sitúan las expectativas de quienes ejecutan el proyecto. Estas expectativas están teñidas de necesidades que no siempre responden a los cuestionamientos de los destinatarios, sino que se enraízan en necesidades propias del equipo. En nuestra organización pasó que un joven que estudiaba guitarra había progresado mucho en su técnica y muchos nos habíamos entusiasmado en ayudarlo a seguir el conservatorio. Finalmente nos dimos cuenta que él había dicho que sí,  más por seguir nuestras expectativas de haber hecho “progresar” a un joven en su proyecto de vida, que por su deseo de hacerlo.&lt;br /&gt;
Es atendiendo a la realidad de que quienes efectivizan una propuesta se encuentran atravesados por un sinnúmero de variables, que nos parece necesario sumar la presencia de alguien que sea capaz de observar la práctica con cierta distancia objetiva y pueda marcar a qué tipo de necesidades van respondiendo las acciones. Un asesor que genere espacios de reflexión  y de cuestionamiento para repensar la práctica e ir probando distintas estrategias que respondan mejor a las nuevas situaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cuestión cultural como condicionante&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El entorno cultural tiene sus variables y características propias. A las organizaciones que pretenden generar un espacio de resistencia a ciertos valores deshumanizantes suele sucederles que con el correr de los tiempos, y al afinar la mirada, se encuentran cómo muchas de esas matrices perviven en el interior de sus propuestas.&lt;br /&gt;
El entorno cultural introyecta, por ejemplo, un modo de participación no activa o asistencialista o factible sólo para algunos (por ej los que portan la voz son varones y las chicas no participan). En los casos en que se rompe este esquema, también se da por una cuestión cultural (por ej. una chica que se hace oír tiene una competencia cultural más amplia. Tiene seguridad).&lt;br /&gt;
El desafío hacia adentro de las organizaciones es ir viendo hasta qué punto la propuesta alternativa es sólo superficial o va intentando progresivamente sacar las consecuencias lógicas de su pensamiento ideológico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cambios auténticos desde uno mismo y la importancia del entorno&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Necesidad de no colocar en un esquema tan rígido la relación entre equipo y destinatarios, de tal manera que se pueda entender un proceso más integral en los cambios en la medida en que todos los miembros del proyecto son sujetos de transformaciones en el ida y vuelta de los aportes de todos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos somos actores involucrados, aun cuando los pibes puedan ser el centro de la organización. &lt;br /&gt;
La terminología “destinatarios” tiene su pro y su contra, pero tiene el límite de ser un poco rígido en lo que hace al proceso de cambio. Todos cambiamos en este proceso.&lt;br /&gt;
Nadie cambia a nadie. Cada uno cambia, aunque ese cambio sea favorecido por el clima del entorno.&lt;br /&gt;
¿Quién es el destinatario de qué? Porque en alguna medida todos somos destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ciertamente la decisión de cambio es personal, aún cuando el entorno influye, no obstante hay decisiones a veces no concientes y el cambio ocurre. Entonces desde esta perspectiva los entornos, las estrategias se intencionan para que ocurra algo y esas intenciones son dirigidas, se destinan. En consecuencia nuestras prácticas intencionan resultados y estos son dirigidos, los destinatarios no tienen intención premeditada de influir en nosotros, es el encuentro humano el que por sobre cualquier intención, en un acercamiento, un reconocimiento de un otro genera nuevas realidades en las cuales aprendimos todos, claramente. Un aprendizaje significativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Importancia de favorecer espacios comunes de toma de decisiones y evaluación que legitimen una participación auténtica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las trampas en que las organizaciones suelen caer es intentar generar participación de todos sus integrantes mientras que las decisiones son tomadas por unos pocos. La participación real se encuentra íntimamente ligada a la posibilidad de sentirse parte en la toma de  decisiones.&lt;br /&gt;
Por eso se necesita crear al interior de los grupos, espacios para que circule la palabra (especialmente de los destinatarios para los que fue pensada la práctica) en donde ellos intervengan para la toma de decisiones que hacen a las actividades y proyectos. Esta dinámica los anima a hacerse oír, los involucra directamente, los compromete y aumenta la participación y legitima la palabra personal.&lt;br /&gt;
En nuestra organización fue de mucho provecho (aunque inicialmente resistida por muchos de los adolescentes) la práctica periódica de asamblea en la que decidir juntos de qué hablar y qué resolver. Muchas veces las decisiones en conjunto motivaron mayor participación en las tareas consecuentes.&lt;br /&gt;
Necesariamente esto trae aparejado hacer el ejercicio de aprender a escuchar al otro. Esto resulta clave para “sintonizar” los intereses de todos los actores involucrados. Lo mismo sucede con las evaluaciones pertinentes en las que medir los&lt;br /&gt;
resultados de las actividades y proyectos propuestos, valorar los logros, identificar las dificultades y revisar y modificar aquello que permita avances, considerando estas instancias como parte de un proceso de aprendizaje para todos. Donde tiene lugar un aprendizaje significativo, hay cambio y  hay crecimiento. &lt;br /&gt;
Si se toma esta herramienta como práctica cotidiana fortalecerá al grupo, y le dará la posibilidad de generar acciones que promuevan el “encuentro con el afuera” (las demás instituciones, los padres,  la mirada social, la comunidad frente a los pibes) en donde puedan pensarse acciones comunes que propicien transformaciones en un ámbito más amplio.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Rsaneugenio</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Tensi%C3%B3n_entre_el_corto_y_largo_plazo&amp;diff=437</id>
		<title>Tensión entre el corto y largo plazo</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Tensi%C3%B3n_entre_el_corto_y_largo_plazo&amp;diff=437"/>
				<updated>2010-10-27T22:08:22Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Rsaneugenio: /* Convivencia entre objetivos: el largo plazo como dirección y no como punto de llegada */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas sociales que buscan incidir sobre la realidad y transformarla, parten de diagnósticos más amplios que lo que sus prácticas pueden modificar. Este panorama actúa de telón de fondo de una práctica social y permite identificar la finalidad de una acción social en terreno. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta temporalidad de largo plazo (por ejemplo: erradicar la pobreza) convive con los objetivos de corto o mediano plazo. A veces esta convivencia suele mostrar más conflicto que armonía, pues los equipos de trabajo sienten que los resultados del corto plazo inciden poco o nada en esa finalidad deseada. ¿Cómo lograr que todas las acciones cotidianas emprendidas apunten a ese horizonte? ¿Cómo hacer para que las finalidades no paralicen continuamente la acción cotidiana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aprender a convivir con objetivos de corto y largo plazo, en el marco del desarrollo de una práctica es un desafío complejo. La mayoría de las prácticas sociales parten de diagnósticos que toman en cuenta factores estructurales (como la pobreza, la falta de educación, la baja probabilidad de inserción en el mercado laboral, la pérdida de habilidades productivas básicas para poder estar integrados en la sociedad, etc.) sobre los cuales pretenden incidir mediante un hacer concreto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el paso del tiempo, los equipos de trabajo y los destinatarios de las acciones, suelen tener sentimientos pesimistas con respecto a los logros de las acciones emprendidas al observar que esas incidencias no se dan o que son muy magras como para realmente poder cambiar las condiciones de vida de las personas más vulnerables. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La necesidad de plantear &amp;quot;metas cortas&amp;quot; se vuelve un asunto central en las prácticas, no sólo para mejorar los resultados sino también para no derivar en situaciones de paralización. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Considerar las necesidades y la decisión del usuario para alcanzar logros significativos ==&lt;br /&gt;
Es más fácil alcanzar logros significativos en el trabajo si se tienen en cuenta,  para elaborar un plan de intervención, las necesidades propias de cada usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los objetivos a largo como a corto plazo deberían estar atravesados por una mirada que considere la situación particular de los actores. Si no la tenemos, y procedemos a través de generalizaciones, los objetivos nunca  van a tener  los resultados esperados por cada uno de los miembros que confluyen en las prácticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es indispensable que se tenga en cuenta no sólo la voz, sino también la posibilidad de decisión de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el usuario quien desde su mirada y sentir debe lograr la identificación de sus necesidades y/o problemáticas, por lo que el operador social debe tener en cuenta esto y respetar al usuario en sus tiempos y pensamientos, lo que permitirá logros significativos durante el proceso de intervención.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Problemas estructurales ==&lt;br /&gt;
=== Problemas estructurales de las prácticas sociales ===&lt;br /&gt;
Las prácticas sociales se fundan, en mayo o menor medida, en diagnósticos cuyas bases se asientan en las problemáticas de índole estructural (consecuencias de la desigualdad social) y es sobre ellos que se intenta actuar. El problema se presenta cuando las instituciones que realizan estos diagnósticos -o que los utilizan para trabajar- no logran hacer coincidir en forma coherente los objetivos a corto y largo plazo, generando entre ellos una tensión sumamente compleja. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario saber, para no desesperanzarse, que lo estructural no se cambia con una práctica. Pero, más allá de esto,  se puede trabajar con los problemas que se abren en la misma.&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
=== Revisar el diagnóstico de las causas estructurales a partir de la práctica ===&lt;br /&gt;
Al definir el diagnóstico desde el cual se piensan los problemas y sus prácticas, es fundamental identificar aquellas causas de índole estructural. El diagnóstico debe ser revisado y enriquecido a lo largo de la práctica, dado que muchas veces nuestra misma mirada se vuelve más aguda o se centra en diferentes aspectos a medida que se avanza y realizan sucesivas evaluaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La familia es dinámica y permeable, debiendo siempre considerarse como una estructura social en constante cambio e influenciable, por lo que el diágnostico inicial debe ser revisado y modificado durante la intervención, adaptándose a las nuevas situaciones y/o problemáticas familiares.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Saber interrelacionar el conocimiento del contexto con las prácticas. Plantear metas viables ===&lt;br /&gt;
La paradoja del largo y corto plazo pone en evidencia la necesidad de saber leer los contextos en los que se realizan las prácticas sociales. Esta lectura debe estar acompañada de un alto grado de intuición para cruzar ese contexto con la realidad particular de las personas con las que se trabaja. Es necesario tener varios aspectos en cuenta para no caer en la desesperanza: si bien es cierto que no se puede incidir en la parte estructural -porque implica un campo político amplio- es importante plantear metas viables que apunten a transformaciones individuales que permitan a la persona afrontar la realidad de manera crítica y creativa. Esta es la importancia de establecer metas cortas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A veces los profesionales que trabajan en las ciencias sociales y humanas se comprometen de tal manera  con lo que hacen que llegan a pensar que pueden “cambiar el mundo”. Por este motivo, al ver que los cambios y logros se dan lentamente y no al ritmo que se desea, muchas veces se cae en la desesperanza. La perspectiva cambia cuando se sabe que la práctica va a incidir porque va a tener un efecto sobre los sujetos participantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario plantearse metas aterrizadas y viables, estableciéndolas a corto plazo, no asumiéndose una postura derrotista o desesperanzadora, puesto que deben valorarse los logros y cambios que el usuario y su grupo familiar logran alcanzar en el tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Valorar los objetivos a corto plazo ==&lt;br /&gt;
=== Características de las prácticas a corto plazo ===&lt;br /&gt;
Las prácticas sociales a corto plazo dan una mirada micro del problema. Lograr encauzarlas en una red de trabajo y sostenerlas permite desarrollar tareas  a nivel macro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es interesante pensar en metas posibles a corto plazo. Después, en la medida en que aquellas vayan implementándose, establecer metas a mediano y largo plazo cuyo impacto sea factible y no pretencioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra experiencia podemos sostener que el trabajo en red con otras organizaciones genera enriquecimiento.  &lt;br /&gt;
No solo porque nos abre a nuevas perspectivas que nos permite ampliar nuestro horizonte; sino también porque nos ayuda en la definición de nuestros objetivos como organización.Concretamente la posibilidad de derivar a otras organizaciones o instituciones aquellos casos en los que nos vemos imposibilitados de acompañar, o que el acompañamiento requerido no responde a nuestros fines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Entre el largo y el corto plazo ==&lt;br /&gt;
=== Objetivos a corto y largo plazo: tensión con las problemáticas que requieren soluciones inmediatas ===&lt;br /&gt;
Los objetivos a largo plazo nunca deben perderse de vista, pero para lograrlos hacen falta estrategias a corto plazo que permitan acercarse a los objetivos más amplios. Tales prácticas a corto o mediano plazo -en caso de los barrios mas pobres y excluidos de la ciudad de Buenos Aires- lamentablemente se pierden en necesidades inmediatas y los miembros de las organizaciones deben generar  espacios de autonomía en los sujetos para eliminar el asistencialismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resolver la tensión: hacer con otros ===&lt;br /&gt;
En este contexto de acciones concretas la tensión entre el corto y el largo plazo se resuelve en una síntesis dialéctica: la única forma de dar sentido a la vida y a la práctica es haciendo con otros y lo mismo se aplicaría a la gestión colectiva de conocimientos. &lt;br /&gt;
Cada persona tiene su cosmovisión de mundo, su perspectiva su propio camino, válidos para sí misma, la misma constatación es reconocida en las otras y todas las personas. En consecuencia, la imposición de una perspectiva sobre las otras sería un acto de anulación de un otro Ser y contradictorio consigo mismo. Nos queda, felizmente, ir al encuentro del otro, para hacer nuevos caminos, otros alumbramientos que amplíen nuestras visiones, se incrementen nuestros saberes y podamos participar en la cocreación de espacios y mundos más amables y buenos para todos y todas. Esta posibilidad estimula lo escencial de nuestra existencia, nuestra humanidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se visualiza la importancia del co-construir junto al otro, respetando su sentir, visión, aprensiones y temores, teniendo como base el trato amable y el respeto a sus opiniones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Posibilidades de las metas a largo y corto plazo ===&lt;br /&gt;
Las metas institucionales a largo plazo cubren aspectos y problemáticas sociales tan complicadas que lograr cumplirlas se ve como una utopía. Las metas a largo plazo marcan un camino, pero los objetivos a corto plazo ubican puntos que avivan el fuego. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Formular objetivos a corto plazo, sumarlos y establecer soluciones más amplias ===&lt;br /&gt;
Resulta innegable la tensión entre el logro de objetivos a largo plazo frente a objetivos de corto plazo. Generalmente se considera en la problemática estructural y a partir de ella se elaboran los objetivos que guían la práctica. Una vez identificado el problema o problemática más álgida en una realidad, se deben analizar sus raíces y a partir de allí empezar a formular objetivos a corto plazo que a la larga se irán sumando para contribuir a una solución más amplia y en esa medida se constituirán en sostenibles. Los objetivos a corto plazo tienen que ser sostenibles, viables, realizables y concretos. No hay que dejarse llevar sólo por ideales, hay que tener en cuenta que estos se tienen que ajustar a la realidad y sostener en el tiempo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Corto y largo plazo: lo urgente y lo profundo ===&lt;br /&gt;
Creo que la tensión entre el corto y largo plazo tiene que ver fundamentalmente con la tensión entre la resolución de problemas inmediatos y urgentes y los objetivos más amplios y profundos. No hay otra &amp;quot;solución&amp;quot; a este &amp;quot;dilema&amp;quot; más allá de seguir trabajando en ambos niveles: lo urgente y lo más profundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Convivencia entre objetivos: el largo plazo como dirección y no como punto de llegada ===&lt;br /&gt;
Es posible una convivencia entre objetivos de distinto tipo siempre y cuando aquellos de largo alcance sean sólo eso: un punto o faro que indica la dirección, pero no un impedimento o un obstáculo para aquellos objetivos del aquí y del ahora. El objetivo de largo alcance tiene que ser mirado como una dirección y no como un punto de llegada, permitiendo destrabar el pesimismo y el desaliento que aparece cuando se mide todo lo que falta para llegar. 	&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tensión entre el corto y largo plazo  da cuenta de una direccionalidad que da sentido a las acciones concretas y cotidianas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra práctica nos ha enseñado que para no caer en el pesimismo y el desaliento, es necesario un cambio de mirada. Es fundamental integrar esta cosmovisión a nivel personal, ya que si en nuestra propia vida no tenemos en cuenta nuestros pequeños logros y solo vemos lo que nos falta, con esa misma actitud nos posicionaremos en la organización. Esto se logra entre otras cosas a partir del reconocimiento y valoración de los actores en la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Tensión a corto y largo plazo. Experiencias ===&lt;br /&gt;
==== Prácticas en barrios en condiciones de vulnerabilidad social ====&lt;br /&gt;
En prácticas sociales en barrios en condiciones de vulnerabilidad social, la estrategia a corto plazo puede ser atender las demandas más concretas de los vecinos:  por cuestiones de salud, educación u otro problema relacionado a adicciones o situaciones de violencia. Es importante aclarar que la intervención no se tiene que dar de manera asistencialista, sino a través de una construcción con el otro que permita la solución de sus propios problemas. De este modo se empieza a  construir la autonomía que podría ser vista como un objetivo a largo plazo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El largo plazo ayuda a ver la gran utopía mientras que el corto plazo permite no desesperar en los pequeños pasos que se dan. Ambos aspectos tienen que estar presentes todo el tiempo para no perder perspectiva pero, a la vez, no perder realismo. Es complejo y desafiante convivir en el día a día con los objetivos de corto y largo plazo. Los de largo plazo marcan la dirección, hacia dónde vamos, y los de corto las pequeñas metas tendientes a llegar hacia aquel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien se trazan metas y estrategias a largo y corto plazo, lo escencial es no caer en la asistencialidad, sino empoderar al usuario en sus capacidades y habilidades para que sean ellos quienes logren modificar su vida, haciéndolo partícipe de su propio cambio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Estrategias para no desanimarse ==&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de cambio se puede pensar en la práctica? ===&lt;br /&gt;
¿De qué cambios estamos hablando? Sentirse parte de un grupo de hombres y mujeres que se levantan cada mañana creyendo que es posible soñar otro tiempo, que &amp;quot;UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE&amp;quot; y que no renuncian a sus sueños, aún cuando el día a día les muestra infinitas condiciones de desigualdad, injusticia y sufrimiento social. Es confiar en las nuevas formas de organización social y de participación ciudadana que no se encuadran en las conocidas. Es tener la convicción de que la creatividad nos pertenece a todos. Es tener la posibilidad de entusiasmar a otros: necesitamos crecer en número y en participación, necesitamos desocultar intencionalidades, necesitamos profesionalizar acciones y mejorar calidad. Es recuperar la capacidad de ilusionar.&lt;br /&gt;
Esta capacidad de ilusionar, nos motiva para creer que lo que hacemos puede ayudar a la transformación de las desigualdades e injusticias. Es pensar que podemos seguir trabajando junto a otros y otras jóvenes para que nuestra realidad sea trasnformada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Utopía como motor del proyecto y  referente que ayuda a evaluar el proceso ===&lt;br /&gt;
Resuena la palabra &amp;quot;utopía&amp;quot;. La mayoría de las prácticas sociales se enmarcan en una problemática estructural que supera la posibilidad de ser solucionada solo a partir de ellas. Pero también se va comprobando que ser soñadores de utopías permite llevar adelante proyectos que encuentran en las metas a corto plazo, el estímulo y las herramientas para concretar el objetivo planteado. Permite ir evaluando el proceso, a través del cumplimiento de las metas a corto plazo. Es posible valorar el proceso como parte de la finalidad planteada. De esta manera, si bien la tensión existe, puede ser entendida como una oportunidad y animar a seguir construyendo con esperanza ya que, como dijo Paulo Freire: “La esperanza es un ingrediente indispensable de la experiencia histórica. Sin ella, no habría historia, sino sólo determinismo. Sólo hay historia donde hay tiempo problematizado y no pre-asignado. La inexorabilidad del futuro es la negación de la historia”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Anclados en la tierra sin dejar de mirar a las estrellas ===&lt;br /&gt;
La responsabilidad del equipo facilitador de no alimentar la desesperanza poniendo en claro, con todas las cartas encima de la mesa, lo que realmente la práctica va a lograr en un plazo y lugar determinados. Así, anclados en la tierra, pero sin dejar de mirar las estrellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El trabajo nos permite actuar con honestidad al momento de plantear las problemáticas existentes y lo que debe ser modificado en pro del bienestar del usuario y su familia. No obstante, se debe inyectar la esperanza de que se pueden generar cambios y renacer a una realidad distinta, más optimista y positiva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Gestión colectiva del conocimiento para visualizar nuevos horizontes de prácticas ===&lt;br /&gt;
La construcción de redes es un mecanismo que aporta a los objetivos de largo plazo y ayuda a atender el corto.  Se cuenta  con experiencias valiosas que, lamentablemente, se pierden en el tiempo cuando no se capitaliza el conocimiento que se va construyendo colectivamente.&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
=== Ser claros en los  objetivos para no generar falsas expectativas en el grupo ===&lt;br /&gt;
Tiene que haber mucha claridad con el grupo con el que se trabaja para que no se generen falsas expectativas. Compartir las metas y lo que se quiere lograr con el grupo posibilita revisar la viabilidad y pertinencia de las metas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La importancia de transformar el modo de ver el mundo. Responsabilidad y capacidad individual ===&lt;br /&gt;
La desesperanza no surge sólo entre los que intervienen, también aparece en los grupos participantes en la medida en que se ven enfrentados a realidades difíciles. Igualmente, el ser claros en la importancia de transformar las formas de mirar el mundo y en lo que puede cambiarse a nivel personal desde las prácticas sociales, permite tomar conciencia de la responsabilidad y capacidad individual que cada persona tiene para vivir su propia realidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Transformar formas concretas de existencia ===&lt;br /&gt;
Potenciar habilidades cognitivas (pensamiento crítico, analítico), sociales (formas asertivas de relacionamiento) y emocionales (inteligencia emocional) permiten al sujeto tener otra comprensión y contacto con su realidad que, lógicamente, influencian y transforman sus relaciones con los otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es indispensable generar en el usuario las habilidades y competencias necesarias a nivel emcional, cognitivo y socail, que le permitan un mayor empoderamiento de sí mismo y así planterase de mejor manera frente a la vida y su cotidianeidad, lo que a la larga contribuirá a que se relacione de una manera más adecuada con su entorno social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== No perder de vista los objetivos a corto y largo plazo. Comunicar y compartir ===&lt;br /&gt;
Los objetivos a largo plazo son el horizonte más amplio o la dirección, la ruta que tienen nuestras prácticas y los objetivos a corto plazo refieren a distancias más cortas, a pasos del día a día, del mes a mes, etc. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los objetivos a largo plazo como los de corto plazo tienen que estar presentes en la organización todo el tiempo para no perder la mirada en perspectiva del proyecto y, en paralelo, ir adaptándose a las circunstancias del contexto y demandas de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo general las organizaciones se paran más en una que en otra -dependiendo de las características de cada propuesta y del perfil de cada organización. Es importante no perder ninguna de las dos de vista y lograr asumir estas dos dimensiones; así como también lograr que sea algo pensado, compartido y comunicado por todos y para todos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Balance periódico del corto plazo. Estrategia para no desanimarse ===&lt;br /&gt;
Es necesario hacer un balance periódico del cumplimiento de las metas a corto plazo para no perder el norte del trabajo y no desanimarse. A su vez, se requiere identificar cómo el proceso lleva a un acercamiento y/o cumplimiento de las metas a largo plazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Informar a los involucrados sobre los avances a corto plazo. Hacer ajustes y reflexionar para el largo plazo ===&lt;br /&gt;
Se debería mostrar a todos los involucrados en la práctica sobre los avances que se logran en el corto plazo, con la finalidad de reflexionar y hacer los ajustes o cambios necesarios para llegar al fin deseado en el largo plazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Contradicción entre lo que se debería hacer y lo que se puede hacer ==&lt;br /&gt;
=== Alcance de los objetivos, temporalidad e incidencia de la institución en los mismos ===&lt;br /&gt;
Es importante conocer el alcance real de las acciones, tener en claro la temporalidad de los objetivos y reconocer la capacidad que la institución tiene de incidir en ellos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar los logros y transformaciones personales, más allá de los cambios grupales. Asumir que los resultados obtenidos pueden no ser los esperados === &lt;br /&gt;
Es necesario tener en cuenta que las prácticas pueden tener un efecto individual. A veces la preocupación se centra en los grandes cambios de los grupos, pero también se alcanzan objetivos  en la medida en que se logren transformaciones personales y resignificaciones de la vida. Es necesario tener claridad frente a lo que se pretende y se puede transformar y sobre todo entender que los resultados obtenidos pueden no ser los esperados, pero tiene validez en la medida en que obedecen a las dinámicas cotidianas y a las vivencias de la gente.&lt;br /&gt;
Que vista hacia el largo plazo, este es el compromiso que cada persona asume con el cambio de su vida, de sus actitudes de su coherencia y de su integración a la comunidad, que aunque parezca poco y lento deja huella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ocasiones experimentamos el sentimiento de frustración cuando no obtenemos los resultados esperados o trazados, tendiendo a la inmediatez, olvidándonos que debemos respetar el ritmo y dinámicas del usuario, quien a largo plazo manifestará cambios más visibles a nuestros ojos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== '''Características del largo plazo''' ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Contemplar este horizonte como punto de tensión de las metas a corto plazo. Donde la forma de posicionarse ante lo cotidiano sea estratégica hacia la finalidad. Si bien las situaciones emergentes demandan nuestra atención y compromiso tenemos que mantenernos abiertos a la cotidianedidad pero sin perder nuestro sur-norte.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Rsaneugenio</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Tensi%C3%B3n_entre_el_corto_y_largo_plazo&amp;diff=436</id>
		<title>Tensión entre el corto y largo plazo</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Tensi%C3%B3n_entre_el_corto_y_largo_plazo&amp;diff=436"/>
				<updated>2010-10-27T21:48:11Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Rsaneugenio: /* Características de las prácticas a corto plazo */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las prácticas sociales que buscan incidir sobre la realidad y transformarla, parten de diagnósticos más amplios que lo que sus prácticas pueden modificar. Este panorama actúa de telón de fondo de una práctica social y permite identificar la finalidad de una acción social en terreno. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta temporalidad de largo plazo (por ejemplo: erradicar la pobreza) convive con los objetivos de corto o mediano plazo. A veces esta convivencia suele mostrar más conflicto que armonía, pues los equipos de trabajo sienten que los resultados del corto plazo inciden poco o nada en esa finalidad deseada. ¿Cómo lograr que todas las acciones cotidianas emprendidas apunten a ese horizonte? ¿Cómo hacer para que las finalidades no paralicen continuamente la acción cotidiana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aprender a convivir con objetivos de corto y largo plazo, en el marco del desarrollo de una práctica es un desafío complejo. La mayoría de las prácticas sociales parten de diagnósticos que toman en cuenta factores estructurales (como la pobreza, la falta de educación, la baja probabilidad de inserción en el mercado laboral, la pérdida de habilidades productivas básicas para poder estar integrados en la sociedad, etc.) sobre los cuales pretenden incidir mediante un hacer concreto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el paso del tiempo, los equipos de trabajo y los destinatarios de las acciones, suelen tener sentimientos pesimistas con respecto a los logros de las acciones emprendidas al observar que esas incidencias no se dan o que son muy magras como para realmente poder cambiar las condiciones de vida de las personas más vulnerables. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La necesidad de plantear &amp;quot;metas cortas&amp;quot; se vuelve un asunto central en las prácticas, no sólo para mejorar los resultados sino también para no derivar en situaciones de paralización. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Considerar las necesidades y la decisión del usuario para alcanzar logros significativos ==&lt;br /&gt;
Es más fácil alcanzar logros significativos en el trabajo si se tienen en cuenta,  para elaborar un plan de intervención, las necesidades propias de cada usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los objetivos a largo como a corto plazo deberían estar atravesados por una mirada que considere la situación particular de los actores. Si no la tenemos, y procedemos a través de generalizaciones, los objetivos nunca  van a tener  los resultados esperados por cada uno de los miembros que confluyen en las prácticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es indispensable que se tenga en cuenta no sólo la voz, sino también la posibilidad de decisión de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es el usuario quien desde su mirada y sentir debe lograr la identificación de sus necesidades y/o problemáticas, por lo que el operador social debe tener en cuenta esto y respetar al usuario en sus tiempos y pensamientos, lo que permitirá logros significativos durante el proceso de intervención.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Problemas estructurales ==&lt;br /&gt;
=== Problemas estructurales de las prácticas sociales ===&lt;br /&gt;
Las prácticas sociales se fundan, en mayo o menor medida, en diagnósticos cuyas bases se asientan en las problemáticas de índole estructural (consecuencias de la desigualdad social) y es sobre ellos que se intenta actuar. El problema se presenta cuando las instituciones que realizan estos diagnósticos -o que los utilizan para trabajar- no logran hacer coincidir en forma coherente los objetivos a corto y largo plazo, generando entre ellos una tensión sumamente compleja. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario saber, para no desesperanzarse, que lo estructural no se cambia con una práctica. Pero, más allá de esto,  se puede trabajar con los problemas que se abren en la misma.&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
=== Revisar el diagnóstico de las causas estructurales a partir de la práctica ===&lt;br /&gt;
Al definir el diagnóstico desde el cual se piensan los problemas y sus prácticas, es fundamental identificar aquellas causas de índole estructural. El diagnóstico debe ser revisado y enriquecido a lo largo de la práctica, dado que muchas veces nuestra misma mirada se vuelve más aguda o se centra en diferentes aspectos a medida que se avanza y realizan sucesivas evaluaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La familia es dinámica y permeable, debiendo siempre considerarse como una estructura social en constante cambio e influenciable, por lo que el diágnostico inicial debe ser revisado y modificado durante la intervención, adaptándose a las nuevas situaciones y/o problemáticas familiares.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Saber interrelacionar el conocimiento del contexto con las prácticas. Plantear metas viables ===&lt;br /&gt;
La paradoja del largo y corto plazo pone en evidencia la necesidad de saber leer los contextos en los que se realizan las prácticas sociales. Esta lectura debe estar acompañada de un alto grado de intuición para cruzar ese contexto con la realidad particular de las personas con las que se trabaja. Es necesario tener varios aspectos en cuenta para no caer en la desesperanza: si bien es cierto que no se puede incidir en la parte estructural -porque implica un campo político amplio- es importante plantear metas viables que apunten a transformaciones individuales que permitan a la persona afrontar la realidad de manera crítica y creativa. Esta es la importancia de establecer metas cortas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A veces los profesionales que trabajan en las ciencias sociales y humanas se comprometen de tal manera  con lo que hacen que llegan a pensar que pueden “cambiar el mundo”. Por este motivo, al ver que los cambios y logros se dan lentamente y no al ritmo que se desea, muchas veces se cae en la desesperanza. La perspectiva cambia cuando se sabe que la práctica va a incidir porque va a tener un efecto sobre los sujetos participantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario plantearse metas aterrizadas y viables, estableciéndolas a corto plazo, no asumiéndose una postura derrotista o desesperanzadora, puesto que deben valorarse los logros y cambios que el usuario y su grupo familiar logran alcanzar en el tiempo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Valorar los objetivos a corto plazo ==&lt;br /&gt;
=== Características de las prácticas a corto plazo ===&lt;br /&gt;
Las prácticas sociales a corto plazo dan una mirada micro del problema. Lograr encauzarlas en una red de trabajo y sostenerlas permite desarrollar tareas  a nivel macro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es interesante pensar en metas posibles a corto plazo. Después, en la medida en que aquellas vayan implementándose, establecer metas a mediano y largo plazo cuyo impacto sea factible y no pretencioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra experiencia podemos sostener que el trabajo en red con otras organizaciones genera enriquecimiento.  &lt;br /&gt;
No solo porque nos abre a nuevas perspectivas que nos permite ampliar nuestro horizonte; sino también porque nos ayuda en la definición de nuestros objetivos como organización.Concretamente la posibilidad de derivar a otras organizaciones o instituciones aquellos casos en los que nos vemos imposibilitados de acompañar, o que el acompañamiento requerido no responde a nuestros fines.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Entre el largo y el corto plazo ==&lt;br /&gt;
=== Objetivos a corto y largo plazo: tensión con las problemáticas que requieren soluciones inmediatas ===&lt;br /&gt;
Los objetivos a largo plazo nunca deben perderse de vista, pero para lograrlos hacen falta estrategias a corto plazo que permitan acercarse a los objetivos más amplios. Tales prácticas a corto o mediano plazo -en caso de los barrios mas pobres y excluidos de la ciudad de Buenos Aires- lamentablemente se pierden en necesidades inmediatas y los miembros de las organizaciones deben generar  espacios de autonomía en los sujetos para eliminar el asistencialismo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resolver la tensión: hacer con otros ===&lt;br /&gt;
En este contexto de acciones concretas la tensión entre el corto y el largo plazo se resuelve en una síntesis dialéctica: la única forma de dar sentido a la vida y a la práctica es haciendo con otros y lo mismo se aplicaría a la gestión colectiva de conocimientos. &lt;br /&gt;
Cada persona tiene su cosmovisión de mundo, su perspectiva su propio camino, válidos para sí misma, la misma constatación es reconocida en las otras y todas las personas. En consecuencia, la imposición de una perspectiva sobre las otras sería un acto de anulación de un otro Ser y contradictorio consigo mismo. Nos queda, felizmente, ir al encuentro del otro, para hacer nuevos caminos, otros alumbramientos que amplíen nuestras visiones, se incrementen nuestros saberes y podamos participar en la cocreación de espacios y mundos más amables y buenos para todos y todas. Esta posibilidad estimula lo escencial de nuestra existencia, nuestra humanidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se visualiza la importancia del co-construir junto al otro, respetando su sentir, visión, aprensiones y temores, teniendo como base el trato amable y el respeto a sus opiniones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Posibilidades de las metas a largo y corto plazo ===&lt;br /&gt;
Las metas institucionales a largo plazo cubren aspectos y problemáticas sociales tan complicadas que lograr cumplirlas se ve como una utopía. Las metas a largo plazo marcan un camino, pero los objetivos a corto plazo ubican puntos que avivan el fuego. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Formular objetivos a corto plazo, sumarlos y establecer soluciones más amplias ===&lt;br /&gt;
Resulta innegable la tensión entre el logro de objetivos a largo plazo frente a objetivos de corto plazo. Generalmente se considera en la problemática estructural y a partir de ella se elaboran los objetivos que guían la práctica. Una vez identificado el problema o problemática más álgida en una realidad, se deben analizar sus raíces y a partir de allí empezar a formular objetivos a corto plazo que a la larga se irán sumando para contribuir a una solución más amplia y en esa medida se constituirán en sostenibles. Los objetivos a corto plazo tienen que ser sostenibles, viables, realizables y concretos. No hay que dejarse llevar sólo por ideales, hay que tener en cuenta que estos se tienen que ajustar a la realidad y sostener en el tiempo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Corto y largo plazo: lo urgente y lo profundo ===&lt;br /&gt;
Creo que la tensión entre el corto y largo plazo tiene que ver fundamentalmente con la tensión entre la resolución de problemas inmediatos y urgentes y los objetivos más amplios y profundos. No hay otra &amp;quot;solución&amp;quot; a este &amp;quot;dilema&amp;quot; más allá de seguir trabajando en ambos niveles: lo urgente y lo más profundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Convivencia entre objetivos: el largo plazo como dirección y no como punto de llegada ===&lt;br /&gt;
Es posible una convivencia entre objetivos de distinto tipo siempre y cuando aquellos de largo alcance sean sólo eso: un punto o faro que indica la dirección, pero no un impedimento o un obstáculo para aquellos objetivos del aquí y del ahora. El objetivo de largo alcance tiene que ser mirado como una dirección y no como un punto de llegada, permitiendo destrabar el pesimismo y el desaliento que aparece cuando se mide todo lo que falta para llegar. 	&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tensión entre el corto y largo plazo  da cuenta de una direccionalidad que da sentido a las acciones concretas y cotidianas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Tensión a corto y largo plazo. Experiencias ===&lt;br /&gt;
==== Prácticas en barrios en condiciones de vulnerabilidad social ====&lt;br /&gt;
En prácticas sociales en barrios en condiciones de vulnerabilidad social, la estrategia a corto plazo puede ser atender las demandas más concretas de los vecinos:  por cuestiones de salud, educación u otro problema relacionado a adicciones o situaciones de violencia. Es importante aclarar que la intervención no se tiene que dar de manera asistencialista, sino a través de una construcción con el otro que permita la solución de sus propios problemas. De este modo se empieza a  construir la autonomía que podría ser vista como un objetivo a largo plazo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El largo plazo ayuda a ver la gran utopía mientras que el corto plazo permite no desesperar en los pequeños pasos que se dan. Ambos aspectos tienen que estar presentes todo el tiempo para no perder perspectiva pero, a la vez, no perder realismo. Es complejo y desafiante convivir en el día a día con los objetivos de corto y largo plazo. Los de largo plazo marcan la dirección, hacia dónde vamos, y los de corto las pequeñas metas tendientes a llegar hacia aquel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien se trazan metas y estrategias a largo y corto plazo, lo escencial es no caer en la asistencialidad, sino empoderar al usuario en sus capacidades y habilidades para que sean ellos quienes logren modificar su vida, haciéndolo partícipe de su propio cambio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Estrategias para no desanimarse ==&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de cambio se puede pensar en la práctica? ===&lt;br /&gt;
¿De qué cambios estamos hablando? Sentirse parte de un grupo de hombres y mujeres que se levantan cada mañana creyendo que es posible soñar otro tiempo, que &amp;quot;UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE&amp;quot; y que no renuncian a sus sueños, aún cuando el día a día les muestra infinitas condiciones de desigualdad, injusticia y sufrimiento social. Es confiar en las nuevas formas de organización social y de participación ciudadana que no se encuadran en las conocidas. Es tener la convicción de que la creatividad nos pertenece a todos. Es tener la posibilidad de entusiasmar a otros: necesitamos crecer en número y en participación, necesitamos desocultar intencionalidades, necesitamos profesionalizar acciones y mejorar calidad. Es recuperar la capacidad de ilusionar.&lt;br /&gt;
Esta capacidad de ilusionar, nos motiva para creer que lo que hacemos puede ayudar a la transformación de las desigualdades e injusticias. Es pensar que podemos seguir trabajando junto a otros y otras jóvenes para que nuestra realidad sea trasnformada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Utopía como motor del proyecto y  referente que ayuda a evaluar el proceso ===&lt;br /&gt;
Resuena la palabra &amp;quot;utopía&amp;quot;. La mayoría de las prácticas sociales se enmarcan en una problemática estructural que supera la posibilidad de ser solucionada solo a partir de ellas. Pero también se va comprobando que ser soñadores de utopías permite llevar adelante proyectos que encuentran en las metas a corto plazo, el estímulo y las herramientas para concretar el objetivo planteado. Permite ir evaluando el proceso, a través del cumplimiento de las metas a corto plazo. Es posible valorar el proceso como parte de la finalidad planteada. De esta manera, si bien la tensión existe, puede ser entendida como una oportunidad y animar a seguir construyendo con esperanza ya que, como dijo Paulo Freire: “La esperanza es un ingrediente indispensable de la experiencia histórica. Sin ella, no habría historia, sino sólo determinismo. Sólo hay historia donde hay tiempo problematizado y no pre-asignado. La inexorabilidad del futuro es la negación de la historia”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Anclados en la tierra sin dejar de mirar a las estrellas ===&lt;br /&gt;
La responsabilidad del equipo facilitador de no alimentar la desesperanza poniendo en claro, con todas las cartas encima de la mesa, lo que realmente la práctica va a lograr en un plazo y lugar determinados. Así, anclados en la tierra, pero sin dejar de mirar las estrellas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El trabajo nos permite actuar con honestidad al momento de plantear las problemáticas existentes y lo que debe ser modificado en pro del bienestar del usuario y su familia. No obstante, se debe inyectar la esperanza de que se pueden generar cambios y renacer a una realidad distinta, más optimista y positiva.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Gestión colectiva del conocimiento para visualizar nuevos horizontes de prácticas ===&lt;br /&gt;
La construcción de redes es un mecanismo que aporta a los objetivos de largo plazo y ayuda a atender el corto.  Se cuenta  con experiencias valiosas que, lamentablemente, se pierden en el tiempo cuando no se capitaliza el conocimiento que se va construyendo colectivamente.&lt;br /&gt;
	&lt;br /&gt;
=== Ser claros en los  objetivos para no generar falsas expectativas en el grupo ===&lt;br /&gt;
Tiene que haber mucha claridad con el grupo con el que se trabaja para que no se generen falsas expectativas. Compartir las metas y lo que se quiere lograr con el grupo posibilita revisar la viabilidad y pertinencia de las metas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La importancia de transformar el modo de ver el mundo. Responsabilidad y capacidad individual ===&lt;br /&gt;
La desesperanza no surge sólo entre los que intervienen, también aparece en los grupos participantes en la medida en que se ven enfrentados a realidades difíciles. Igualmente, el ser claros en la importancia de transformar las formas de mirar el mundo y en lo que puede cambiarse a nivel personal desde las prácticas sociales, permite tomar conciencia de la responsabilidad y capacidad individual que cada persona tiene para vivir su propia realidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Transformar formas concretas de existencia ===&lt;br /&gt;
Potenciar habilidades cognitivas (pensamiento crítico, analítico), sociales (formas asertivas de relacionamiento) y emocionales (inteligencia emocional) permiten al sujeto tener otra comprensión y contacto con su realidad que, lógicamente, influencian y transforman sus relaciones con los otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es indispensable generar en el usuario las habilidades y competencias necesarias a nivel emcional, cognitivo y socail, que le permitan un mayor empoderamiento de sí mismo y así planterase de mejor manera frente a la vida y su cotidianeidad, lo que a la larga contribuirá a que se relacione de una manera más adecuada con su entorno social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== No perder de vista los objetivos a corto y largo plazo. Comunicar y compartir ===&lt;br /&gt;
Los objetivos a largo plazo son el horizonte más amplio o la dirección, la ruta que tienen nuestras prácticas y los objetivos a corto plazo refieren a distancias más cortas, a pasos del día a día, del mes a mes, etc. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tanto los objetivos a largo plazo como los de corto plazo tienen que estar presentes en la organización todo el tiempo para no perder la mirada en perspectiva del proyecto y, en paralelo, ir adaptándose a las circunstancias del contexto y demandas de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo general las organizaciones se paran más en una que en otra -dependiendo de las características de cada propuesta y del perfil de cada organización. Es importante no perder ninguna de las dos de vista y lograr asumir estas dos dimensiones; así como también lograr que sea algo pensado, compartido y comunicado por todos y para todos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Balance periódico del corto plazo. Estrategia para no desanimarse ===&lt;br /&gt;
Es necesario hacer un balance periódico del cumplimiento de las metas a corto plazo para no perder el norte del trabajo y no desanimarse. A su vez, se requiere identificar cómo el proceso lleva a un acercamiento y/o cumplimiento de las metas a largo plazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Informar a los involucrados sobre los avances a corto plazo. Hacer ajustes y reflexionar para el largo plazo ===&lt;br /&gt;
Se debería mostrar a todos los involucrados en la práctica sobre los avances que se logran en el corto plazo, con la finalidad de reflexionar y hacer los ajustes o cambios necesarios para llegar al fin deseado en el largo plazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Contradicción entre lo que se debería hacer y lo que se puede hacer ==&lt;br /&gt;
=== Alcance de los objetivos, temporalidad e incidencia de la institución en los mismos ===&lt;br /&gt;
Es importante conocer el alcance real de las acciones, tener en claro la temporalidad de los objetivos y reconocer la capacidad que la institución tiene de incidir en ellos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar los logros y transformaciones personales, más allá de los cambios grupales. Asumir que los resultados obtenidos pueden no ser los esperados === &lt;br /&gt;
Es necesario tener en cuenta que las prácticas pueden tener un efecto individual. A veces la preocupación se centra en los grandes cambios de los grupos, pero también se alcanzan objetivos  en la medida en que se logren transformaciones personales y resignificaciones de la vida. Es necesario tener claridad frente a lo que se pretende y se puede transformar y sobre todo entender que los resultados obtenidos pueden no ser los esperados, pero tiene validez en la medida en que obedecen a las dinámicas cotidianas y a las vivencias de la gente.&lt;br /&gt;
Que vista hacia el largo plazo, este es el compromiso que cada persona asume con el cambio de su vida, de sus actitudes de su coherencia y de su integración a la comunidad, que aunque parezca poco y lento deja huella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ocasiones experimentamos el sentimiento de frustración cuando no obtenemos los resultados esperados o trazados, tendiendo a la inmediatez, olvidándonos que debemos respetar el ritmo y dinámicas del usuario, quien a largo plazo manifestará cambios más visibles a nuestros ojos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== '''Características del largo plazo''' ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Contemplar este horizonte como punto de tensión de las metas a corto plazo. Donde la forma de posicionarse ante lo cotidiano sea estratégica hacia la finalidad. Si bien las situaciones emergentes demandan nuestra atención y compromiso tenemos que mantenernos abiertos a la cotidianedidad pero sin perder nuestro sur-norte.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Rsaneugenio</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=435</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=435"/>
				<updated>2010-10-27T21:24:00Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Rsaneugenio: /* Construcción de nuevos saberes y aprendizajes */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así que, en nuestras prácticas sociales, nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras). La creación prácticas legítimas se refiere a poder encontrar un brecha que te permite actuar, teniendo en cuenta los objetivos de la organización, tus propios objetivos como trabajador y los propios objetivos de los sujetos por los cuales estas interviniendo. Esta brecha puede generar prácticas superadoras que no sólo intervengan en el problema concreto del sujeto sino que generen un cambio en la manera de proyectarse frente a la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ACERCA DE LOS INTERESES INSTITUCIONALES Y DE LOS ACTORES ==&lt;br /&gt;
=== Tensión entre la estructura institucional y  los intereses de los distintos actores de las prácticas ===&lt;br /&gt;
Entre los miembros del equipo de trabajo pueden existir discordancias a la hora de determinar dónde se asienta la validez de las acciones que se generan, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces la negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios) se lleva a cabo de manera tácita y no existe institucionalmente un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque tiene como resultado la superioridad de los intereses de la institución por sobre los de los de algunos miembros del equipo y los de los destinatarios de la práctica. Los intereses de los miembros del equipo de trabajo también pueden quedar relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.&lt;br /&gt;
	 &lt;br /&gt;
=== Superar los espacios individuales de poder y construir alternativas de la práctica para mejorarla ===&lt;br /&gt;
En la medida en que los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, se establece proceso de negociación que puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro; b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de establecer acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces se establece una primacía de los intereses de un actor sobre otro. En este contexto no sólo intervienen los intereses del equipo de profesionales sino también juegan los de los destinatarios. De esta manera prevalecen espacios individuales de poder sobre el objetivo principal de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Efectivamente en ocasiones se da la primacía de los intereses de una actor social por sobre los de otro, sin embargo, es necesario considerar espacios colectivos que permitan generar nuevas ideas, aportes, reflexiones, etc.; surgiendo además la interrogante de ¿Quién lo define?, debiéndose construir nuevas alternativas de practica que contribuyan al mejoramiento de la intervención y al beneficio directo de nuestros usuarios/as.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Explicitar los intereses de los distintos actores para mejorar la práctica ===&lt;br /&gt;
Hacer explícita la tensión entre los intereses de los distintos actores podría constituirse en el primer paso para la construcción de un espacio necesario -en el que los interesen se transparenten para dar lugar a un proceso de negociación- para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma. Una práctica legítima depende de la forma en que realmente se lleva a cabo y de cómo se tienen en cuenta los intereses de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto pudiese llevarse a cabo a través de la cración de mesas de diálogo, en donde se genere el espacio para la exposición del sentir de los actores, lo cual sirva de base para la cosntrucción de nuevas alternativas de práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creemos que es necesario este espacio de diálogo, pero nuestra experiencia nos refleja que solo el espacio no basta sino se emplea una metodología que ayude a promover la confianza necesaria para la explicitación de los intereses de los distintos actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Identificar intereses comunes en la construcción de la práctica ===&lt;br /&gt;
¿Cómo se construyen prácticas legítimas? ¿Qué son practicas legítimas? Construir prácticas legítimas tiene que ver con la identificación de los intereses comunes que se ponen en juego entre todos los participantes. 	Conocer los diversos intereses es clave para construir la práctica, ya que necesitamos que cada uno ocupe su lugar y aporte su saber. Los intereses comunes son un lugar de intersección y es el espacio que posibilita trabajar juntos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Los objetivos de la práctica se deben priorizar frente a posiciones individuales ===&lt;br /&gt;
El objetivo común de la práctica hacia el cual todo el equipo de trabajo tiene que apuntar debe dejar de lado subjetividades u observaciones individualistas. El objetivo se tiene que encontrar por encima del afán de sobresalir de manera personal e individual frente a destinatarios. Es importante no pensar que se sabe todo lo que se necesita, ignorando que la práctica es un aprender diario.&lt;br /&gt;
En nuestra práctica los objetivos son consensuados y además se comprometen formalmente a través de convenios, por lo que no cabe ninguna posibilidad de que las acciones de la práctica y las de los profesionales, se aparten de la consecución de aquellos. Lo que sucede, sin embargo, es que existen profesionales que se destacan por su ejercicio y compromiso, sin tener ellos la intención de sobre salir o cambiar las orientaciones de la práctica. Lo que es bueno, toda vez que las acciones se hacen eficientes y eficaces en el logro de los objetivos, esto incrementa la calidad y eleva los estándares de atención a los usuarios. Los mismos usuarios, a veces, perciben las diferencias de trato, de compromiso, de  disposición, de escucha, de acompañamiento, de confianza y estímulo de las propias capacidades que le transmite el profesional o el técnico, en contraste con otras experiencias de falta de interés, indiferencia y escasa estimulación que el profesional o el técnico ejerce en su atención al usuario.&lt;br /&gt;
Volviendo, entonces, a lo anterior, respecto de que la práctica nos introduce en un aprendizaje permanente, es necesario disponerse a aprender también, de los destinatarios. ¿Podríamos trabajar más la idea de un juego dialéctico, frente al cual es posible encontrarnos cada vez que analizamos la interacción de profesionales y técnicos, con los destnatarios?. Si la interacción es sana, el destinatario puede reconocer méritos en el profesional o en el técnico, puede asignarle autoridad cómo guía, como acompañante en sus dificultades las cuales debe resolver y lo va a destacar de manera natural, al margen de las intenciones profesionales o técnicas. La sabiduría popular sabe reconocer, en una interacción sana, cuando alguien se destaca en su quehacer. También sabe reconocer cuando la interacción es insana y a veces se estimulan debilidades humanas que enredan la interacción, surgen manipulaciones, victimización y obstaculizan procesos importantes de crecimiento personal y social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este punto es muy importante considerar espacios para el cuidado de equipo, en donde podamos determinar que nos pasa a nosotros al momento de intervenir, con nuestros prejuicios, con el sufrimiento del otro,etc. Por esto, este espacio debiese propender a que se pueda reflejar actitudes de sí mismo y del otro, criticar de manera constructiva, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de legitimidad institucional ===&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad institucional se relaciona con el grado de congruencia o acuerdo entre lo que los destinatarios ven o esperan de la organización/institución/programa, y lo que la propia organización ve o espera, o proyecta de sí misma. Esta falta de coincidencia puede redundar en una mayor o menor legitimidad institucional, es decir, una mayor o menor adherencia a la propuesta de trabajo, o mayor o menor participación de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el mismo sentido, la legitimidad institucional se relaciona con el modo en que una organización valida su hacer institucional: respetando o adhiriendo en primer lugar a los deseos o necesidades de los destinatarios, o bien, definiendo objetivos y estrategias de trabajo/evaluación independientemente de las necesidades o deseos de los destinatarios. Esta disyuntiva alude directamente a las instancias de negociación entre los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los intereses de los equipos de trabajo y de gestión institucional no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, en estas condiciones surgen algunos interrogantes: ¿puede ser válida una propuesta de intervención independientemente de lo que piensen o sientan los destinatarios? ¿Sólo se valida la gestión institucional en la medida que las acciones o programas que se impulsen adhieran -en primer lugar- a los deseos o intereses de los destinatarios? ¿Cómo intervienen en la resolución de estas disyuntivas los equipos de trabajo? ¿Cómo juegan las estrategias de gestión institucional en la construcción de la legitimidad? La legitimidad institucional es una construcción que se relaciona -de este modo- con la capacidad de negociación de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, surge la interrogante de como se logra construir la legitimidad cuando existen contextos de obligatoriedad, en donde hay medidas judiciales que originan el ingreso al centro para recibir atención, lo que conlleva a la interrogante de ¿Es posible negociar en este contexto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es de total importancia este punto ya que la construcción de la realidad depende de la apropiación de la problemática, considerando las interrogantes y soluciones de todas las partes involucradas, para que la intervención sea adecuada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== NECESIDADES DE LOS DESTINATARIOS ==&lt;br /&gt;
=== Realizar intervenciones de acuerdo a las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Para poder hacer un trabajo de intervención se requiere indagar en las necesidades e intereses de la población. Esto se vuelve complejo en instituciones en las que existen diferentes culturas entre los destinatarios (diversas creencias, ideales, prioridades de vida, escala de valores) y lugares de origen (campo o ciudad, región o departamento del país). En muchas oportunidades dichas diferencias entran en tensión con el nuevo contexto familiar e incluso con las perspectivas puestas en práctica por los mismos profesionales de la institución. Por este motivo, los planes de intervención deben ser particularizados para cada usuario y deben partir de las necesidades específicas evidenciadas a partir de una valoración diagnóstica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De acuerdo a lo anterior, es de total relevancia adecuar la intervención a la realidad en que nos encontramos para construir el futuro de nuestros usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Pueden los destinatarios conocer lo que necesitan? ===&lt;br /&gt;
¿Pueden los destinatarios conocer totalmente lo que necesitan? ¿Existen necesidades que, aunque no se vean a primera vista, son tan o más importantes que las que ellos manifiestan? ¿Pueden distinguir lo que es urgente para ellos de lo que realmente es importante? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios tienen que enfrentar una serie de carencias y necesidades que les impiden tomar las decisiones que los acercan a los objetivos de la práctica. Frente a esta situación, los miembros de la institución pueden tener la capacidad de ver lo que los otros no ven y ayudar a reconocer los recorridos acordes a lo que se busca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los profesionales pueden reconocer las necesidades de los destinatarios, ayudar a identificarlas y resolverlas. En este horizonte la legitimidad de la práctica está asegurada. En este caso, el equipo empieza &amp;quot;solo&amp;quot;, pero termina &amp;quot;junto&amp;quot; a los otros. Este recorrido legítima la práctica. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar las experiencias de los destinatarios y la de los miembros de la institución ===&lt;br /&gt;
No queremos poner todo el peso del rumbo de la organización en los destinatarios (si bien es el fundamental) porque la experiencia de los que conforman la organización también cuenta. Quedarnos únicamente con la voz del destinatario puede ser peligroso, ya que muchas veces no es conveniente porque no siempre se enmarca en una lógica que tenga en cuenta el interés colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuevamente nos hace sentido la importancia de la negociación, puesto que tanto las experiencias de los destinatarios como la de los miembros del centro, deben ser consideradas,analizadas, con el fin de generar acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, se vuelve a destacar la relevancia de la co-construcción, manteniendo un equilibrio entre los deseos del usuario y el manejo técnico del profesional, para lograr una intervención óptima que considera ambas perspectivas, tal como es la intervención con el modelo narrativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD A PARTIR DEL APRENDIZAJE QUE POSIBILITA PRÁCTICA ==&lt;br /&gt;
=== Construir  teoría desde la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica social será posible cuando un marco teórico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervención, realizando capacitaciones y construyendo teoría a partir de la práctica. La legitimación va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego un saber que reemplace al anterior. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar conocimiento desde la práctica ===&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios no conocen sus propios intereses y necesidades. Cuando esto sucede, la práctica –junto a la confrontación y la toma de conciencia del grupo de trabajo - se convierte en una herramienta que permite identificar problemas y ayuda a resolverlos. La legitimación tiene que ver con la posibilidad de obtener aprendizajes a partir de las prácticas. Hay legitimidad cuando los participantes y el equipo que interviene generan conocimiento desde la propia experiencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí será importante lo que el usuario tenga que decir respecto a lo que aprendió durante su proceso y tratamiento. Además, sería necesario e importante considerar lo que los profesionales aprendieron de la intervención con cada usuario y así poder ampliar la mirada acerca de un problema determinado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de nuevos saberes y aprendizajes ===&lt;br /&gt;
En todo espacio de trabajo hay construcción de nuevos saberes y aprendizajes para quienes lo integran, principalmente cuando hay una actitud de escucha y apertura a diferentes miradas sobre el objeto de conocimiento. El  &amp;quot;saber popular&amp;quot; construido a partir de la experiencia concreta enriquece permanentemente y ayuda a agudizar el &amp;quot;sentido común&amp;quot;. La construcción colectiva del conocimiento no siempre se desarrolla fácilmente. A veces se generan resistencias frente a lo nuevo por parte de los destinatarios o del equipo. Las instancias de evaluación compartida son un buen espacio para resolver estas diferencias, intentando que las situaciones dilemáticas se transformen en problemáticas a las que se les pueda buscar una solución consensuada. De esta manera se construyen nuevos saberes y aprendizajes, tanto por las conclusiones a las que se arriba sobre la temática abordada, como durante el proceso de intercambio que enriquece a las personas individual y grupalmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber tiene que llevar al protagonismo y a la participación. Una participación que se establezca desde la experiencia, la pregunta, la duda y la certeza. Como dijo Paulo Freire una de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiados seguros de nuestras certezas. Con esta actitud de apertura, tratando de comprendernos, de entendernos, de modificar nuestros puntos de vista y de reconocer las diferencias, se podrán construir nuevos saberes en un proceso de aprendizaje colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde nuestra experiencia hemos incorporado espacios ludicos y recreativos para los actores en donde se facilita la expresión de las vivencias, sentimientos y quereres.Esto genera un crecimiento personal que redunda en beneficio propio y de los destinatarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El trabajo en grupo en la construcción de saberes ====&lt;br /&gt;
El trabajo en grupo es importante para construir saberes y aprendizajes. No es sencillo conformar un “grupo”. Es diferente a una suma de individualidades que se reúnen en torno a una mesa. Requiere organizadores externos, tarea, roles y mutua representación interna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber popular es uno y el profesional es otro. Esto lleva a la construcción de roles y a lugares distintos dentro del grupo.  Surgen las preguntas: ¿en qué lugar me veo? ¿en qué lugar veo al otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo anterior declara la importancia del trabajo en equipo, donde cada miembro se hace participe del trabajo específico a su función, de acuerdo al objetivo que el equipo quiera logra, con el fin de realizar una intervención hermenéutica con el usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ajustar la práctica a partir de las modificaciones del contexto ===&lt;br /&gt;
Muchas veces a los equipos técnicos les cuesta capitalizar las lecciones aprendidas. Una práctica que no sufre ajustes es una práctica inocua. La realidad es cambiante, sufre transformaciones por diversas razones y es menester estar atentos, con todos los sentidos puestos en las amenazas y oportunidades que los escenarios ponen a nuestros pies. Los destinatarios y los cuerpos técnicos tienen que ser capaces de ir a la par con la vigilancia de contexto, a fin que puedan siempre responder oportunamente a los desafíos que la práctica se propone. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El diagnóstico como tarea previa a la intervención ===&lt;br /&gt;
La legitimidad también está relacionada con cuánto conocemos el escenario sobre el que tenemos intención de trabajar y en qué proporción de dicha realidad podemos incidir y contribuir a su transformación. Cuando realmente nos tomamos el trabajo de levantar diagnósticos iniciales o líneas de base, tenemos más oportunidad de pautar una intervención acorde con las necesidades en ciernes. En algunas oportunidades no hay dinero para realizar estas tareas previas, de manera que consultamos indirectamente la realidad y creemos que como técnicos podemos saber &amp;quot;lo que la gente necesita&amp;quot;. Resulta por ello muy complejo conciliar nuestros saberes como técnicos y lo que la realidad nos ofrece como necesidad imperiosa a atender.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claramente el trabajo debe cimentarse en un diagnóstico de necesidades que permita conocer la realidad en que se encuentra inserto el usuario y así visualizar el abánico de posibles soluciones, recursos,fortalezas y oportunidades con que cuenta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA	==&lt;br /&gt;
=== Apropiación de la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica se puede vincular al sentido de pertenencia desarrollado por los participantes. Si bien este es un proceso en construcción, el protagonismo de los destinatarios puede establecer un constante espacio de legitimidad. Es decir que, si la práctica ha instalado una necesidad o una inquietud que vaya por encima de la organización que la genera, esta se vuelve legítima y es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida. En estas condiciones, aunque la práctica finalice y/o el presupuesto se agote, la misma gente buscará luego de la experiencia algún tipo de reconstrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De lo contrario, cuando la “legitimación” de las prácticas se da a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan, los proyectos no se desarrollan con participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación y compromiso ===&lt;br /&gt;
Para que pueda lograrse un cambio real y significativo en la vida de una persona, este debe surgir desde el interior hacia el exterior. Se pueden realizar actividades que modifiquen el contexto y lograr un impacto que no perdurará en el largo plazo. Es por eso que existe la necesidad de que los participantes se involucren y sean  los protagonistas de su propio cambio. La legitimidad se gana no sólo con la participación física, sino –y sobre todo- interna –es decir con el convencimiento de los destinatarios acerca del proyecto.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en una práctica aparecen intereses diversos por parte de los actores involucrados, esto debe ser fuente de una reflexión que indudablemente enriquece la práctica, da la posibilidad de repensarse y de buscar alternativas que contribuyan a los intereses de todos. A su vez, estas acciones en las que los miembros sienten que son tenidos en cuenta y que sus apreciaciones son importantes, inciden en los índices de permanencia y participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación y el sentido de pertenencia aseguran resultados ===&lt;br /&gt;
La participación (activa, protagónica, sensible, trascendente) de los destinatarios es la mejor medida para indicar si la propuesta alcanzó la legitimidad esperada. Es una suerte de péndulo. Al inicio de una intervención la legitimidad es la que más está en entredicho; pero luego, conforme avanza por buen derrotero, se internalizan discursos y acciones que permiten la apropiación y el sentido de pertenencia en niveles que aseguran los resultados finales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Falta de participación y pérdida de legitimidad ===&lt;br /&gt;
Es difícil legitimar una práctica si la comunidad con la cual se trabaja no responde, ya sea porque no la ven necesaria, no consideran importante su participación o simplemente la creen importante pero esperan que otras personas asuman la responsabilidad. No se puede hablar de legitimidad si las personas a las que la práctica se dirige no  participan de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, se suscita también mayor o menor participación por parte de los usuarios, lo que va de la mano a las necesidades, intereses y prioridades que cada usuario establece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación continua por parte del equipo ===&lt;br /&gt;
Una práctica que no tiene continuidad para cumplir sus objetivos no es legítima.  Debe haber un hilo conductor seguido por los actores en cada paso. Esta continuidad se logra con la generación  creciente y sostenida de la energía puesta en la tarea. Puede haber retrocesos, pero las tareas deben ser encauzadas a la mayor brevedad. La presencia permanente del equipo es una fuente de seguridad insustituible. Sin prisa, sin pausa y sin desmayos emotivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ESTABLECER ESPACIOS DE NEGOCIACIÓN ==&lt;br /&gt;
=== Desarrollar prácticas en las que no prevalezcan unos intereses sobre otros ===&lt;br /&gt;
Para que una práctica pueda ir construyendo legitimidad debe abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan, entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, diálogo y negociación entre los distintos actores. La generación de espacios y las actitudes negociadoras acerca de  aquellos aspectos contradictorios y paradojales de las prácticas, deben ser revisados y repensados permanentemente para poder ser resueltos. Esta es una posibilidad no sólo de modificar el hecho de que unos intereses prevalezcan sobre los otros, sino también de negociar y consensuar prácticas democráticas que beneficien a todos los protagonistas del proyecto. En otras palabras se tiene que tener en  cuenta la  negociación y la mediación en la  práctica social para una mejor convivencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Dificultad de negociar e imposición de criterios ===&lt;br /&gt;
De acuerdo a ciertos contextos en los que se desarrollan las prácticas (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas) la negociación no siempre resuelve las cuestiones que se presentan. La experiencia de algunas prácticas demuestra que si bien no se puede ser inamovible en las propias ideas, muchas veces es difícil o imposible negociar (lo cual impide seguir adelante con el proyecto). En este contexto una de las alternativas que se presenta es la imposición de criterios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra experiencia nos ayuda a ver que es muy importante en este caso el rol que cumple el líder. Sin perder  la apertura, una actitud clara y firme ayuda a mantener los principios y objetivos de la institución.Esto genera seguridad y a la vez una definición mas acotada del rol que debe ocupar cada actor.Consideramos también que los destinatarios no son solo los jóvenes a quienes servimos, sino también los actores.Un actor que se siente acompañado, puede acompañar a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Necesidad de una actitud abierta para negociar ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de las prácticas sociales tiene muchos aspectos a tener en cuenta. Por un lado está la necesidad de negociar los intereses institucionales y los intereses de los destinatarios. Esta capacidad de negociación es fundamental para el alcance de los objetivos, pues requiere de una actitud abierta, capaz de ponerse en el lugar del otro y de entender sus puntos de vista, así como de dar a conocer los propios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se parte de una actitud abierta para la negociación se establece un avance en el proceso, pues -además de los intereses- lo que también está en juego es la emocionalidad, la motivación y la historia de los sujetos participantes. Cuando se logra esta negociación de intereses se puede sostener la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y OBJETIVOS COMUNES ==&lt;br /&gt;
=== Dificultades presentadas frente a la falta de objetivos comunes ===&lt;br /&gt;
La legitimación de la práctica social se ve desdibujada en virtud de que no existen relaciones en el interior de la institución que  funcionen con objetivos comunes.  La especificidad de las distintas profesiones no genera enriquecimiento mutuo y, en estas condiciones -cuando hay que resolver situaciones complejas- no existe implicación común. La situación mencionada -de tensión interna institucional- conlleva a que no se establezcan estrategias de intervención frente a los problemas a resolver que, frente a dicha falta de mediación,  se pueden recrudecer. En otras situaciones, dicha ausencia, puede impulsar una sobre exigencia de los participantes de la organización en los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar y evaluar objetivos comunes a partir de las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Es indispensable el encuentro con el destinatario, ya que si este no se realiza los objetivos de las acciones ejecutadas no pueden ser evaluados. Las evaluaciones tienen que dar cuenta de esta participación en pos de ponerla como un pilar fundamental a la hora de generar una actividad. El destinatario debería tener un papel activo desde el momento en que la práctica es planificada hasta su posible evaluación -reconociendo el objetivo de la misma para poder contribuir a los logros esperados. Es por esto que, teniendo en cuenta esta visión, los objetivos de la organización y de los que en ella trabajan van a permitir constituir prácticas legítimas que puedan superar actividades “inconscientes” o  puramente asistenciales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para llegar a lo anteriormente dicho es esencial generar estrategias que posibiliten conocer  la visión de los destinatarios, ya que de lo contrario se sigue adelante de acuerdo a los principios de la organización y de sus trabajadores y no se consideran  aquellos que son fundamentales para los beneficiarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido la legitimidad de las prácticas está ligada al trabajo conjunto entre el equipo de profesionales y el público destinatario, ya que de esta manera  se podrán considerar las necesidades, gustos y preferencias de los destinatarios y no solamente del equipo profesional y de la institución. Más allá de que es importante dejar en claro los lineamientos y objetivos que la institucion se propone, se vuelve fundamental brindar el apoyo necesario para el cumplimiento de las actividades planificadas en conjunto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reformular objetivos junto a los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Una práctica va a constituirse legítima cuando se hayan formulado y/o reformulado sus objetivos junto a los destinatarios. Estos objetivos tienen que encajar dentro de los objetivos institucionales y el equipo profesional los tiene que conocer e interiorizar para su ejecución. Estos objetivos guiarán toda la práctica. Por otro lado, durante  todo el proceso de la práctica,  conjuntamente con los destinatarios, se tendrán que revisar los avances así como reformular nuevos cuando los anteriores se hayan cumplido, no se ajustan a la realidad o frente a cambios en la misma. El análisis que realizan los destinatarios de las situaciones problemáticas que viven, sus causas y consecuencias, así como el planteamiento de objetivos y nuevas metodologías como  alternativas de solución, legitiman la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La práctica es legítima además si lo que hacemos con participación de los destinatarios y las destinatarias ayuda a transformar su realidad, su vida, su comunidad. Y a mejorar situaciones problemáticas, por ende que sean procesos que la misma comunidad o grupo busque seguir.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Rsaneugenio</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=434</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
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				<updated>2010-10-27T21:07:52Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Rsaneugenio: /* Dificultad de negociar e imposición de criterios */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así que, en nuestras prácticas sociales, nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras). La creación prácticas legítimas se refiere a poder encontrar un brecha que te permite actuar, teniendo en cuenta los objetivos de la organización, tus propios objetivos como trabajador y los propios objetivos de los sujetos por los cuales estas interviniendo. Esta brecha puede generar prácticas superadoras que no sólo intervengan en el problema concreto del sujeto sino que generen un cambio en la manera de proyectarse frente a la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ACERCA DE LOS INTERESES INSTITUCIONALES Y DE LOS ACTORES ==&lt;br /&gt;
=== Tensión entre la estructura institucional y  los intereses de los distintos actores de las prácticas ===&lt;br /&gt;
Entre los miembros del equipo de trabajo pueden existir discordancias a la hora de determinar dónde se asienta la validez de las acciones que se generan, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces la negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios) se lleva a cabo de manera tácita y no existe institucionalmente un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque tiene como resultado la superioridad de los intereses de la institución por sobre los de los de algunos miembros del equipo y los de los destinatarios de la práctica. Los intereses de los miembros del equipo de trabajo también pueden quedar relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.&lt;br /&gt;
	 &lt;br /&gt;
=== Superar los espacios individuales de poder y construir alternativas de la práctica para mejorarla ===&lt;br /&gt;
En la medida en que los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, se establece proceso de negociación que puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro; b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de establecer acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces se establece una primacía de los intereses de un actor sobre otro. En este contexto no sólo intervienen los intereses del equipo de profesionales sino también juegan los de los destinatarios. De esta manera prevalecen espacios individuales de poder sobre el objetivo principal de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Efectivamente en ocasiones se da la primacía de los intereses de una actor social por sobre los de otro, sin embargo, es necesario considerar espacios colectivos que permitan generar nuevas ideas, aportes, reflexiones, etc.; surgiendo además la interrogante de ¿Quién lo define?, debiéndose construir nuevas alternativas de practica que contribuyan al mejoramiento de la intervención y al beneficio directo de nuestros usuarios/as.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Explicitar los intereses de los distintos actores para mejorar la práctica ===&lt;br /&gt;
Hacer explícita la tensión entre los intereses de los distintos actores podría constituirse en el primer paso para la construcción de un espacio necesario -en el que los interesen se transparenten para dar lugar a un proceso de negociación- para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma. Una práctica legítima depende de la forma en que realmente se lleva a cabo y de cómo se tienen en cuenta los intereses de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto pudiese llevarse a cabo a través de la cración de mesas de diálogo, en donde se genere el espacio para la exposición del sentir de los actores, lo cual sirva de base para la cosntrucción de nuevas alternativas de práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creemos que es necesario este espacio de diálogo, pero nuestra experiencia nos refleja que solo el espacio no basta sino se emplea una metodología que ayude a promover la confianza necesaria para la explicitación de los intereses de los distintos actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Identificar intereses comunes en la construcción de la práctica ===&lt;br /&gt;
¿Cómo se construyen prácticas legítimas? ¿Qué son practicas legítimas? Construir prácticas legítimas tiene que ver con la identificación de los intereses comunes que se ponen en juego entre todos los participantes. 	Conocer los diversos intereses es clave para construir la práctica, ya que necesitamos que cada uno ocupe su lugar y aporte su saber. Los intereses comunes son un lugar de intersección y es el espacio que posibilita trabajar juntos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Los objetivos de la práctica se deben priorizar frente a posiciones individuales ===&lt;br /&gt;
El objetivo común de la práctica hacia el cual todo el equipo de trabajo tiene que apuntar debe dejar de lado subjetividades u observaciones individualistas. El objetivo se tiene que encontrar por encima del afán de sobresalir de manera personal e individual frente a destinatarios. Es importante no pensar que se sabe todo lo que se necesita, ignorando que la práctica es un aprender diario.&lt;br /&gt;
En nuestra práctica los objetivos son consensuados y además se comprometen formalmente a través de convenios, por lo que no cabe ninguna posibilidad de que las acciones de la práctica y las de los profesionales, se aparten de la consecución de aquellos. Lo que sucede, sin embargo, es que existen profesionales que se destacan por su ejercicio y compromiso, sin tener ellos la intención de sobre salir o cambiar las orientaciones de la práctica. Lo que es bueno, toda vez que las acciones se hacen eficientes y eficaces en el logro de los objetivos, esto incrementa la calidad y eleva los estándares de atención a los usuarios. Los mismos usuarios, a veces, perciben las diferencias de trato, de compromiso, de  disposición, de escucha, de acompañamiento, de confianza y estímulo de las propias capacidades que le transmite el profesional o el técnico, en contraste con otras experiencias de falta de interés, indiferencia y escasa estimulación que el profesional o el técnico ejerce en su atención al usuario.&lt;br /&gt;
Volviendo, entonces, a lo anterior, respecto de que la práctica nos introduce en un aprendizaje permanente, es necesario disponerse a aprender también, de los destinatarios. ¿Podríamos trabajar más la idea de un juego dialéctico, frente al cual es posible encontrarnos cada vez que analizamos la interacción de profesionales y técnicos, con los destnatarios?. Si la interacción es sana, el destinatario puede reconocer méritos en el profesional o en el técnico, puede asignarle autoridad cómo guía, como acompañante en sus dificultades las cuales debe resolver y lo va a destacar de manera natural, al margen de las intenciones profesionales o técnicas. La sabiduría popular sabe reconocer, en una interacción sana, cuando alguien se destaca en su quehacer. También sabe reconocer cuando la interacción es insana y a veces se estimulan debilidades humanas que enredan la interacción, surgen manipulaciones, victimización y obstaculizan procesos importantes de crecimiento personal y social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este punto es muy importante considerar espacios para el cuidado de equipo, en donde podamos determinar que nos pasa a nosotros al momento de intervenir, con nuestros prejuicios, con el sufrimiento del otro,etc. Por esto, este espacio debiese propender a que se pueda reflejar actitudes de sí mismo y del otro, criticar de manera constructiva, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de legitimidad institucional ===&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad institucional se relaciona con el grado de congruencia o acuerdo entre lo que los destinatarios ven o esperan de la organización/institución/programa, y lo que la propia organización ve o espera, o proyecta de sí misma. Esta falta de coincidencia puede redundar en una mayor o menor legitimidad institucional, es decir, una mayor o menor adherencia a la propuesta de trabajo, o mayor o menor participación de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el mismo sentido, la legitimidad institucional se relaciona con el modo en que una organización valida su hacer institucional: respetando o adhiriendo en primer lugar a los deseos o necesidades de los destinatarios, o bien, definiendo objetivos y estrategias de trabajo/evaluación independientemente de las necesidades o deseos de los destinatarios. Esta disyuntiva alude directamente a las instancias de negociación entre los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los intereses de los equipos de trabajo y de gestión institucional no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, en estas condiciones surgen algunos interrogantes: ¿puede ser válida una propuesta de intervención independientemente de lo que piensen o sientan los destinatarios? ¿Sólo se valida la gestión institucional en la medida que las acciones o programas que se impulsen adhieran -en primer lugar- a los deseos o intereses de los destinatarios? ¿Cómo intervienen en la resolución de estas disyuntivas los equipos de trabajo? ¿Cómo juegan las estrategias de gestión institucional en la construcción de la legitimidad? La legitimidad institucional es una construcción que se relaciona -de este modo- con la capacidad de negociación de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, surge la interrogante de como se logra construir la legitimidad cuando existen contextos de obligatoriedad, en donde hay medidas judiciales que originan el ingreso al centro para recibir atención, lo que conlleva a la interrogante de ¿Es posible negociar en este contexto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es de total importancia este punto ya que la construcción de la realidad depende de la apropiación de la problemática, considerando las interrogantes y soluciones de todas las partes involucradas, para que la intervención sea adecuada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== NECESIDADES DE LOS DESTINATARIOS ==&lt;br /&gt;
=== Realizar intervenciones de acuerdo a las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Para poder hacer un trabajo de intervención se requiere indagar en las necesidades e intereses de la población. Esto se vuelve complejo en instituciones en las que existen diferentes culturas entre los destinatarios (diversas creencias, ideales, prioridades de vida, escala de valores) y lugares de origen (campo o ciudad, región o departamento del país). En muchas oportunidades dichas diferencias entran en tensión con el nuevo contexto familiar e incluso con las perspectivas puestas en práctica por los mismos profesionales de la institución. Por este motivo, los planes de intervención deben ser particularizados para cada usuario y deben partir de las necesidades específicas evidenciadas a partir de una valoración diagnóstica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De acuerdo a lo anterior, es de total relevancia adecuar la intervención a la realidad en que nos encontramos para construir el futuro de nuestros usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Pueden los destinatarios conocer lo que necesitan? ===&lt;br /&gt;
¿Pueden los destinatarios conocer totalmente lo que necesitan? ¿Existen necesidades que, aunque no se vean a primera vista, son tan o más importantes que las que ellos manifiestan? ¿Pueden distinguir lo que es urgente para ellos de lo que realmente es importante? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios tienen que enfrentar una serie de carencias y necesidades que les impiden tomar las decisiones que los acercan a los objetivos de la práctica. Frente a esta situación, los miembros de la institución pueden tener la capacidad de ver lo que los otros no ven y ayudar a reconocer los recorridos acordes a lo que se busca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los profesionales pueden reconocer las necesidades de los destinatarios, ayudar a identificarlas y resolverlas. En este horizonte la legitimidad de la práctica está asegurada. En este caso, el equipo empieza &amp;quot;solo&amp;quot;, pero termina &amp;quot;junto&amp;quot; a los otros. Este recorrido legítima la práctica. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar las experiencias de los destinatarios y la de los miembros de la institución ===&lt;br /&gt;
No queremos poner todo el peso del rumbo de la organización en los destinatarios (si bien es el fundamental) porque la experiencia de los que conforman la organización también cuenta. Quedarnos únicamente con la voz del destinatario puede ser peligroso, ya que muchas veces no es conveniente porque no siempre se enmarca en una lógica que tenga en cuenta el interés colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuevamente nos hace sentido la importancia de la negociación, puesto que tanto las experiencias de los destinatarios como la de los miembros del centro, deben ser consideradas,analizadas, con el fin de generar acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, se vuelve a destacar la relevancia de la co-construcción, manteniendo un equilibrio entre los deseos del usuario y el manejo técnico del profesional, para lograr una intervención óptima que considera ambas perspectivas, tal como es la intervención con el modelo narrativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD A PARTIR DEL APRENDIZAJE QUE POSIBILITA PRÁCTICA ==&lt;br /&gt;
=== Construir  teoría desde la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica social será posible cuando un marco teórico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervención, realizando capacitaciones y construyendo teoría a partir de la práctica. La legitimación va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego un saber que reemplace al anterior. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar conocimiento desde la práctica ===&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios no conocen sus propios intereses y necesidades. Cuando esto sucede, la práctica –junto a la confrontación y la toma de conciencia del grupo de trabajo - se convierte en una herramienta que permite identificar problemas y ayuda a resolverlos. La legitimación tiene que ver con la posibilidad de obtener aprendizajes a partir de las prácticas. Hay legitimidad cuando los participantes y el equipo que interviene generan conocimiento desde la propia experiencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí será importante lo que el usuario tenga que decir respecto a lo que aprendió durante su proceso y tratamiento. Además, sería necesario e importante considerar lo que los profesionales aprendieron de la intervención con cada usuario y así poder ampliar la mirada acerca de un problema determinado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de nuevos saberes y aprendizajes ===&lt;br /&gt;
En todo espacio de trabajo hay construcción de nuevos saberes y aprendizajes para quienes lo integran, principalmente cuando hay una actitud de escucha y apertura a diferentes miradas sobre el objeto de conocimiento. El  &amp;quot;saber popular&amp;quot; construido a partir de la experiencia concreta enriquece permanentemente y ayuda a agudizar el &amp;quot;sentido común&amp;quot;. La construcción colectiva del conocimiento no siempre se desarrolla fácilmente. A veces se generan resistencias frente a lo nuevo por parte de los destinatarios o del equipo. Las instancias de evaluación compartida son un buen espacio para resolver estas diferencias, intentando que las situaciones dilemáticas se transformen en problemáticas a las que se les pueda buscar una solución consensuada. De esta manera se construyen nuevos saberes y aprendizajes, tanto por las conclusiones a las que se arriba sobre la temática abordada, como durante el proceso de intercambio que enriquece a las personas individual y grupalmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber tiene que llevar al protagonismo y a la participación. Una participación que se establezca desde la experiencia, la pregunta, la duda y la certeza. Como dijo Paulo Freire una de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiados seguros de nuestras certezas. Con esta actitud de apertura, tratando de comprendernos, de entendernos, de modificar nuestros puntos de vista y de reconocer las diferencias, se podrán construir nuevos saberes en un proceso de aprendizaje colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El trabajo en grupo en la construcción de saberes ====&lt;br /&gt;
El trabajo en grupo es importante para construir saberes y aprendizajes. No es sencillo conformar un “grupo”. Es diferente a una suma de individualidades que se reúnen en torno a una mesa. Requiere organizadores externos, tarea, roles y mutua representación interna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber popular es uno y el profesional es otro. Esto lleva a la construcción de roles y a lugares distintos dentro del grupo.  Surgen las preguntas: ¿en qué lugar me veo? ¿en qué lugar veo al otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo anterior declara la importancia del trabajo en equipo, donde cada miembro se hace participe del trabajo específico a su función, de acuerdo al objetivo que el equipo quiera logra, con el fin de realizar una intervención hermenéutica con el usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ajustar la práctica a partir de las modificaciones del contexto ===&lt;br /&gt;
Muchas veces a los equipos técnicos les cuesta capitalizar las lecciones aprendidas. Una práctica que no sufre ajustes es una práctica inocua. La realidad es cambiante, sufre transformaciones por diversas razones y es menester estar atentos, con todos los sentidos puestos en las amenazas y oportunidades que los escenarios ponen a nuestros pies. Los destinatarios y los cuerpos técnicos tienen que ser capaces de ir a la par con la vigilancia de contexto, a fin que puedan siempre responder oportunamente a los desafíos que la práctica se propone. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El diagnóstico como tarea previa a la intervención ===&lt;br /&gt;
La legitimidad también está relacionada con cuánto conocemos el escenario sobre el que tenemos intención de trabajar y en qué proporción de dicha realidad podemos incidir y contribuir a su transformación. Cuando realmente nos tomamos el trabajo de levantar diagnósticos iniciales o líneas de base, tenemos más oportunidad de pautar una intervención acorde con las necesidades en ciernes. En algunas oportunidades no hay dinero para realizar estas tareas previas, de manera que consultamos indirectamente la realidad y creemos que como técnicos podemos saber &amp;quot;lo que la gente necesita&amp;quot;. Resulta por ello muy complejo conciliar nuestros saberes como técnicos y lo que la realidad nos ofrece como necesidad imperiosa a atender.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claramente el trabajo debe cimentarse en un diagnóstico de necesidades que permita conocer la realidad en que se encuentra inserto el usuario y así visualizar el abánico de posibles soluciones, recursos,fortalezas y oportunidades con que cuenta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA	==&lt;br /&gt;
=== Apropiación de la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica se puede vincular al sentido de pertenencia desarrollado por los participantes. Si bien este es un proceso en construcción, el protagonismo de los destinatarios puede establecer un constante espacio de legitimidad. Es decir que, si la práctica ha instalado una necesidad o una inquietud que vaya por encima de la organización que la genera, esta se vuelve legítima y es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida. En estas condiciones, aunque la práctica finalice y/o el presupuesto se agote, la misma gente buscará luego de la experiencia algún tipo de reconstrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De lo contrario, cuando la “legitimación” de las prácticas se da a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan, los proyectos no se desarrollan con participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación y compromiso ===&lt;br /&gt;
Para que pueda lograrse un cambio real y significativo en la vida de una persona, este debe surgir desde el interior hacia el exterior. Se pueden realizar actividades que modifiquen el contexto y lograr un impacto que no perdurará en el largo plazo. Es por eso que existe la necesidad de que los participantes se involucren y sean  los protagonistas de su propio cambio. La legitimidad se gana no sólo con la participación física, sino –y sobre todo- interna –es decir con el convencimiento de los destinatarios acerca del proyecto.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en una práctica aparecen intereses diversos por parte de los actores involucrados, esto debe ser fuente de una reflexión que indudablemente enriquece la práctica, da la posibilidad de repensarse y de buscar alternativas que contribuyan a los intereses de todos. A su vez, estas acciones en las que los miembros sienten que son tenidos en cuenta y que sus apreciaciones son importantes, inciden en los índices de permanencia y participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación y el sentido de pertenencia aseguran resultados ===&lt;br /&gt;
La participación (activa, protagónica, sensible, trascendente) de los destinatarios es la mejor medida para indicar si la propuesta alcanzó la legitimidad esperada. Es una suerte de péndulo. Al inicio de una intervención la legitimidad es la que más está en entredicho; pero luego, conforme avanza por buen derrotero, se internalizan discursos y acciones que permiten la apropiación y el sentido de pertenencia en niveles que aseguran los resultados finales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Falta de participación y pérdida de legitimidad ===&lt;br /&gt;
Es difícil legitimar una práctica si la comunidad con la cual se trabaja no responde, ya sea porque no la ven necesaria, no consideran importante su participación o simplemente la creen importante pero esperan que otras personas asuman la responsabilidad. No se puede hablar de legitimidad si las personas a las que la práctica se dirige no  participan de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, se suscita también mayor o menor participación por parte de los usuarios, lo que va de la mano a las necesidades, intereses y prioridades que cada usuario establece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación continua por parte del equipo ===&lt;br /&gt;
Una práctica que no tiene continuidad para cumplir sus objetivos no es legítima.  Debe haber un hilo conductor seguido por los actores en cada paso. Esta continuidad se logra con la generación  creciente y sostenida de la energía puesta en la tarea. Puede haber retrocesos, pero las tareas deben ser encauzadas a la mayor brevedad. La presencia permanente del equipo es una fuente de seguridad insustituible. Sin prisa, sin pausa y sin desmayos emotivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ESTABLECER ESPACIOS DE NEGOCIACIÓN ==&lt;br /&gt;
=== Desarrollar prácticas en las que no prevalezcan unos intereses sobre otros ===&lt;br /&gt;
Para que una práctica pueda ir construyendo legitimidad debe abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan, entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, diálogo y negociación entre los distintos actores. La generación de espacios y las actitudes negociadoras acerca de  aquellos aspectos contradictorios y paradojales de las prácticas, deben ser revisados y repensados permanentemente para poder ser resueltos. Esta es una posibilidad no sólo de modificar el hecho de que unos intereses prevalezcan sobre los otros, sino también de negociar y consensuar prácticas democráticas que beneficien a todos los protagonistas del proyecto. En otras palabras se tiene que tener en  cuenta la  negociación y la mediación en la  práctica social para una mejor convivencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Dificultad de negociar e imposición de criterios ===&lt;br /&gt;
De acuerdo a ciertos contextos en los que se desarrollan las prácticas (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas) la negociación no siempre resuelve las cuestiones que se presentan. La experiencia de algunas prácticas demuestra que si bien no se puede ser inamovible en las propias ideas, muchas veces es difícil o imposible negociar (lo cual impide seguir adelante con el proyecto). En este contexto una de las alternativas que se presenta es la imposición de criterios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra experiencia nos ayuda a ver que es muy importante en este caso el rol que cumple el líder. Sin perder  la apertura, una actitud clara y firme ayuda a mantener los principios y objetivos de la institución.Esto genera seguridad y a la vez una definición mas acotada del rol que debe ocupar cada actor.Consideramos también que los destinatarios no son solo los jóvenes a quienes servimos, sino también los actores.Un actor que se siente acompañado, puede acompañar a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Necesidad de una actitud abierta para negociar ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de las prácticas sociales tiene muchos aspectos a tener en cuenta. Por un lado está la necesidad de negociar los intereses institucionales y los intereses de los destinatarios. Esta capacidad de negociación es fundamental para el alcance de los objetivos, pues requiere de una actitud abierta, capaz de ponerse en el lugar del otro y de entender sus puntos de vista, así como de dar a conocer los propios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se parte de una actitud abierta para la negociación se establece un avance en el proceso, pues -además de los intereses- lo que también está en juego es la emocionalidad, la motivación y la historia de los sujetos participantes. Cuando se logra esta negociación de intereses se puede sostener la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y OBJETIVOS COMUNES ==&lt;br /&gt;
=== Dificultades presentadas frente a la falta de objetivos comunes ===&lt;br /&gt;
La legitimación de la práctica social se ve desdibujada en virtud de que no existen relaciones en el interior de la institución que  funcionen con objetivos comunes.  La especificidad de las distintas profesiones no genera enriquecimiento mutuo y, en estas condiciones -cuando hay que resolver situaciones complejas- no existe implicación común. La situación mencionada -de tensión interna institucional- conlleva a que no se establezcan estrategias de intervención frente a los problemas a resolver que, frente a dicha falta de mediación,  se pueden recrudecer. En otras situaciones, dicha ausencia, puede impulsar una sobre exigencia de los participantes de la organización en los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar y evaluar objetivos comunes a partir de las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Es indispensable el encuentro con el destinatario, ya que si este no se realiza los objetivos de las acciones ejecutadas no pueden ser evaluados. Las evaluaciones tienen que dar cuenta de esta participación en pos de ponerla como un pilar fundamental a la hora de generar una actividad. El destinatario debería tener un papel activo desde el momento en que la práctica es planificada hasta su posible evaluación -reconociendo el objetivo de la misma para poder contribuir a los logros esperados. Es por esto que, teniendo en cuenta esta visión, los objetivos de la organización y de los que en ella trabajan van a permitir constituir prácticas legítimas que puedan superar actividades “inconscientes” o  puramente asistenciales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para llegar a lo anteriormente dicho es esencial generar estrategias que posibiliten conocer  la visión de los destinatarios, ya que de lo contrario se sigue adelante de acuerdo a los principios de la organización y de sus trabajadores y no se consideran  aquellos que son fundamentales para los beneficiarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido la legitimidad de las prácticas está ligada al trabajo conjunto entre el equipo de profesionales y el público destinatario, ya que de esta manera  se podrán considerar las necesidades, gustos y preferencias de los destinatarios y no solamente del equipo profesional y de la institución. Más allá de que es importante dejar en claro los lineamientos y objetivos que la institucion se propone, se vuelve fundamental brindar el apoyo necesario para el cumplimiento de las actividades planificadas en conjunto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reformular objetivos junto a los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Una práctica va a constituirse legítima cuando se hayan formulado y/o reformulado sus objetivos junto a los destinatarios. Estos objetivos tienen que encajar dentro de los objetivos institucionales y el equipo profesional los tiene que conocer e interiorizar para su ejecución. Estos objetivos guiarán toda la práctica. Por otro lado, durante  todo el proceso de la práctica,  conjuntamente con los destinatarios, se tendrán que revisar los avances así como reformular nuevos cuando los anteriores se hayan cumplido, no se ajustan a la realidad o frente a cambios en la misma. El análisis que realizan los destinatarios de las situaciones problemáticas que viven, sus causas y consecuencias, así como el planteamiento de objetivos y nuevas metodologías como  alternativas de solución, legitiman la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La práctica es legítima además si lo que hacemos con participación de los destinatarios y las destinatarias ayuda a transformar su realidad, su vida, su comunidad. Y a mejorar situaciones problemáticas, por ende que sean procesos que la misma comunidad o grupo busque seguir.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Rsaneugenio</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=433</id>
		<title>Prácticas legítimas</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://reprasis.org/wiki/index.php?title=Pr%C3%A1cticas_leg%C3%ADtimas&amp;diff=433"/>
				<updated>2010-10-27T20:30:22Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Rsaneugenio: /* Explicitar los intereses de los distintos actores para mejorar la práctica */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;----&lt;br /&gt;
El texto que se expone a continuación surge del trabajo de síntesis realizado por el Equipo Central de Reprasis, a partir de las contribuciones de los sistematizadores, desde  mediados del 2007, hasta finales de abril de 2010. &lt;br /&gt;
Dicha síntesis es el resultado de los cientos de aportes de los sistematizadores, cuya tarea se realiza en la Fase IV, “Conceptualización”, aportando su reflexión sobre los aspectos más sobresalientes de su práctica.&lt;br /&gt;
¿Cómo llegan los sistematizadores al espacio de gestión colectiva de conocimientos? Cada uno lo hace a partir de las paradojas que identificó en su práctica en la Fase III, “Interpretación”. Sin embargo, los sistematizadores libremente pueden trabajar (y así lo han hecho) en los diferentes temas de discusión propuestos en el espacio de gestión colectiva de conocimientos, incluso proponiendo nuevas conceptualizaciones.&lt;br /&gt;
El sentido de un espacio colectivo de generación de conocimientos radica en la capacidad de generar procesos de síntesis, y de ir identificando los aspectos que surgen con regularidad. Esto genera, con el paso del tiempo, un consolidado de temas y abordajes de los mismos, al que podemos acceder sólo en la medida que –respetando el espíritu y sentido literal de las expresiones vertidas en el espacio común por los sistematizadores- logremos identificar las principales regularidades y podamos dar cuenta de ellas de manera concisa, precisa y comunicable. Con este sentido, esta tarea fue y será realizada por el Equipo Central de Reprasis, de manera periódica. Cada uno de los aportes particulares están presentes en los conceptos generales que a continuación se presentan: éstos surgen de los primeros, y no de elaboraciones propias del Equipo Central de Reprasis. &lt;br /&gt;
Los sistematizadores podrán acceder al proceso previo de generación de la presente síntesis, accediendo a la opción “Historial”: este espacio es la memoria de todos los aportes y modificaciones realizadas desde la creación del espacio colectivo de conocimientos. De tal manera, que esta síntesis no elimina los aportes particulares de cada uno de los sistematizadores, sino que están doblemente incluidos: en el “Historial”, en su versión textual; y en el actual síntesis elaborada por Reprasis.&lt;br /&gt;
----&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''INTRODUCCIÓN'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad de una acción en curso, es uno de los problemas más comunes en las prácticas sociales de diferente tipo. Esta construcción se relaciona con la posibilidad de garantizar la participación de los destinatarios de las prácticas, pero sobretodo se relaciona con la capacidad de negociación de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios. Este proceso de negociación puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro, b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de ponerse de acuerdo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchar al otro (al destinatario de nuestras prácticas) y ser escuchado -en el marco de prácticas de intervención social- es el inicio de un proceso de permanente negociación sin resultados predecibles de antemano. Muchas veces, el fracaso de las prácticas se debe a que no se ha podido construir un espacio donde hacer transparentes los intereses de los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es así que, en nuestras prácticas sociales, nos encontramos muchas veces con que los intereses de los destinatarios no siempre coinciden con los intereses de los equipos de trabajo, ni tampoco entre ambos actores y las organizaciones que los financian o apoyan. La construcción de prácticas legítimas está relacionada con tres de las paradojas que hemos trabajado anteriormente: paradoja 3 (entre la idea de que la validez de las acciones se funda en los destinatarios; y otra concepción que entiende que la práctica es válida independiente de estos aspectos), paradoja 4 (entre una práctica asentada en convicciones éticas y exigencias de coherencia entre el pensar y el hacer, y la necesidad de resolver problemas concretos y reales, acciones y decisiones que a veces no se corresponden a dichos principios) y paradoja 6 (entre prácticas que se realizan en instituciones fuertemente estructuradas y la necesidad de impulsar acciones innovadoras). La creación prácticas legítimas se refiere a poder encontrar un brecha que te permite actuar, teniendo en cuenta los objetivos de la organización, tus propios objetivos como trabajador y los propios objetivos de los sujetos por los cuales estas interviniendo. Esta brecha puede generar prácticas superadoras que no sólo intervengan en el problema concreto del sujeto sino que generen un cambio en la manera de proyectarse frente a la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ACERCA DE LOS INTERESES INSTITUCIONALES Y DE LOS ACTORES ==&lt;br /&gt;
=== Tensión entre la estructura institucional y  los intereses de los distintos actores de las prácticas ===&lt;br /&gt;
Entre los miembros del equipo de trabajo pueden existir discordancias a la hora de determinar dónde se asienta la validez de las acciones que se generan, si éstas deberían partir de los destinatarios o si son válidas independientes de éste aspecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces la negociación, entre los intereses de los distintos actores (equipos de trabajo, institución y los destinatarios) se lleva a cabo de manera tácita y no existe institucionalmente un espacio donde se revelen de manera abierta los mismos. Dicho choque tiene como resultado la superioridad de los intereses de la institución por sobre los de los de algunos miembros del equipo y los de los destinatarios de la práctica. Los intereses de los miembros del equipo de trabajo también pueden quedar relegados a los de la institución, en el sentido de que cualquier instancia novedosa imaginada o pensada tiene pocas posibilidades en relación a esos arraigados intereses institucionales.&lt;br /&gt;
	 &lt;br /&gt;
=== Superar los espacios individuales de poder y construir alternativas de la práctica para mejorarla ===&lt;br /&gt;
En la medida en que los intereses de los equipos de trabajo que ejecutan una práctica (y las organizaciones que los alojan) no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, se establece proceso de negociación que puede tener diversos resultados: a) la primacía de los intereses de un actor sobre otro; b) la construcción de una nueva alternativa de práctica que tome en cuenta ambos; c) el quiebre de una práctica y su consecuente finalización por la imposibilidad de establecer acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces se establece una primacía de los intereses de un actor sobre otro. En este contexto no sólo intervienen los intereses del equipo de profesionales sino también juegan los de los destinatarios. De esta manera prevalecen espacios individuales de poder sobre el objetivo principal de la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Efectivamente en ocasiones se da la primacía de los intereses de una actor social por sobre los de otro, sin embargo, es necesario considerar espacios colectivos que permitan generar nuevas ideas, aportes, reflexiones, etc.; surgiendo además la interrogante de ¿Quién lo define?, debiéndose construir nuevas alternativas de practica que contribuyan al mejoramiento de la intervención y al beneficio directo de nuestros usuarios/as.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Explicitar los intereses de los distintos actores para mejorar la práctica ===&lt;br /&gt;
Hacer explícita la tensión entre los intereses de los distintos actores podría constituirse en el primer paso para la construcción de un espacio necesario -en el que los interesen se transparenten para dar lugar a un proceso de negociación- para la construcción de una nueva alternativa de la práctica y para un mejor desarrollo de la misma. Una práctica legítima depende de la forma en que realmente se lleva a cabo y de cómo se tienen en cuenta los intereses de los actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto pudiese llevarse a cabo a través de la cración de mesas de diálogo, en donde se genere el espacio para la exposición del sentir de los actores, lo cual sirva de base para la cosntrucción de nuevas alternativas de práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creemos que es necesario este espacio de diálogo, pero nuestra experiencia nos refleja que solo el espacio no basta sino se emplea una metodología que ayude a promover la confianza necesaria para la explicitación de los intereses de los distintos actores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Identificar intereses comunes en la construcción de la práctica ===&lt;br /&gt;
¿Cómo se construyen prácticas legítimas? ¿Qué son practicas legítimas? Construir prácticas legítimas tiene que ver con la identificación de los intereses comunes que se ponen en juego entre todos los participantes. 	Conocer los diversos intereses es clave para construir la práctica, ya que necesitamos que cada uno ocupe su lugar y aporte su saber. Los intereses comunes son un lugar de intersección y es el espacio que posibilita trabajar juntos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Los objetivos de la práctica se deben priorizar frente a posiciones individuales ===&lt;br /&gt;
El objetivo común de la práctica hacia el cual todo el equipo de trabajo tiene que apuntar debe dejar de lado subjetividades u observaciones individualistas. El objetivo se tiene que encontrar por encima del afán de sobresalir de manera personal e individual frente a destinatarios. Es importante no pensar que se sabe todo lo que se necesita, ignorando que la práctica es un aprender diario.&lt;br /&gt;
En nuestra práctica los objetivos son consensuados y además se comprometen formalmente a través de convenios, por lo que no cabe ninguna posibilidad de que las acciones de la práctica y las de los profesionales, se aparten de la consecución de aquellos. Lo que sucede, sin embargo, es que existen profesionales que se destacan por su ejercicio y compromiso, sin tener ellos la intención de sobre salir o cambiar las orientaciones de la práctica. Lo que es bueno, toda vez que las acciones se hacen eficientes y eficaces en el logro de los objetivos, esto incrementa la calidad y eleva los estándares de atención a los usuarios. Los mismos usuarios, a veces, perciben las diferencias de trato, de compromiso, de  disposición, de escucha, de acompañamiento, de confianza y estímulo de las propias capacidades que le transmite el profesional o el técnico, en contraste con otras experiencias de falta de interés, indiferencia y escasa estimulación que el profesional o el técnico ejerce en su atención al usuario.&lt;br /&gt;
Volviendo, entonces, a lo anterior, respecto de que la práctica nos introduce en un aprendizaje permanente, es necesario disponerse a aprender también, de los destinatarios. ¿Podríamos trabajar más la idea de un juego dialéctico, frente al cual es posible encontrarnos cada vez que analizamos la interacción de profesionales y técnicos, con los destnatarios?. Si la interacción es sana, el destinatario puede reconocer méritos en el profesional o en el técnico, puede asignarle autoridad cómo guía, como acompañante en sus dificultades las cuales debe resolver y lo va a destacar de manera natural, al margen de las intenciones profesionales o técnicas. La sabiduría popular sabe reconocer, en una interacción sana, cuando alguien se destaca en su quehacer. También sabe reconocer cuando la interacción es insana y a veces se estimulan debilidades humanas que enredan la interacción, surgen manipulaciones, victimización y obstaculizan procesos importantes de crecimiento personal y social.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este punto es muy importante considerar espacios para el cuidado de equipo, en donde podamos determinar que nos pasa a nosotros al momento de intervenir, con nuestros prejuicios, con el sufrimiento del otro,etc. Por esto, este espacio debiese propender a que se pueda reflejar actitudes de sí mismo y del otro, criticar de manera constructiva, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de legitimidad institucional ===&lt;br /&gt;
La construcción de la legitimidad institucional se relaciona con el grado de congruencia o acuerdo entre lo que los destinatarios ven o esperan de la organización/institución/programa, y lo que la propia organización ve o espera, o proyecta de sí misma. Esta falta de coincidencia puede redundar en una mayor o menor legitimidad institucional, es decir, una mayor o menor adherencia a la propuesta de trabajo, o mayor o menor participación de los destinatarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el mismo sentido, la legitimidad institucional se relaciona con el modo en que una organización valida su hacer institucional: respetando o adhiriendo en primer lugar a los deseos o necesidades de los destinatarios, o bien, definiendo objetivos y estrategias de trabajo/evaluación independientemente de las necesidades o deseos de los destinatarios. Esta disyuntiva alude directamente a las instancias de negociación entre los actores involucrados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los intereses de los equipos de trabajo y de gestión institucional no siempre están en total congruencia con los intereses de los destinatarios, en estas condiciones surgen algunos interrogantes: ¿puede ser válida una propuesta de intervención independientemente de lo que piensen o sientan los destinatarios? ¿Sólo se valida la gestión institucional en la medida que las acciones o programas que se impulsen adhieran -en primer lugar- a los deseos o intereses de los destinatarios? ¿Cómo intervienen en la resolución de estas disyuntivas los equipos de trabajo? ¿Cómo juegan las estrategias de gestión institucional en la construcción de la legitimidad? La legitimidad institucional es una construcción que se relaciona -de este modo- con la capacidad de negociación de los actores involucrados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, surge la interrogante de como se logra construir la legitimidad cuando existen contextos de obligatoriedad, en donde hay medidas judiciales que originan el ingreso al centro para recibir atención, lo que conlleva a la interrogante de ¿Es posible negociar en este contexto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es de total importancia este punto ya que la construcción de la realidad depende de la apropiación de la problemática, considerando las interrogantes y soluciones de todas las partes involucradas, para que la intervención sea adecuada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== NECESIDADES DE LOS DESTINATARIOS ==&lt;br /&gt;
=== Realizar intervenciones de acuerdo a las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Para poder hacer un trabajo de intervención se requiere indagar en las necesidades e intereses de la población. Esto se vuelve complejo en instituciones en las que existen diferentes culturas entre los destinatarios (diversas creencias, ideales, prioridades de vida, escala de valores) y lugares de origen (campo o ciudad, región o departamento del país). En muchas oportunidades dichas diferencias entran en tensión con el nuevo contexto familiar e incluso con las perspectivas puestas en práctica por los mismos profesionales de la institución. Por este motivo, los planes de intervención deben ser particularizados para cada usuario y deben partir de las necesidades específicas evidenciadas a partir de una valoración diagnóstica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De acuerdo a lo anterior, es de total relevancia adecuar la intervención a la realidad en que nos encontramos para construir el futuro de nuestros usuarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Pueden los destinatarios conocer lo que necesitan? ===&lt;br /&gt;
¿Pueden los destinatarios conocer totalmente lo que necesitan? ¿Existen necesidades que, aunque no se vean a primera vista, son tan o más importantes que las que ellos manifiestan? ¿Pueden distinguir lo que es urgente para ellos de lo que realmente es importante? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios tienen que enfrentar una serie de carencias y necesidades que les impiden tomar las decisiones que los acercan a los objetivos de la práctica. Frente a esta situación, los miembros de la institución pueden tener la capacidad de ver lo que los otros no ven y ayudar a reconocer los recorridos acordes a lo que se busca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los profesionales pueden reconocer las necesidades de los destinatarios, ayudar a identificarlas y resolverlas. En este horizonte la legitimidad de la práctica está asegurada. En este caso, el equipo empieza &amp;quot;solo&amp;quot;, pero termina &amp;quot;junto&amp;quot; a los otros. Este recorrido legítima la práctica. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Considerar las experiencias de los destinatarios y la de los miembros de la institución ===&lt;br /&gt;
No queremos poner todo el peso del rumbo de la organización en los destinatarios (si bien es el fundamental) porque la experiencia de los que conforman la organización también cuenta. Quedarnos únicamente con la voz del destinatario puede ser peligroso, ya que muchas veces no es conveniente porque no siempre se enmarca en una lógica que tenga en cuenta el interés colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuevamente nos hace sentido la importancia de la negociación, puesto que tanto las experiencias de los destinatarios como la de los miembros del centro, deben ser consideradas,analizadas, con el fin de generar acuerdos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, se vuelve a destacar la relevancia de la co-construcción, manteniendo un equilibrio entre los deseos del usuario y el manejo técnico del profesional, para lograr una intervención óptima que considera ambas perspectivas, tal como es la intervención con el modelo narrativo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD A PARTIR DEL APRENDIZAJE QUE POSIBILITA PRÁCTICA ==&lt;br /&gt;
=== Construir  teoría desde la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica social será posible cuando un marco teórico permita leer lo que pasa con las situaciones abordadas, pensando en un dispositivo de intervención, realizando capacitaciones y construyendo teoría a partir de la práctica. La legitimación va ser posible siempre y cuando haya un aprendizaje real y pongamos en juego un saber que reemplace al anterior. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar conocimiento desde la práctica ===&lt;br /&gt;
Muchas veces los destinatarios no conocen sus propios intereses y necesidades. Cuando esto sucede, la práctica –junto a la confrontación y la toma de conciencia del grupo de trabajo - se convierte en una herramienta que permite identificar problemas y ayuda a resolverlos. La legitimación tiene que ver con la posibilidad de obtener aprendizajes a partir de las prácticas. Hay legitimidad cuando los participantes y el equipo que interviene generan conocimiento desde la propia experiencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí será importante lo que el usuario tenga que decir respecto a lo que aprendió durante su proceso y tratamiento. Además, sería necesario e importante considerar lo que los profesionales aprendieron de la intervención con cada usuario y así poder ampliar la mirada acerca de un problema determinado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Construcción de nuevos saberes y aprendizajes ===&lt;br /&gt;
En todo espacio de trabajo hay construcción de nuevos saberes y aprendizajes para quienes lo integran, principalmente cuando hay una actitud de escucha y apertura a diferentes miradas sobre el objeto de conocimiento. El  &amp;quot;saber popular&amp;quot; construido a partir de la experiencia concreta enriquece permanentemente y ayuda a agudizar el &amp;quot;sentido común&amp;quot;. La construcción colectiva del conocimiento no siempre se desarrolla fácilmente. A veces se generan resistencias frente a lo nuevo por parte de los destinatarios o del equipo. Las instancias de evaluación compartida son un buen espacio para resolver estas diferencias, intentando que las situaciones dilemáticas se transformen en problemáticas a las que se les pueda buscar una solución consensuada. De esta manera se construyen nuevos saberes y aprendizajes, tanto por las conclusiones a las que se arriba sobre la temática abordada, como durante el proceso de intercambio que enriquece a las personas individual y grupalmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber tiene que llevar al protagonismo y a la participación. Una participación que se establezca desde la experiencia, la pregunta, la duda y la certeza. Como dijo Paulo Freire una de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiados seguros de nuestras certezas. Con esta actitud de apertura, tratando de comprendernos, de entendernos, de modificar nuestros puntos de vista y de reconocer las diferencias, se podrán construir nuevos saberes en un proceso de aprendizaje colectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El trabajo en grupo en la construcción de saberes ====&lt;br /&gt;
El trabajo en grupo es importante para construir saberes y aprendizajes. No es sencillo conformar un “grupo”. Es diferente a una suma de individualidades que se reúnen en torno a una mesa. Requiere organizadores externos, tarea, roles y mutua representación interna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El saber popular es uno y el profesional es otro. Esto lleva a la construcción de roles y a lugares distintos dentro del grupo.  Surgen las preguntas: ¿en qué lugar me veo? ¿en qué lugar veo al otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo anterior declara la importancia del trabajo en equipo, donde cada miembro se hace participe del trabajo específico a su función, de acuerdo al objetivo que el equipo quiera logra, con el fin de realizar una intervención hermenéutica con el usuario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Ajustar la práctica a partir de las modificaciones del contexto ===&lt;br /&gt;
Muchas veces a los equipos técnicos les cuesta capitalizar las lecciones aprendidas. Una práctica que no sufre ajustes es una práctica inocua. La realidad es cambiante, sufre transformaciones por diversas razones y es menester estar atentos, con todos los sentidos puestos en las amenazas y oportunidades que los escenarios ponen a nuestros pies. Los destinatarios y los cuerpos técnicos tienen que ser capaces de ir a la par con la vigilancia de contexto, a fin que puedan siempre responder oportunamente a los desafíos que la práctica se propone. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El diagnóstico como tarea previa a la intervención ===&lt;br /&gt;
La legitimidad también está relacionada con cuánto conocemos el escenario sobre el que tenemos intención de trabajar y en qué proporción de dicha realidad podemos incidir y contribuir a su transformación. Cuando realmente nos tomamos el trabajo de levantar diagnósticos iniciales o líneas de base, tenemos más oportunidad de pautar una intervención acorde con las necesidades en ciernes. En algunas oportunidades no hay dinero para realizar estas tareas previas, de manera que consultamos indirectamente la realidad y creemos que como técnicos podemos saber &amp;quot;lo que la gente necesita&amp;quot;. Resulta por ello muy complejo conciliar nuestros saberes como técnicos y lo que la realidad nos ofrece como necesidad imperiosa a atender.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claramente el trabajo debe cimentarse en un diagnóstico de necesidades que permita conocer la realidad en que se encuentra inserto el usuario y así visualizar el abánico de posibles soluciones, recursos,fortalezas y oportunidades con que cuenta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y SENTIDO DE PERTENENCIA	==&lt;br /&gt;
=== Apropiación de la práctica ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de la práctica se puede vincular al sentido de pertenencia desarrollado por los participantes. Si bien este es un proceso en construcción, el protagonismo de los destinatarios puede establecer un constante espacio de legitimidad. Es decir que, si la práctica ha instalado una necesidad o una inquietud que vaya por encima de la organización que la genera, esta se vuelve legítima y es &amp;quot;tomada&amp;quot; por los destinatarios como parte de su propia vida. En estas condiciones, aunque la práctica finalice y/o el presupuesto se agote, la misma gente buscará luego de la experiencia algún tipo de reconstrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De lo contrario, cuando la “legitimación” de las prácticas se da a través de lo que creen los participantes de la organización que los destinatarios desean o necesitan, los proyectos no se desarrollan con participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación y compromiso ===&lt;br /&gt;
Para que pueda lograrse un cambio real y significativo en la vida de una persona, este debe surgir desde el interior hacia el exterior. Se pueden realizar actividades que modifiquen el contexto y lograr un impacto que no perdurará en el largo plazo. Es por eso que existe la necesidad de que los participantes se involucren y sean  los protagonistas de su propio cambio. La legitimidad se gana no sólo con la participación física, sino –y sobre todo- interna –es decir con el convencimiento de los destinatarios acerca del proyecto.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en una práctica aparecen intereses diversos por parte de los actores involucrados, esto debe ser fuente de una reflexión que indudablemente enriquece la práctica, da la posibilidad de repensarse y de buscar alternativas que contribuyan a los intereses de todos. A su vez, estas acciones en las que los miembros sienten que son tenidos en cuenta y que sus apreciaciones son importantes, inciden en los índices de permanencia y participación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La participación y el sentido de pertenencia aseguran resultados ===&lt;br /&gt;
La participación (activa, protagónica, sensible, trascendente) de los destinatarios es la mejor medida para indicar si la propuesta alcanzó la legitimidad esperada. Es una suerte de péndulo. Al inicio de una intervención la legitimidad es la que más está en entredicho; pero luego, conforme avanza por buen derrotero, se internalizan discursos y acciones que permiten la apropiación y el sentido de pertenencia en niveles que aseguran los resultados finales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Falta de participación y pérdida de legitimidad ===&lt;br /&gt;
Es difícil legitimar una práctica si la comunidad con la cual se trabaja no responde, ya sea porque no la ven necesaria, no consideran importante su participación o simplemente la creen importante pero esperan que otras personas asuman la responsabilidad. No se puede hablar de legitimidad si las personas a las que la práctica se dirige no  participan de la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido, se suscita también mayor o menor participación por parte de los usuarios, lo que va de la mano a las necesidades, intereses y prioridades que cada usuario establece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Participación continua por parte del equipo ===&lt;br /&gt;
Una práctica que no tiene continuidad para cumplir sus objetivos no es legítima.  Debe haber un hilo conductor seguido por los actores en cada paso. Esta continuidad se logra con la generación  creciente y sostenida de la energía puesta en la tarea. Puede haber retrocesos, pero las tareas deben ser encauzadas a la mayor brevedad. La presencia permanente del equipo es una fuente de seguridad insustituible. Sin prisa, sin pausa y sin desmayos emotivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== ESTABLECER ESPACIOS DE NEGOCIACIÓN ==&lt;br /&gt;
=== Desarrollar prácticas en las que no prevalezcan unos intereses sobre otros ===&lt;br /&gt;
Para que una práctica pueda ir construyendo legitimidad debe abordar algunas problemáticas y carencias que se relacionan, entre otras cosas, con la generación de un espacio (concreto y formal) de participación, diálogo y negociación entre los distintos actores. La generación de espacios y las actitudes negociadoras acerca de  aquellos aspectos contradictorios y paradojales de las prácticas, deben ser revisados y repensados permanentemente para poder ser resueltos. Esta es una posibilidad no sólo de modificar el hecho de que unos intereses prevalezcan sobre los otros, sino también de negociar y consensuar prácticas democráticas que beneficien a todos los protagonistas del proyecto. En otras palabras se tiene que tener en  cuenta la  negociación y la mediación en la  práctica social para una mejor convivencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Dificultad de negociar e imposición de criterios ===&lt;br /&gt;
De acuerdo a ciertos contextos en los que se desarrollan las prácticas (falta de compromiso, de entusiasmo, entre otras cosas) la negociación no siempre resuelve las cuestiones que se presentan. La experiencia de algunas prácticas demuestra que si bien no se puede ser inamovible en las propias ideas, muchas veces es difícil o imposible negociar (lo cual impide seguir adelante con el proyecto). En este contexto una de las alternativas que se presenta es la imposición de criterios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Necesidad de una actitud abierta para negociar ===&lt;br /&gt;
La legitimidad de las prácticas sociales tiene muchos aspectos a tener en cuenta. Por un lado está la necesidad de negociar los intereses institucionales y los intereses de los destinatarios. Esta capacidad de negociación es fundamental para el alcance de los objetivos, pues requiere de una actitud abierta, capaz de ponerse en el lugar del otro y de entender sus puntos de vista, así como de dar a conocer los propios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se parte de una actitud abierta para la negociación se establece un avance en el proceso, pues -además de los intereses- lo que también está en juego es la emocionalidad, la motivación y la historia de los sujetos participantes. Cuando se logra esta negociación de intereses se puede sostener la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== LEGITIMIDAD Y OBJETIVOS COMUNES ==&lt;br /&gt;
=== Dificultades presentadas frente a la falta de objetivos comunes ===&lt;br /&gt;
La legitimación de la práctica social se ve desdibujada en virtud de que no existen relaciones en el interior de la institución que  funcionen con objetivos comunes.  La especificidad de las distintas profesiones no genera enriquecimiento mutuo y, en estas condiciones -cuando hay que resolver situaciones complejas- no existe implicación común. La situación mencionada -de tensión interna institucional- conlleva a que no se establezcan estrategias de intervención frente a los problemas a resolver que, frente a dicha falta de mediación,  se pueden recrudecer. En otras situaciones, dicha ausencia, puede impulsar una sobre exigencia de los participantes de la organización en los proyectos en curso, teniendo finalmente que cerrar o priorizar unos sobre otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Generar y evaluar objetivos comunes a partir de las necesidades de los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Es indispensable el encuentro con el destinatario, ya que si este no se realiza los objetivos de las acciones ejecutadas no pueden ser evaluados. Las evaluaciones tienen que dar cuenta de esta participación en pos de ponerla como un pilar fundamental a la hora de generar una actividad. El destinatario debería tener un papel activo desde el momento en que la práctica es planificada hasta su posible evaluación -reconociendo el objetivo de la misma para poder contribuir a los logros esperados. Es por esto que, teniendo en cuenta esta visión, los objetivos de la organización y de los que en ella trabajan van a permitir constituir prácticas legítimas que puedan superar actividades “inconscientes” o  puramente asistenciales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para llegar a lo anteriormente dicho es esencial generar estrategias que posibiliten conocer  la visión de los destinatarios, ya que de lo contrario se sigue adelante de acuerdo a los principios de la organización y de sus trabajadores y no se consideran  aquellos que son fundamentales para los beneficiarios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este sentido la legitimidad de las prácticas está ligada al trabajo conjunto entre el equipo de profesionales y el público destinatario, ya que de esta manera  se podrán considerar las necesidades, gustos y preferencias de los destinatarios y no solamente del equipo profesional y de la institución. Más allá de que es importante dejar en claro los lineamientos y objetivos que la institucion se propone, se vuelve fundamental brindar el apoyo necesario para el cumplimiento de las actividades planificadas en conjunto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reformular objetivos junto a los destinatarios ===&lt;br /&gt;
Una práctica va a constituirse legítima cuando se hayan formulado y/o reformulado sus objetivos junto a los destinatarios. Estos objetivos tienen que encajar dentro de los objetivos institucionales y el equipo profesional los tiene que conocer e interiorizar para su ejecución. Estos objetivos guiarán toda la práctica. Por otro lado, durante  todo el proceso de la práctica,  conjuntamente con los destinatarios, se tendrán que revisar los avances así como reformular nuevos cuando los anteriores se hayan cumplido, no se ajustan a la realidad o frente a cambios en la misma. El análisis que realizan los destinatarios de las situaciones problemáticas que viven, sus causas y consecuencias, así como el planteamiento de objetivos y nuevas metodologías como  alternativas de solución, legitiman la práctica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La práctica es legítima además si lo que hacemos con participación de los destinatarios y las destinatarias ayuda a transformar su realidad, su vida, su comunidad. Y a mejorar situaciones problemáticas, por ende que sean procesos que la misma comunidad o grupo busque seguir.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Rsaneugenio</name></author>	</entry>

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